La Torre de la Libertad reabre tras dos años y celebra su centenario con una restauración multimillonaria
Cientos de objetos antiguos —un vestido de novia, una bolsa de canicas, guayaberas, un juguete de peluche, un tocadiscos, una postal, fotos atesoradas y un crucifijo— se exhiben en las colecciones que conforman las exposiciones permanentes de la recién restaurada Torre de la Libertad en el downtown de Miami. Son recuerdos y objetos preciados traídos por muchos de los emigrantes cubanos que pasaron por las puertas de lo que una vez se llamó la “Isla Ellis del Sur”.
La memoria histórica y la preservación son los pilares de la restauración de la centenaria Torre de la Libertad, ubicada en Biscayne Boulevard, que duró dos años y costó 25 millones de dólares. El proyecto incluyó extensas reparaciones estructurales y una restauración exterior completa. La Torre de la Libertad se cerró en 2023 para dar inicio a la obra de la propiedad, declarada Monumento Histórico Nacional.
Los detalles decorativos y el estuco exterior de la fachada, diseñada por Schultze y Weaver, fueron cuidadosamente restaurados. En el interior, se actualizaron los sistemas mecánicos y eléctricos, se ajustó el cumplimiento de la ADA y se rediseñaron dos plantas de espacio para exposiciones y salas para reuniones comunitarias.
La torre de 289 pies de altura, que en su día fue el rascacielos más grande de Miami, se construyó en 1925 como sede e imprenta del periódico The Miami News. El Miami-Dade College (MDC), que asumió la propiedad del edificio en 2005, lanzó la campaña de restauración con el apoyo de subvenciones estatales y contribuciones filantrópicas.
La financiación para las renovaciones incluyó 25 millones de dólares comprometidos en 2021 por el estado de la Florida, subvenciones adicionales de 500,000 dólares del Fondo Nacional para las Humanidades y el Programa de Instalaciones Culturales del Estado de la Florida en 2023, y una donación de cinco millones de dólares de la Fundación Knight. El MDC lanzó una campaña de recaudación de fondos para crear un fondo patrimonial que ayude a cubrir los costos futuros de mantenimiento y reparación.
El proyecto fue supervisado por la firma de arquitectura MC Harry Associates, de Miami, en colaboración con el arquitecto especializado en conservación Richard Heisenbottle.
La huella de quienes formaron parte de la historia del edificio se conmemora en todo el edificio. Las exposiciones están dedicadas a los refugiados que huyeron a Miami para escapar de los regímenes comunistas, junto con información sobre los orígenes de la Torre, incluyendo sus inicios.
La presidenta del Miami-Dade College, Madeline Pumariega, y Amy Galpin, directora ejecutiva del Museo de Arte y Diseño del MDC, recorrieron el espacio con el Miami Herald mientras se ultimaban los detalles para preparar todo para la gran reapertura, con una ceremonia de corte de cinta el martes 16 de septiembre.
El vestíbulo se ha conservado cuidadosamente para mantener su integridad histórica, con esfuerzos de restauración centrados en conservar el aspecto original, incluyendo el techo y los azulejos, que han sido restaurados a su forma original. Una de las nuevas incorporaciones al vestíbulo es una réplica de una lámpara de araña de 1925, recreada por artesanos a partir de fotos descubiertas de la lámpara original.
“Hemos trabajado en la preservación histórica, modernizándola para contar la historia de la Torre de la Libertad”, afirmó Pumariega. Los arquitectos incluso incorporaron azulejos españoles que replicaban el suelo original del vestíbulo de 1925.
Aunque la historia está presente en todo el edificio, las instalaciones de la Torre de la Libertad están diseñadas para atraer a los visitantes del siglo XXI, muchas de ellas a través de exposiciones interactivas, contenido digital y recreaciones detalladas.
En lo que fue la sala de composición tipográfica del Miami Daily News, posteriormente llamado Miami News, los visitantes pueden ver grandes rollos de recortes de prensa mediante manivelas que imitan la salida de un periódico de la imprenta.
“El papel del periodismo en nuestra sociedad está estrechamente vinculado al edificio. Por eso, incluimos al Miami Daily News, al Miami Herald y también elegimos al Diario Las Américas porque realmente queríamos destacar el papel de Miami como capital hemisférica”, dijo Galpin. “El periódico jugó un papel fundamental en la comprensión de la migración, el exilio y los cubanos en Miami”.
También hay fotografías históricas de la década del 20 y una escultura titulada “Ventanas de la Torre de la Libertad”, comisionada y creada por la artista neoyorquina Sharon Louden.
“Desde el principio, hablamos mucho sobre esta sala. Quizás sería una sala familiar, quizás más sobre migración. Luego, reflexionamos y decidimos que esta escultura reflejaría la hermosa luminosidad de la Ciudad Mágica, en lugar de llenarla de artefactos, sino crear un espacio donde pudiéramos reunir a la gente. La torre está llena de espacios icónicos”, dijo Pumariega.
Una recreación del Centro de Refugiados
Décadas más tarde, el edificio adquiriría una nueva relevancia cuando el gobierno federal alquiló el terreno y lo reconvirtió en un centro de procesamiento para los cubanos que huían del régimen comunista de Fidel Castro a principios de las décadas del 60 y el 70. Apodado El Refugio por muchos exiliados, el nombre se convirtió en sinónimo de la Torre de la Libertad.
Una recreación del Centro de Refugiados, con sus pisos de baldosas originales y sillas plegables, ofrece a los visitantes una idea de lo que encontraron los refugiados cubanos tras llegar a la Torre de la Libertad para su procesamiento y para obtener asistencia laboral, atención médica y servicios de reubicación al comenzar su nueva vida en Estados Unidos. La exposición forma parte de “El Refugio en Contexto”, que explora el contexto histórico de la crisis de refugiados cubanos que forjó la identidad de la torre. Es una de las instalaciones de la amplia exposición permanente “Libertad”, que abarca la primera y la segunda planta.
“Este fue el mismo centro de refugiados por donde pasaron mis padres, mis tías, mis tíos y otros. Estos son los colores exactos, estas son las sillas”, dijo Pumariega.
Las pantallas digitales con videos de la época, provenientes del Archivo Wolfson del MDC, enriquecen la experiencia, añadió.
Pumariega señaló un tablón de anuncios acristalado con fichas de ofertas de trabajo. “Aquí era donde alguien tenía la oportunidad de encontrar su primer trabajo de niñera por 33 centavos. O alguien necesitaba una costurera. Era La Pizarra de la Suerte. Era el muro de la buena suerte, y el muro de las oportunidades”.
Lo que Galpin llama el punto álgido de la exposición permanente “Libertad” es “Voces de Miami”, una serie de 350 fotografías en blanco y negro, desde el suelo hasta el techo, de miamenses comunes, junto con nombres notables como Gloria y Emilio Estefan, Willy Chirino y el emprendedor tecnológico Manny Medina. La fotógrafa miamense Clara Toro fotografió a sus sujetos durante 16 meses por encargo del MDC. Las fotos, que forman parte de un proyecto de historia oral, ahora forman parte del Archivo de la Torre de la Libertad.
La otra exposición permanente, “Lenguajes de la Migración”, se nutre de la Colección Kislak de la universidad y combina obras antiguas y coloniales excepcionales con arte contemporáneo.
Galpin ha comisariado una exposición temporal, abierta hasta el 11 de enero, que complementa las dos exposiciones permanentes. El título, “Llevamos nuestros hogares con nosotros”, proviene de las memorias de Marisella Vega, quien nació en La Habana y cuya familia se reasentó en St. Paul, Minnesota. Actualmente reside en Miami. “Ella llegó a través de la Torre de la Libertad”, dijo Galpin. “Esta exposición incluye artistas de renombre internacional, muchos de los cuales consideran a Miami su hogar, como José Bedia, María Martínez-Cañas, Félix González-Torres, Ana Mendieta y Tom El Said”.
También se incluye la primera exposición estadounidense creada en colaboración con el Museo de la FIFA, “Unidad: El Juego del Mundo”, justo a tiempo para la Copa Mundial de la FIFA en Miami, del 15 de junio al 18 de julio de 2026.
Es un momento interesante para una reapertura dedicada a la inmigración y el exilio en medio de los últimos acontecimientos en Estados Unidos. En 2022, cuando la Torre de la Libertad se cerró por remodelación, el ambiente cultural era diferente.
“Creo que es el momento perfecto para mostrar las increíbles contribuciones de las personas que vienen aquí en busca de oportunidades y esperanza”, dijo Pumariega. “Cuando empezamos, probablemente no era tema de conversación nacional, pero espero que esto nos recuerde a todos el país solidario y compasivo en el que vivimos, el país que les abrió las puertas a mis padres y a tantas generaciones maravillosas que consideran a Estados Unidos su hogar y que han hecho enormes contribuciones a esta nación”.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2025, 1:22 p. m..