Acceso Miami

'Natural', 'orgánico', 'sin antibióticos'. La verdad de las mentiras en las etiquetas

Los expertos de Consumers Report ofrecen consejos para saber la información confiable contenida en las etiquetas.
Los expertos de Consumers Report ofrecen consejos para saber la información confiable contenida en las etiquetas. AP Photo

Caminar entre las filas de alimentos de un supermercado puede ser confuso. Las etiquetas tienen una serie de aclaraciones, recomendaciones e información que generalmente van dirigidas a hacerle creer al consumidor que está adquiriendo algo que beneficia su salud.

Estos productos tienen sellos y letreros que dicen que son "una buena fuente de fibra", o "no contienen color artificial", "no se le ha añadido antibióticos", o "natural" u orgánico".

La realidad es que muchas de estas afirmaciones en las etiquetas le tienden una trampa al consumidor.

Muchos, por ejemplo, creen que están empleando bien su dinero en comprar algo "natural", cuando no existe ninguna regulación que indique cuáles parámetros confirman que un producto es "natural".

Además de perjudicarle el bolsillo, no obtendrá los beneficios que esperaba para su salud. Entonces, ¿cómo saber qué letreros contienen una información confiable y cuáles son una estafa?

Los expertos de Consumer Reports, una organización sin fines lucro que se encarga de informar al consumidor sobre la calidad y confiabilidad de los productos, han elaborado una serie de consejos para interpretar estas etiquetas.

"Natural" y "orgánico" son términos que parecen muy similares, pero en realidad son muy diferentes.

Elena Chávez, portavoz de Consumer Reports, explica que los fabricantes no tienen que cumplir con estándares específicos en la mayoría de los productos para etiquetarlos como "natural".

"Un consumidor podría pensar que la etiqueta informa que no se usaron pesticidas tóxicos para cultivarlos, pero para el fabricante puede solo significar que le pusieron algunas frutas y por eso es "natural".

Ahora, si la etiqueta dice que el producto o alimento es "orgánico", entonces es confiable.

"La etiqueta ecológica está respaldada por la ley federal y las normas que establecen las reglas para los agricultores y fabricantes de alimentos que venden sus alimentos como 'orgánicos'", añade Chávez.

Esta abarca lo que los agricultores no pueden usar en el cultivo de estos productos: pesticidas tóxicos, fertilizantes sintéticos, lodo de aguas residuales, y que no se administraron semillas genéticamente modificadas.

Una afirmación confusa: "Sin antibióticos.

Esta frase se usa con frecuencia, pero muchas veces no significa lo que usted esperaba.

" 'Sin antibióticos que promuevan el crecimiento' significa que los productores aún pueden dar antibióticos a los animales antes de que se enfermen, si creen que los animales podrían enfermarse, lo que en Consumer Reports no creemos que sea un uso responsable de estos medicamentos tan importantes", dice Chávez.

Lo importante es buscar una información que diga claramente que en ningún momento se usaron antibióticos en la producción de ese alimento o producto.

Busque el sello orgánico USDA, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Este sello, USDA Organic, uno cuadrado cuya primera mitad tiene las letras USDA sobre fondo blanco, y la segunda la palabra "organic" sobre fondo verde, significa que está comprando alimentos cultivados en granjas que siguen prácticas agrícolas más sostenibles, que no usan pesticidas tóxicos ni administran antibióticos y hormonas esteroides a los animales. Estas son prácticas permitidas en granjas no orgánicas.

Antes que un producto pueda llamarse “orgánico,” una agencia certificadora aprobada por el gobierno inspecciona el lugar del cual proviene la comida para verificar si está cumpliendo con los requisitos orgánicos del Departamento de Agricultura de Los Estados Unidos (USDA).

Si consume este tipo de productos, no solo está contribuyendo al equilibrio ecológico, sino que se alimenta mejor porque estos contienen niveles más altos de nutrientes y antioxidantes.

"Low sodium" y "light in sodium"

Estos términos que se encuentran con frecuencia en las etiquetas significan algo muy diferente. Cuando se dice que un alimento es "bajo en sodio", esto se refiere a un concepto aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el cual afirma que el alimento contiene 140 miligramos de sodio o menos por cada ración. Como indica medidas y cantidades, no es una información que queda a interpretación del fabricante y, por lo tanto, es confiable.

Es importante notar que la sal de mesa y el sodio que contienen los alimentos no son lo mismo, porque la sal no es la única fuente de sodio.

“Light in sodium” significa que el producto contiene 50 por ciento o menos de sodio que el incluido en la versión original del fabricante, por lo que puede seguir conteniendo mucho sodio. Por ejemplo, una sopa de tomate regular puede contener 750 miligramos de sodio por taza, y su versión light podría contener 380 miligramos. Eso quiere decir que si se acompaña con otro producto que contiene sal o sodio, puede sobrepasar la cantidad recomendada de sodio para un adulto sano: 2,300 miligramos (mg) por día.

Para más información sobre las etiquestas, consulte https://www.consumerreports.org/food/can-you-believe-health-claim-on-food-label/



Siga a Sarah Moreno en Twitter: @SarahMorenoENH



Esta historia fue publicada originalmente el 25 de junio de 2018 a las 2:49 p. m. con el titular "'Natural', 'orgánico', 'sin antibióticos'. La verdad de las mentiras en las etiquetas."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA