¿Dónde comes pastelitos dentro del cóctel y aprendes a bailar salsa gratis? Conoce este icónico restaurante en la Pequeña Habana
Son las 12 del mediodía, el sol mega caliente de Miami pega fuerte y en Ball & Chain la gente baila al son de salsa, come pastelitos y brinda con un mojito. Los turistas llegan de varias partes del mundo a este restaurante en La Pequeña Habana y al entrar a Ball and Chain, la nostalgia los transporta a otros tiempos.
¿Qué hace a Ball and Chain tan especial? ¿Y por qué es tan popular con los turistas y locales? No solo lo es por sus clases gratis de salsa.
Para empezar es necesario saber que Ball & Chain fue fundado antes de que existiera la Calle Ocho o el Tamiami Trail, éste era un camino de tierra por el que carruajes y vehículos llevaban productos al centro de Miami para su venta y envío. En la época de 1930, El Trail, como se le conocía comúnmente, también era importante porque representaba el final de la Carretera Nacional 41, que comenzaba en el Medio Oeste.
Eventualmente, la Calle 8 del South West se pavimentó y llegaron los negocios, un cine, iglesias y restaurantes a un vecindario que en esa época tenía una mezcla demográfica curiosa: una creciente población judía y personas del sur del país.
Ball & Chain Saloon abrió sus puertas en 1935 hasta finales de la década de 1950.
Pósters de reconocidos jazzistas de la época como Billie Holiday, Count Basie y Chet Baker, no solo adornan las paredes; ellos tocaban regularmente en Ball & Chain en la última mitad de la década de 1950.
A fines de 1950 una gran afluencia de cubanos que huían primero de la dictadura de Fulgencio Batista, y luego de la de Fidel Castro, invadió un barrio que también experimentaba una huida de residentes del área hacia los nuevos suburbios al oeste.
Para 1967, la fuerte presencia cubana en el barrio hizo que muchos se refirieran al área como Little Havana y a su arteria principal como Calle Ocho. Ball & Chain se convirtió en una tienda de muebles por un tiempo y luego permaneció cerrado durante 20 años, fue hasta el año 2014 que la empresa Mad Room Hospitality reabrió las puertas del icónico Ball and Chain. Ahora con un enfoque en eventos especiales, fiestas y deliciosas opciones gastronómicas y recientemente sus dueños son parte de una demanda federal contra Joe Carollo que comenzó en 2017.
Ambiente
A primera vista el Ball & Chain es impresionante: un edificio en tonos pastel y una estructura Art Deco que se mezcla en el barrio sutilmente. Al entrar te recibirán las luces brillantes y la música en vivo.
Un amplio espacio con una hermosa barra cuenta con un mural que representa la historia del barrio que te deja perplejo por unos segundos. Todo está inspirado en la Cuba pre-revolucionaria, y agregan al toque local con una mesa de dominó incorporada en la decoración.
Comida y bebida
En cuanto a la comida, los platos que encontrarás en el Ball & Chain son una mezcla única de sabores influenciados por la cocina cubana. Probamos el salmón Habana, las masitas de puerco y los spring rolls cubanos. Y en realidad no hay un ganador porque todos estaban exquisitos.
Y si de beber hablamos, no dejes de probar el pastelito Daiquiri, no solo es delicioso sino también muy llamativo. ¿Quién pone un pastelito encima de un daiquiri? ¡Sólo Ball and Chain! Los mojitos y la sangría de guava también tienen que estar en tu lista. Y después de un par de tragos es hora de levantarse a bailar. Y si no sabes no importa, aquí te enseñan a echar paso. Sonrisa en el rostro, corazón contento y tu cuerpo en movimiento. ¡Así es Ball and Chain!
Ubicación:
1513 SW Eighth St. Miami, FL 33135
Más información:
305-643-7820
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Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2023, 9:22 a. m..