Cala: ‘Hay que tener la humildad de comenzar de nuevo’. Abre millonario centro en Miami
Desde el balcón de su apartamento en un edificio de Brickell Key, en una de las zonas más acaudaladas del centro de Miami, Ismael Cala meditaba al amanecer y soñaba con estar cerca de la naturaleza, antes de la pandemia.
Allí estableció su residencia cuando era presentador de CNN en Español y allí se quedó cuando en el 2012 decidió dejarlo todo y abrir su compañía, Cala Enterprises, con la que se convirtió en uno de los motivadores y conferencistas más importante de habla hispana.
Hace dos años comenzó a soñar con abrir el Cala Center, un lugar en el que la naturaleza fuera protagonista e inspiradora para sus talleres, conferencias y retiros, en los que el contacto con el medio ambiente y la meditación son fundamentales.
En agosto del 2020, Cala compró por $1.9 millones una propiedad de cinco acres, un paraíso de verdor al sur del condado, lleno de árboles de mango, mamey, aguacates y los bambúes, que tan presentes están en sus libros y artículos como símbolo de resistencia y flexibilidad.
La pandemia lo obligó a renunciar a una propiedad más grande, que costaba $3 millones, contó en primicia a el Nuevo Herald. Sin embargo, lo vio como un signo de que era mejor comenzar por algo más pequeño y luego extender el centro poco a poco hasta llegar a 25 acres.
Eso es lo que está haciendo. Ya mandó a construir un minizoológico para sus cabras, a quienes llama por su nombre, y una plataforma al aire libre para los encuentros y talleres presenciales, que en enero recibió el primer grupo de 120 personas, menos de las 150 para las que tiene capacidad, para mantener el distanciamiento.
El sábado 27 de febrero espera al segundo grupo que asistirá al taller La ciencia de perdonar.
Descalzo, camino a mostrar la cascada y la laguna, protagonistas de las bellezas naturales del centro, Cala está feliz con los pies en la tierra. Señala que “la vida es un péndulo” y que ha vuelto a estar en medio de la naturaleza, como en el poblado de la región oriental de Cuba donde nació, El Caney, y del que quiso escapar desde niño porque en “la ciudad hay más oportunidades”.
“Aquí vamos a hacer grounding, que nos permite recargarnos de la energía positiva de la tierra, la Pachamama, y soltar todo lo tóxico”, dice, explicando la técnica que logra que las personas disfruten de una sensación de libertad, tan necesaria en tiempos de reclusión y distanciamiento.
Mientras, cuenta que el dueño anterior de la casa construyó la cascada como un regalo para su esposa, quien extrañaba el paisaje de Hawai. La señora murió de cáncer, y el viudo, solo con sus animales de compañía, decidió vender a un precio asequible. Cala le prometió que le pondría el nombre de la esposa a esa cascada que para él tiene un “look y un feeling tan natural”, y que ya es su rincón para la meditación.
Cala y sus empresas
Escala meditando, creada por Cala, es uno de sus mayores aciertos como emprendedor porque se ha convertido en la primera aplicación en español para quienes quieren meditar. En enero estrenó una categoría para niños que los ayuda a ser más creativos, mejorar sus resultados académicos y reducir la agresión y la violencia.
El periodista y motivador, de 51 años, señala que en un momento en que la tecnología sustituye muchas funciones del ser humano, la creatividad es uno de los talentos más importantes.
“El mundo se ha movido a buscar colaboradores creativos, proactivos y asertivos”, dice. “Todas las personas deben ser su propia empresa”.
Esto no implica que todos inicien un negocio, aunque cree en la importancia de la pequeña empresa como impulsora de la economía, sino que se comporten como emprendedores y que impulsen su propia marca, ellos mismos.
“No me recites problemas, ¿ya pensaste en dos o tres alternativas?”, dice ejemplificando la actitud proactiva de alguien que no es un empleado tradicional, sino que tiene sentido de pertenencia, que se identifica con una misión y un propósito, y que se siente como accionista de la empresa.
Cala puede muy bien ponerse en los zapatos de un empleador. De hecho sus empresas dan trabajo a más de 60 personas, incluyendo a 40 colaboradores fuera de Estados Unidos. Su fuerte es inspirar a las personas a alcanzar su máximo potencial.
“Creemos en el potencial de formar líderes mindful exponenciales”, dice.
Esto significa que las personas usen la tecnología digital y el mindfulness (atención plena) para conocerse más y tener mayor impacto en lo que hacen, lo que a su vez amplía su aporte al mundo.
El Centro Cala, cuyo acrónimo quiere decir “Constante aprendizaje para el liderazgo en acción”, ofrece cursos de inteligencia emocional, de meditación neurocientífica y psicología positiva. Con la ventaja que en los descansos de las conferencias, los asistentes puedan hacer un picnic y disfrutar del jardín, afirma.
Ismael Cala, la vida en ciclos
A principios de febrero Cala cerró un ciclo que significó su vuelta a la televisión conduciendo un programa en Mega TV. En medio de la pandemia fue invitado por la gerencia del canal de Miami a sustituir a Oscar Haza, que estaba en cuarentena. Gustó su participación y se quedó para hacer una segunda temporada con su propio espacio de entrevistas nocturnas Cala, que terminó después de seis meses.
¿Cómo toma Cala este fin y qué piensa sobre el éxito y el fracaso?
“Uno tiene que entender que la vida está hecha de ciclos”, dice. “Hay que prepararse para entender que nada es para siempre y que tu identidad como ser humano no puede sentir que eres un único éxito porque vas a sufrir innecesariamente”.
Después de construir el éxito y disfrutarlo por un tiempo, “hay que tener la humildad de descender de ese laurel y comenzar de nuevo. Siempre que hagas eso, tienes el impulso de volver a comenzar”.
A medida que se gana en edad, también aparecen los miedos. Por eso hay que seguir corriendo riesgos y ser aventureros, sugiere Cala, que quiere construir una pagoda en Cala Center orientada para meditar viendo el amanecer.
Atrás quedó el ciclo de la ciudad, del edificio alto y el ruido. En Redland, cerca de Homestead, en una zona donde la mayoría de los que trabajan son inmigrantes latinoamericanos que cultivan la tierra y ponen la comida en la mesa del resto de los residentes de la ciudad, se siente bien. Duerme mejor, medita mejor y tiene nuevos proyectos.
“No conquistas una montaña y te quedas ahí”, concluye esperando volver a viajar, pero más afincado que nunca en Miami.
Taller presencial “La ciencia de perdonar, antídoto contra la ansiedad y la depresión”, sábado 27 de febrero, de 9 a 4 p.m. en Cala Center, 19091 SW 160 St. Para inscribirse, ismaelcala.com/calacenter/
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2021, 6:27 p. m. with the headline "Cala: ‘Hay que tener la humildad de comenzar de nuevo’. Abre millonario centro en Miami."