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Estos trabajadores de Miami no paran por el coronavirus. ¿Se salvarán de la crisis económica?

Mientras que en muchos restaurantes, tiendas y espacios cerrados en el sur de la Florida cada vez se ven menos personas, que evitan salir para protegerse del coronavirus y que han hecho popular en las redes sociales el hashtag #yomequedoencasa, Miami aún dista mucho de ser un pueblo fantasma.

Todavía siguen saliendo a la calle y haciendo su ruta de ida y vuelta a casa aquellos empleados que trabajan por hora y marchan a cumplir con sus responsabilidades en mercados, farmacias y otros sitios que se mantienen abasteciendo a la población, más los trabajadores de la salud que ahora están más ocupados que nunca con la atención a pacientes preocupados por la enfermedad.

En los vecindarios del sur de la Florida se escuchan las cortadoras de césped, las apisonadoras de suelo para poner los ladrillos y toda la maquinaria relacionada con trabajos de construcciones. Detrás de las herramientas y aparatos ruidosos están los jardineros y albañiles, handymen y contratistas, vestidos con mangas largas y sombreros para protegerse de uno de sus mayores retos, el sol de la Florida, que puede provocarles cáncer de piel. Cuando llevan mascarilla dicen que lo hacen más por el polvo que por el temor al coronavirus, porque tienen la suerte de trabajar mucho tiempo al aire libre.

“Habiendo trabajo, la gente de la construcción no paramos”, dijo Orlando Molina, dueño de Molina Paver, que con cuatro trabajadores más le daba los últimos toques a la entrada para autos en una casa del noroeste de Miami.

“Aquí terminamos mañana y después vamos para otra casa en Key Biscayne”, dijo Molina, mientras tomaba un descanso de empujar la máquina que apisona el polvo entre la ranura de los ladrillos.

Orlando Molina, dueño de una compañía que pone ladrillos en las entradas para autos, tiene planes de seguir trabajando sin descanso a pesar del coronavirus.
Orlando Molina, dueño de una compañía que pone ladrillos en las entradas para autos, tiene planes de seguir trabajando sin descanso a pesar del coronavirus.

El dueño de la compañía aseguró que quería seguir cumpliendo con sus compromisos de trabajo, y que con respecto al coronavirus “siempre hay que tomar un riesgo”. Aunque aseguró que ahora el equipo de la obra se lava las manos con frecuencia y que toman precauciones a la hora de almorzar.

“En un futuro esto va a dañar bastante la economía porque todo se para. Mientras haya trabajo, hay que seguir”, dijo resuelto, resaltando la ventaja de que estaban trabajando al aire libre.

Por su parte, Juan Carlos Martínez, dueño de J&I Electric Service Corp., con sede en Hialeah, afirmó que no tiene planes de detener los trabajos pendientes por temor al contagio del coronavirus. Tampoco considera que tenga que despedir a ninguno de sus cuatros empleados.

“No vamos a parar porque no tenemos mucho contacto con el público. Hacemos solo construcciones y remodelaciones en casas vacías”, dijo Martínez, mientras bajaba herramientas de su camioneta frente a una casa en Miami Springs.

“Estamos dentro de las casas nosotros solos y lo que más molesta es el polvo”, apuntó, reconociendo que su negocio podría afectarse por una recesión, pero que hasta ahora no ha sentido el impacto del coronavirus.

Impacto del coronavirus en la economía

Mientras que muchos trabajadores siguen manteniéndose activos en sus puestos de trabajo o conectados desde sus casas, haciendo sus labores regulares, la preocupación por el impacto del coronavirus en la economía agobia a todos, desde las más altas esferas de la política hasta los que se preguntan si recibirán un cheque para pagar el alquiler y los gastos mensuales.

Tres factores fundamentales influirán en la duración y la profundidad de las crisis provocada por el coronavirus: la velocidad de propagación del virus y el número de personas que afecta, el tiempo que tomará encontrar un tratamiento o una vacuna y las medidas de los gobiernos para mitigar el daño, dijo Frederick V. Perry, profesor de leyes comerciales de la Escuela de Contabilidad de la Universidad Internacional de la Florida.

Perry considera que en menos de un mes la economía de Estados Unidos entrará en recesión, dijo en entrevista con el Nuevo Herald el lunes.

Esta posibilidad la contempla también el presidente Trump, que el martes 17 de marzo dijo que el gobierno presentará un paquete de estímulo de unos $850,000 millones para frenar la caída libre de los mercados financieros.

Perry considera que mientras más medidas se tomen para asegurar el aislamiento y la cuarentena de las personas, más se evitará el efecto negativo de la pandemia a largo plazo en la economía, aunque en un principio parezca que se afecta la oferta y demanda, porque las personas dejan de consumir.

“En la medida en que se contenga el virus, la economía se recuperará más rápido”, dijo Perry, señalando que es necesaria la cooperación mundial para enfrentar la expansión del virus, que llegó en medio de un panorama complejo para la economía, que presenciaba una guerra comercial entre China y Estados Unidos, la recesión en países como Argentina, y retos también en otras economías latinoamericanas que dependen de sus relaciones comerciales con China.

“El Banco Mundial ha dicho que calcula que el crecimiento mundial será de 1.5. Eso no es suficiente para alimentar a las personas porque el crecimiento de la población es mayor”, apuntó Perry.

Cómo se afecta el turismo

Con recortes de vuelos y restricciones de viaje, la presente situación asesta un golpe fuerte a los países y ciudades cuya economía depende en gran medida del turismo. En Estados Unidos alrededor del 10 por ciento de los empleados laboran en el sector turístico, señaló Perry.

La ausencia del turista chino, que en el 2018 gastó $277,000 millones en el mundo, también se hará sentir.

En el centro de Miami, que recibe turismo europeo, de Latinoamérica y, en mayor medida del resto del país, el impacto ya se siente.

“La ocupación se va a reducir en un 50 por ciento”, dijo Francisco Arocha, director ejecutivo y fundador de HES Group, refiriéndose a los hoteles que administra su compañía en Miami.

Aun así el ejecutivo tiene confianza en la recuperación del sector hotelero, que tuvo un excelente comienzo de año con el Super Bowl, y está acostumbrado a mostrar su capacidad de adaptación ante fenómenos como los huracanes.

“En Miami estamos acostumbrados a fenómenos muy imprevistos. Eso le da flexibilidad al sector de diversión y hostelería. Tenemos experiencia para ese tipo de situaciones”, apuntó el ejecutivo, indicando que están tomando todas las medidas de prevención e higiene posibles.

En cuanto al personal, señaló que algunos pueden trabajar a distancia, pero otros tienen que estar en el hotel.

“Hay empleados que se sienten más seguros trabajando con guantes y mascarilla y los apoyamos”, dijo, esperanzado de que el sector repunte en unos meses.

“Nuestros hoteles son de viajeros de negocios. Esperemos que se recuperen más rápido que los que están concentrados en el turismo”, deseó Arocha.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2020, 8:35 p. m. with the headline "Estos trabajadores de Miami no paran por el coronavirus. ¿Se salvarán de la crisis económica?."

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Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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