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Boom de alquileres cortos en Miami: nuevos edificios apuntan a turistas e inversionistas

Amro Zakarni, vicepresidente sénior de desarrollo de Related Group, en NoMad Residences Wynwood, previo a su gran inauguración.
Amro Zakarni, vicepresidente sénior de desarrollo de Related Group, en NoMad Residences Wynwood, previo a su gran inauguración. adiaz@miamiherald.com

Los visitantes de Miami tienen cada vez más opciones de alojamiento, a medida que surgen edificios orientados al alquiler a corto plazo en distintos vecindarios del área.

Eventos de gran relevancia, como la Fórmula 1, Ultra y la Copa del Mundo, atraen un flujo constante de visitantes al sur de la Florida. Al mismo tiempo, la ciudad mantiene una popularidad sostenida entre turistas y residentes a tiempo parcial que necesitan hospedaje. Ante esta demanda, los desarrolladores inmobiliarios están apostando por construir proyectos híbridos de apartamentos y hoteles en zonas como Brickell, Edgewater, Wynwood y Miami Beach.

Las unidades en estos edificios suelen entregarse amuebladas, y sus propietarios pueden alquilarlas a través de plataformas como Airbnb y Vrbo, incluso por estancias de una sola noche.

Más de una docena de edificios de condominios enfocados en el alquiler a corto plazo han sido terminados recientemente, están en construcción o se proyectan en Miami y Miami Beach. Estos proyectos compiten con los hoteles tradicionales y, en muchos casos, ofrecen unidades más amplias con áreas de estar y cocina.

Los desarrolladores aseguran que estas unidades —cuyo precio suele ser inferior al de los nuevos condominios de lujo— representan una buena inversión y una oportunidad de generar ingresos a partir de una segunda vivienda. Sin embargo, algunas autoridades, como el comisionado de Miami Beach Alex Fernández, advierten que este modelo genera problemas similares a los alquileres tipo Airbnb, como el aumento de los precios en zonas cercanas y una mayor rotación de residentes en los vecindarios.

NoMad Residences Wynwood, que celebró su inauguración el jueves por la noche, es el proyecto más reciente de este tipo en abrir en Miami. Los propietarios comenzarán a mudarse en las próximas semanas.

El edificio, con 329 unidades y ubicado en el 2700 NW 2nd Avenue, forma parte de la marca hotelera NoMad, propiedad de Hilton. Wynwood, antiguo distrito industrial transformado en un centro de arte y entretenimiento, ha experimentado una profunda renovación en la última década.

Amro Zakarni, vicepresidente sénior de desarrollo de Related Group, explicó que el diseño fue una prioridad en el proyecto, desde los paneles decorativos del lobby hasta las sombrillas de la piscina en la azotea. A diferencia de otros edificios con estética más neutral, señaló que el estilo colorido y moderno de NoMad ha sido clave para atraer compradores. Los precios de las unidades oscilan entre $680,000 y cerca de $1 millón.

Por lo general, estos desarrollos requieren permisos especiales para permitir alquileres a corto plazo y deben construirse en zonas con uso hotelero.

Un nuevo hogar o una fuente de ingresos

Zakarni indicó que algunos compradores planean vivir en sus unidades, aunque la mayoría prevé alquilarlas al menos parte del tiempo. Este modelo resulta especialmente atractivo para quienes no residen en Miami de forma permanente, pero visitan la ciudad con frecuencia. Cuando no utilizan la propiedad, pueden generar ingresos mediante alquiler.

A diferencia de NoMad —que permite residencia permanente— otros edificios imponen límites. Edge House, en construcción en Edgewater, solo permitirá estancias de hasta 30 días, según Rubén Álvarez, vicepresidente de ventas del proyecto.

Por su parte, Fernando de Nuñez y Lugones, fundador de Vertical Developments, explicó que Elle Residences, también en Edgewater y previsto para 2028, permitirá estancias de hasta seis meses. El proyecto está dirigido a compradores que buscan una segunda vivienda o un pied-à-terre en Miami, con la posibilidad de alquilarla como uno de sus principales atractivos.

El comisionado Fernández ha criticado este modelo, al considerar que prioriza a inversionistas extranjeros y compradores de segundas residencias por encima de los residentes locales. Señaló que preferiría que esos terrenos se destinen a viviendas asequibles para quienes viven permanentemente en la ciudad.

“Necesitamos viviendas… pero no para quienes buscan una segunda residencia. Las necesitamos para quienes viven aquí”, dijo. “Tenemos una fuerza laboral que no puede permitirse vivir en Miami Beach”.

Fernández añadió que la comisión se opone a nuevos proyectos de alquiler a corto plazo y que rechazaría cualquier solicitud de rezonificación en ese sentido.

Miami Beach mantiene regulaciones estrictas sobre este tipo de alquileres, con multas elevadas para quienes las incumplan.

Eventos impulsan la demanda y los precios

Para algunos proyectos, como Domus Brickell Park, la economía de eventos en Miami es clave en su estrategia de ventas. El desarrollo incluso ofrece entradas para la Copa del Mundo a quienes compren una unidad.

Lorenzo De Santis, vicepresidente de ventas del proyecto, explicó que los propietarios pueden alojarse durante eventos o alquilar sus unidades cuando los precios aumentan.

Según De Santis, durante el Miami Open en marzo, las tarifas de un estudio subieron un 50%, alcanzando cerca de $300 por noche.

Peggy Olin, directora ejecutiva de OneWorld Properties, indicó que sus propiedades estuvieron completamente reservadas durante la Miami Music Week, con aumentos de precios de hasta 30% en eventos importantes. Desde 2019, la firma ha vendido cerca de 4,000 unidades de este tipo.

Un dormitorio en una unidad modelo en NoMad Residences Wynwood.
Un dormitorio en una unidad modelo en NoMad Residences Wynwood. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

Compradores internacionales lideran la demanda

David Arditi, presidente de Aria Miami, señaló que cerca del 80% de los compradores en este tipo de proyectos son internacionales, muchos provenientes de América Latina. Estos desarrollos resultan atractivos para inversionistas de países con economías inestables.

Arditi agregó que esta demanda ha impulsado el crecimiento del mercado en Miami, que lidera en número de compradores extranjeros en Estados Unidos.

Según Olin, estas unidades suelen ser más pequeñas y accesibles. En el proyecto 7200 Collins, los precios comienzan alrededor de $500,000. Cerca del 70% de los compradores son internacionales.

El comisionado Fernández también ha cuestionado el desarrollo de este tipo de proyectos en North Beach, donde OneWorld planea lanzar otro edificio próximamente.

Catherine Odom
Miami Herald
Catherine Odom covers real estate for the Miami Herald. She previously interned on the Herald’s government team and has worked as a journalist in Germany and Armenia. She is a graduate of Northwestern University.
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