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Viaje de cubanos desde Centroamérica desata guerra por los ‘ratings’

Mario Vallejo, reportero de ‘Noticias 23’, confesó que la investigación que hizo sobre la muerte de un migrante cubano fuela experiencia más impresionante que vivió.
Mario Vallejo, reportero de ‘Noticias 23’, confesó que la investigación que hizo sobre la muerte de un migrante cubano fuela experiencia más impresionante que vivió. Univisión

La noticia de la reanudación de los vuelos que trasladarán parte de los miles de migrantes cubanos varados en Costa Rica hacia Estados Unidos sigue acaparando la atención de la comunidad hispana, y en especial la cubana, del sur de la Florida.

Según un comunicado a los medios emitido el miércoles por la cancillería de Costa Rica, en una reunión celebrada en Guatemala, que incluyó representantes de México y otros países centroamericanos, los siete vuelos saldrán los días 4, 9, 11, 16, 18, 23 y 25 de febrero.

Se priorizarán las familias con niños, mujeres embarazadas y quienes lleven más tiempo de estar varados en Costa Rica y dispongan de $555 por persona para el traslado.

Desde mucho antes de la salida del primer grupo de 180 cubanos que voló desde Costa Rica hacia El Salvador, el 12 de enero, el éxodo recibió cobertura especial de los canales hispanos desde varios puntos. El grupo hizo el recorrido por tierra hasta la frontera entre Guatemala y México, para seguir rumbo a Estados Unidos, con miras a acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.

Univisión envió al reportero Mario Vallejo en representación de Noticias 23, y a Lourdes del Río por el noticiero nacional. El Noticiero Telemundo 51 designó a Marilys Llanos y Guillermo González, y América TeVé alquiló un ómnibus desde donde Juan Manuel Cao reportó los pormenores del periplo. Luego se sumó su colega del canal Rolando Nápoles.

Los índices de teleaudiencia se dispararon. Y es de esperar que en la segunda etapa se pongan por las nubes. Hasta que el tema pase de moda.

Curiosamente, el 4 de febrero, día señalado para la salida del primer vuelo, comienzan las mediciones de Nielsen, la agencia encargada de medir los niveles de teleaudiencia en la temporada invernal.

Esta semana el Nuevo Herald se puso en contacto con ejecutivos y reporteros que hablaron sobre la primera cobertura.

¿QUÉ DIJERON LOS EJECUTIVOS?

“Desde que comenzó la crisis con los cubanos en Panamá y Costa Rica se registraron altos índices de sintonía en los noticiarios [ya que] son muy pocas personas en esta gran comunidad del sur de la Florida que no sean afectada por el tema cubano”, expresó Roberto Vizcón, director de Noticias 23, tras comparar el éxodo con los Vuelos de la Libertad de los cubanos en los años 1960. “Nuestra audiencia espera este tipo de cobertura y nosotros nos esmeramos en proporcionársela”.

Vizcón confirmó que Noticias 23 cubrirá la segunda etapa.

Miguel Cossío, gerente general de operaciones de América TeVé, dijo que “más que complacer expectativas de nuestra empresa, esta cobertura refrendó el compromiso de América TeVé con su función social como medio y con la comunidad del sur de la Florida y con los cubanos de la isla y donde quiera que se encuentren”.

“Todos los días hay mediciones de audiencia”, añadió. “Lo hicimos por la dimensión de la noticia, ante una situación de crisis humanitaria de migración”.

Cossío explicó que en el primer autobús viajaron 54 cubanos y el equipo periodístico, encabezado por Juan Manuel Cao.

El vehículo cubrió 2,229 kilómetros, entre Ciudad Hidalgo, estado de Chiapas, y Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas, México. El costo de $6,500 lo asumió América TeVé y el Grupo Pegaso.

El segundo cubrió la ruta Laredo, Texas- Miami fue cubierto por América TeVé y los anunciantes Primo Cash y Gallardo Law Firm. Pagaron alrededor de $7,560.

Sobre el criterio de selección de los migrantes, el ejecutivo dijo que se priorizaron “aquellos cubanos que ya no tenían dinero para pagar su viaje hasta Estados Unidos” y, aquellas personas, cuyos familiares compraron el boleto”.

¿QUÉ DIJO MARIO VALLEJO?

“Las coberturas están diseñadas a partir del interés de cada audiencia. Los canales en inglés muestran la perspectiva de quienes culturalmente se identifican más con los anglos que con los hispanos, al margen de sus raíces”, expresó Vallejo, de Noticias 23, al contraponer el tiempo en pantalla que le dedicaron los canales hispanos y los anglos.

El reportero despidió a los 180 cubanos que partieron en avión desde Liberia, Costa Rica, rumbo a San Salvador y desde allí fueron trasladados por tierra hasta la frontera entre Guatemala y México. “Despedimos el avión en Liberia, Costa Rica y al día siguiente, a las 6 a.m, mi camarógrafo y yo abordamos una avioneta que nos llevo a San José y desde allí al DF y luego a Tapachula, donde esperamos la llegada de los 180 cubanos”, recordó Vallejo. “En medio de todo, cubrimos la llegada de otros dos grupos, uno de 40 y otro de 60 cubanos que lograron burlar la vigilancia del ejercito nicaragüense y pasaron ilegalmente el río Suchiate que marca la frontera entre Guatemala y México. Allí se entregaron a migración y recibieron el salvoconducto que los amparaba por 20 días en territorio de ese país para poder llegar a la frontera norte con Estados Unidos.

El reportero confesó que la experiencia más impresionante que vivió fue la investigación que hizo sobre la muerte de un migrante cubano al que traficantes de personas dejaron tirado agonizando en una parada en la carretera panamericana.

“Eran unos 130 cubanos que cruzaron con los coyotes desde Costa Rica. El joven padecía una enfermedad cerebral que le provocaba convulsiones, y los cubanos exigieron a dos de los coyotes que lo llevaran a un hospital en Nicaragua. Los coyotes partieron con el jovencito enfermo y lo dejaron moribundo en una parada de ómnibus”, evocó. “Como parte de nuestra investigación logramos identificar a los cabecillas de la red de trafico humano que estafó a más de 300 cubanos que dejaban abandonados en medio de la nada sin agua y sin comida. Luego, el ejército de Nicaragua los arrestaba y devolvía a Costa Rica”.

Vallejo reconoció que como exiliado cubano se identificó con los migrantes.

“Aunque el miedo los perseguía, muchos me dijeron: ‘Prefiero la muerte que regresar a Cuba’ ”, dijo el reportero, quien relató que al principio los migrantes sentían temor de hablar con los medios “porque no sabían si la decisión de Nicaragua provocaría la deportación a Cuba”. Pero lo perdieron cuando el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, dijo públicamente que solo devolvería a quienes lo hicieran de forma voluntaria”.

“Nunca había visto tanta desesperación e incertidumbre en un grupo de más de 7,000 personas. La primera vez que viaje allí eran solo 1,500 y en solo unas semanas llegaron a 8,000. Todos me veían como ‘él salvador’ ”.

Vallejo dijo que en situaciones como estas “es casi imposible mantenerte al margen del sufrimiento de las personas. Sin embargo, sí hay momentos en que tienes que crear una cortina invisible que te permita acercarte y mantenerte objetivo en medio de la desesperación de quienes te rodean”.

En cuanto al rechazo manifestado por algunos cubanos del exilio hacia los migrantes que arribaron y los que se esperan, Vallejo opinó que “está fundado en el precedente de que muchos que se han acogido a los beneficios que otorga la Ley de Ajuste Cubano regresan a la isla al año y un día”.

“Pero están juzgando a justos por pecadores. Creo que debemos apelar a la razón y la solidaridad. No encuentro diferencias entre quienes escaparon hace 10, 20, 30 años, con los que lo hacen hoy. Quizás muchos no sepan expresar que los problemas económicos son provocados también por una dictadura que impide que prosperes, puedas soñar y trabajar en busca de un futuro mejor”, enfatizó el reportero, a quien le llamó la atención que el 90 por ciento de los migrantes no pasa de 30 años. “Muchos no entienden que los supuestos ‘beneficios de los cubanos que llegan a Estados Unidos’ no son fruto de distinciones hechas a la ligera por un gobierno, sino la muestra de que este país comprende que el cubano no emigra, sino escapa, de quienes le impiden hablar y criticar, prosperar. Esa es la diferencia entre los cubanos y quienes emigran desde países pobres, pero democráticos”.

LAS IMPRESIONES DE GUILLERMO GONZÁLEZ

El reportero del Noticiero Telemundo 51 estuvo en los campamentos en Costa Rica y asistió a la reunión de cancilleres centroamericanos en El Salvador en la que se acordó el plan de evacuación. Luego acompañó a los migrantes desde Laredo hasta Miami en uno de los transportes que ellos mismos pagaron.

Dijo que la cobertura lo ayudó a “entender más profundamente el drama de miles de cubanos que deciden jugarse la vida con tal de escapar de un régimen que los oprime. Sentí sus emociones, sus ilusiones, sus ganas de vivir libres y empezar una nueva vida”.

“Creo que cada experiencia es única e irrepetible. Después de haber cubierto la guerra del narcotráfico y la guerrilla en mi país, Colombia, por casi 20 años, esta fue otra vivencia engrandecedora y muy humana”, destacó el periodista.

LO QUE PIENSA LOURDES DEL RÍO

La reportera del Noticiero Univisión considera que la cobertura realizada por los medios en español “fue más intensa y más completa”.

“Lo considero obvio. Es un tema eminentemente hispano”, subrayó Del Río, que voló hasta Tapachula, México, para esperar en la frontera con Guatemala a los 180 migrantes y seguir en su propio vehículo a un grupo de 47, que alquiló un ómnibus, rumbo a Nuevo Laredo, donde cruzó la frontera con Estados Unidos Unidos, hasta llegar a Laredo, Texas.

“Cuando comencé a hablar con ellos, en Ciudad Hidalgo, punto fronterizo con Guatemala, me di cuenta que cada uno tenía planes diferentes”, recordó la reportera, cuyo recorrido abarcó más de 1,265 millas.

“Es imposible no sentir el dolor o la desesperación de cualquiera que decide abandonar su país bajo estas circunstancias. Muchos habían partido de la isla dejando atrás a sus hijos. Esos eran los más afectados”.

¿Y QUÉ DIJO JUAN MANUEL CAO?

Cao siguió la crisis durante dos meses a través de El Espejo, el espacio que conduce en América TeVé, hasta que la dirección del canal le propuso viajar a Costa Rica, convivir con los refugiados y luego seguir toda la ruta hasta Miami.

“Fueron 10 días de cobertura continua y más de 5,000 kilómetros de recorrido por carretera”, relató el periodista y escritor, quien partió rumbo a San José, Costa Rica, donde había una treintena de cubanos presos que llegaron tras el cierre de la frontera con Nicaragua y enfrentaban una posible deportación. Luego manejó hasta la ciudad de Liberia, donde hay varios albergues de cubanos. A los 45 minutos llegó hasta La Cruz, convivió con los refugiados en los campamentos durante cuatro días.

“Como no nos permitieron volar con ellos hasta El Salvador, ni acompañarlos en los autobuses a través de Guatemala, hicimos un periplo maratónico, y así adelantarnos para poder recibirles en la frontera mexicana”.

Cao y el equipo tuvieron “cuatro despegues y cuatro aterrizajes en apenas 16 horas: de Liberia, en avioneta checa hasta una playa llamada Tamarindo. Luego hasta San José, y de allí hasta el DF, México, donde en la noche tomamos un atestado avión que nos dejó en el aeropuerto de Tapachula, trasladándonos en una camioneta descubierta”.

A los 45 minutos arribaron hasta Ciudad Hidalgo, adonde llegaron luego los cubanos tras haber atravesado El Salvador y Guatemala. Cuarenta y dos de ellos, previo acuerdo, subieron a un autobús alquilado por América TeVé.

“Y allí empezó la gran aventura de cruzar México de sur a norte”, dijo Cao.

“Los cubanos cruzaron la frontera a pie, ansiosos y emocionados, fueron inspeccionados e interrogados durante todo el día, el último de ellos salió a las dos de la madrugada”, evocó el periodista. “Esa mañana alquilamos otro autobús e iniciamos la ruta desde Laredo, Texas, hasta Miami, la cual incluyó el paso por Houston, el sur de Louisiana, parte de Mississippi y Alabama y el Panhandle de La Florida, para luego bajar por toda la península hasta Orlando y finalmente hasta las instalaciones de nuestro canal en Hialeah Gardens”.

De todo lo que vio en Costa Rica, a Cao le impresionó la situación de los niños “y, sobre todo, la de las niñas”.

“Hay que sacarlos a todos de allí lo antes posible. Esas no son condiciones para menores de edad. Sin escuela, conviviendo con adultos desconocidos, en un hacinamiento poco saludable para su salud mental y física, sin asistencia psicológica. Es un horror”, enfatizó el presentador, a quien, como exiliado cubano, le resulta “imposible no establecer una relación emocional” con los migrantes porque “son nuestros compatriotas, es nuestro propio dolor, somos víctimas de la misma dictadura. [Ellos] son el último capítulo del mismo éxodo al que pertenecemos, es nuestra sangre. ¡Al c… el periodismo imparcial y antiséptico!”.

¿Quiere decir que en circunstancias como estas se vale que el periodista se involucre a nivel afectivo y termine participando en la historia y haciendo en lo que inglés se le llama activist journalism?

“He vuelto a revisar los reportajes que hice en esta cobertura para los noticieros y no veo ninguno en el que me involucre más allá de lo que las normas periodísticas requieren”, afirmó. “En todos me limito a describir los hechos y a hacer preguntas. Prácticamente no doy una sola opinión, salvo en mi programa El espejo, que es para eso. Mis reportajes noticiosos no difieren mucho de los de otros medios”.

“Incluso hasta el final cuidé bien las distancias, de hecho fui el último en bajarme del bus, y esperé para ello un tiempo prudencial. Tenía bien claro que ellos eran la noticia y no yo. Sólo acompañé a los migrantes en el viaje. Sugerir que hice activismo, me parece verdaderamente injusto. De todos modos, tampoco me quita el sueño”, subrayó.

Algunos televidentes compararon la cobertura de América TeVé con un programa de entretenimiento desde un ómnibus.

“Enseguida que el reportero deja de ser un observador objetivo y entra a formar parte de la historia que está reportando entra en el campo del entretenimiento”, afirmó Rafael Lima, profesor de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Miami y director de los documentales Plantados y Presidio, sobre el presidio político en Cuba. “Esto es peligroso porque se corre el riesgo de disimular la realidad en una especie de reality show, y ya se sabe que los reality están manipulados”.

Ha sido preocupación de algunos medios la posibilidad de que alguno de los migrantes se haya sentido presionado a dar declaraciones de orden político, cuando es sabido que muchas de las personas que salen de Cuba temen expresarse ante los medios de Estados Unidos, ya que dejan a familiares en la isla que podrían ser víctimas de represalias.

“La verdad es que no hicimos muchas preguntas políticas, todo el tiempo tuvimos muy presente que se trata de una crisis humanitaria. Quienes emitieron criterios políticos lo hicieron espontáneamente”, aseveró Cao.

En cuanto a las diferencias entre la cobertura realizada por los medios en inglés y la de los medios hispanos, el periodista dijo que no ha visto la de los otros canales, aunque supo que en los campamentos de La Cruz, Costa Rica, estuvieron enviados de The New York Times.

Sobre las expresiones de rechazo de algunos cubanos del exilio ante la llegada de los migrantes, el periodista afirmó que la solidaridad entre cubanos está pasando una prueba.

“La solidaridad entre cubanos está pasando, tal vez, una crisis de identidad, o un período de readaptación, pero en el fondo sigue ahí, latente”, señaló Cao. “De hecho son muchos los que, a pesar de los recelos, he visto dispuestos a abrir el corazón a esta nueva tragedia humanitaria. Pero hay que tomar en cuenta que esta tragedia ha sido demasiado larga, la gente está cansada, porque han sido muchas las decepciones. Hay que tener paciencia. Los exiliados históricos son los recientes. Y viceversa”.

“Lo interesante de este caso es que se produce en medio de un ambiente antiinmigrantes a nivel mundial”, agregó Cao, que al comparar la crisis de los migrantes con la crisis de los balseros de la década de 1990, que él reportó en varias ocasiones, dijo que esta se trata de “el último capítulo de un mismo éxodo que empezó en los años 1960”.

“Cada éxodo con sus características particulares, pero el telón de fondo es el mismo. El sufrimiento, el desgarro y el desasosiego son los mismos”, concluyó.

Siga a Arturo Arias-Polo en Twitter: @arturoariaspolo

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