Cómo trabajan John Dela Casa y Seb Espino, directores visuales de Peso Pluma y Junior H
Mientras Peso Pluma atraviesa una exitosa gira por Estados Unidos y el universo visual de Dinastía termina de desplegarse por completo, detrás de esa imaginería cinematográfica que acompaña esta nueva era hay dos nombres que empiezan a consolidarse como piezas clave en la evolución estética de la música mexicana: Juan "John Dela Casa" Rodríguez y Seb Espino.
Directores y creativos visuales, Rodríguez y Espino han estado detrás de algunos de los proyectos más ambiciosos de artistas como Peso Pluma, Tito Double P y Junior H, construyendo relatos visuales que ya no funcionan como simples acompañamientos musicales, sino como extensiones narrativas del artista. En su visión, cada disco es una época, cada video una pieza de un rompecabezas mayor y cada símbolo una puerta de entrada a un universo propio.
"A nosotros nos gusta mucho crear un universo, entender a la persona, entender al artista y meternos en el proyecto a todos los niveles posibles", explican en entrevista exclusiva con Us Weekly en Español. Su proceso creativo parte tanto de la música como de la identidad ya existente del artista. "Nos gusta ver lo que ya hacen, cuál es su identidad y, a partir de ahí, darle el entorno visual que nos crea la canción".
En el caso de Peso Pluma, el vínculo creativo nació también desde la cercanía personal. John lo conoció hace tres años durante la grabación de "Rosa Pastel", en Ámsterdam, y desde entonces fueron desarrollando una relación que hoy se traduce en colaboración constante. Ambos coinciden en que el artista no solo interpreta su música, sino que piensa activamente en su dimensión visual.
"Peso es alguien súper real y auténtico. Es muy creativo y con nosotros sí se sienta a tirar ideas. Su cabeza es un universo", dicen. Para ellos, esa autenticidad es clave en su impacto global: "Peso es el blueprint… crea algo nuevo desde su ser".
Esa forma de trabajar fue central en Dinastía, un proyecto concebido desde el inicio como algo más grande que un álbum. La serie de videos -incluyendo "Dopamina", "Ganga", "Chiclona" y "London"- fue pensada como un relato conectado, con símbolos y elementos que dialogan entre sí. "Cuando empezamos, él fue muy claro en lo que quería. Después nos dio más libertad, pero siempre dentro del mismo mundo que ya había definido", comparten.
Lejos de apoyarse en clichés, los directores buscaron construir una estética más íntima y culturalmente reconocible. "Tomamos cosas que no fueran lo típico y nos adentramos más en lo personal", explican. Así aparecen elementos como tenis colgados en cables, vendedores de flores o un xoloitzcuintle, integrados en una narrativa visual que se filmó en gran parte en Guadalajara, ciudad que ambos describen como un núcleo creativo clave.
Para Rodríguez y Espino, este tipo de proyectos reflejan un cambio más amplio en la industria. "Ahorita en la música todo es una experiencia", dicen. "Lo visual, los conciertos, los looks… todo se mezcla en la creación del mundo de un artista". En ese contexto, la música mexicana empieza a desarrollar una identidad visual propia, construida desde dentro de su cultura.
Ese crecimiento también implica una mayor responsabilidad. Con millones de personas consumiendo cada lanzamiento, cada imagen puede generar interpretaciones inesperadas. "Tenemos que ser cuidadosos con el mensaje que queremos mostrar", explican. Aun así, incorporan intencionalmente detalles ocultos que expanden la experiencia: símbolos, objetos y referencias que los fans descubren y conectan entre videos.
Su proceso, sin embargo, no está exento de caos. Rodajes contrarreloj, cambios de locación y decisiones de último momento forman parte de su dinámica, que queda integrado como parte de su método creativo. La clave, dicen, es la comunicación constante entre ellos para poder adaptarse y resolver sobre la marcha.
Detrás de esta escala de producción también está el productor ejecutivo Frankie Santella, cuyo estudio Good Groceries supervisa la logística y el alineamiento creativo entre artista y sello, ayudando a llevar estas propuestas visuales a lanzamientos de gran alcance.
Esa misma lógica se trasladó a su trabajo con Junior H en DEPR. El artista lo resumió así en exclusiva para Us Weekly en Español: "John y Seb entendieron todo desde el inicio, lograron llevar mi música a lo visual de una gran manera, dándole justo el universo y la vibra que yo tenía en mente para este proyecto".
Aunque muchas veces operan detrás de escena, ambos son conscientes del alcance de su trabajo. Sus imágenes aparecen en escenarios, pantallas y redes, formando parte de la identidad de una nueva generación de artistas. Más que acompañar la música, están ayudando a definir cómo se ve esta etapa de la música mexicana.
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Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2026, 5:23 p. m..