Miles de niños de Florida pudieran perder cobertura del Medicaid, según un estudio
El Medicaid se ha convertido en una importante red de seguridad para las familias durante la pandemia del COVID-19, con cerca de la mitad de todos los niños en Estados Unidos ahora cubiertos a través de su programa de seguro de salud pública estatal para las personas de bajos ingresos y discapacitados, incluyendo alrededor de 2.4 millones de niños en la Florida.
Sin embargo, es probable que ese aumento de la cobertura de Medicaid —impulsado por las pérdidas de ingresos y de empleo durante la doble crisis económica y de salud pública— caiga en picada cuando el gobierno federal declare el fin de la emergencia de salud pública relacionada con la pandemia, según un informe reciente de investigadores de la Universidad de Georgetown.
Cuando llegue ese momento, posiblemente en julio, los estados tendrán que reiniciar las renovaciones anuales para todos los que estén en sus programas de Medicaid si no han podido verificar su elegibilidad, una enorme tarea administrativa que pudiera llevar a millones de niños a perder la cobertura durante algún tiempo, dijo Joan Alker, directora ejecutiva del Centro para Niños y Familias de la Universidad de Georgetown.
“Los datos son claros, estar sin seguro es malo para la salud de los niños”, dijo Alker, coautora del informe de Georgetown sobre Medicaid y la cobertura infantil.
Antes de la pandemia, los estados revisaban regularmente la elegibilidad de los inscritos en Medicaid en función de sus ingresos y, a veces, de su estado de discapacidad. Pero cuando los estados dejaron de retirar a personas de Medicaid durante la pandemia, la inscripción en el programa de seguro de salud pública se disparó.
La Florida estará en el ‘extremo superior de las pérdidas de cobertura’
En la Florida, más de 1.34 millones de personas han obtenido cobertura de Medicaid desde marzo de 2020, incluidos unos 450,000 niños de cero a 18 años, según los datos de inscripción del estado. Hasta enero, más de 5.1 millones de personas estaban inscritas en el Medicaid de la Florida, un récord y un aumento del 36% sobre la inscripción total en marzo de 2020.
Alker y Tricia Brooks, profesora de investigación de la Universidad de Georgetown y coautora del informe, estiman que hasta 6.7 millones de niños con Medicaid en Estados Unidos están en riesgo de perder la cobertura. La estimación nacional se basa en el supuesto de que el 18% de los niños perderá la cobertura durante el proceso de revisión de la reinscripción que llevarán a cabo todos los estados.
El informe no proporciona un cálculo por estado de los niños que corren el riesgo de perder Medicaid, pero Alker dijo que la suposición del 18% se basa en las tasas de cancelación de Medicaid después de las revisiones periódicas de elegibilidad. La calificó de “un cálculo conservador”.
“Dependiendo del estado”, dijo Alker, “pudiera ser mucho mayor o menor. ... En el caso de la Florida, me preocupa mucho que el estado se encuentre en el punto alto de las pérdidas de cobertura”.
Brooks dijo que los estados pueden empezar a adoptar medidas ahora para asegurarse de que los niños elegibles no caigan en las grietas y pierdan la cobertura de seguro de salud cuando llegue el momento de la revisión masiva de la elegibilidad, también conocido como el “desenmarañado de Medicaid”.
Instó a los estados a empezar a confirmar la elegibilidad de los inscritos ahora para evitar un retraso más tarde, trabajar con los planes de atención administrada de Medicaid para actualizar la información sobre los miembros cubiertos, y llegar a todos los beneficiarios de Medicaid con información sobre la próxima revisión.
Y aconsejó a los estados que estuvieran atentos a las señales de alarma en el proceso, como el aumento de los volúmenes de los centros de llamadas y los tiempos de espera en las agencias estatales de Medicaid y los planes de atención administrada, o un gran número de personas que pierden la cobertura debido a razones de procedimiento, como no responder a una carta de renovación.
“Los estados deberían estar preparados para reducir la velocidad... o incluso apretar el botón de pausa”, dijo Brooks, “y tomarse el tiempo necesario para revisar y perfeccionar su plan y los procesos estatales para evitar que un gran número de niños junto con sus padres se queden sin seguro”.
Florida tiene muchos niños en riesgo
Alker y Brooks identificaron a la Florida como uno de los seis estados en los que los niños corren un riesgo especial de perder el Medicaid durante el desenmarañado, debido a políticas públicas que no facilitan la inscripción o la conservación de la cobertura, como no tener una determinación de elegibilidad continua de 12 meses y cobrar primas o cuotas de inscripción anuales. Los otros cinco estados en los que los niños corren un riesgo especial de perder la cobertura durante el desenmarañado de Medicaid son Delaware, Georgia, Missouri, Nevada y Texas.
Sin el requisito de cobertura continua de la emergencia de salud pública, la elegibilidad de Medicaid para los padres de bajos ingresos en la Florida termina cuando ya no tienen un hijo dependiente. Las mujeres embarazadas, que pueden reunir los requisitos con unos ingresos más elevados que otras mujeres adultas no embarazadas, pueden perder la cobertura de Medicaid 60 días después del parto, aunque la Florida ha solicitado al gobierno federal la aprobación para ampliar la cobertura para las nuevas madres hasta 12 meses.
Además, debido a que la Florida es uno de los 12 estados que no ha ampliado la elegibilidad de Medicaid para cubrir a los adultos solteros de bajos ingresos, como se prescribe en la Ley de Atención Médica Asequible, el programa de Medicaid de la Florida tiene una alta proporción de niños, dijo Alker.
“Por eso, particularmente en aquellos estados que no son de expansión, el desenmarañado de la emergencia de salud pública va a impactar mayormente a los niños”, dijo.
La Agencia para la Administración de Servicios Médicos de la Florida, que gestiona el programa estatal del Medicaid, remitió las preguntas sobre los preparativos para el desenmarañado al Departamento de Niños y Familias (DCF), que determina la elegibilidad para Medicaid. El DCF no respondió inmediatamente a las preguntas.
El gobierno federal renovó la emergencia de salud pública por el COVID-19 cada 90 días desde que se declaró la primera vez el 31 de enero de 2020. El gobierno de Biden ha sugerido que los estados recibirán un aviso de 60 días antes del final del período de emergencia para prepararse, y Alker cree que eso podría ocurrir ya a mediados de julio.
Restricciones del Medicaid en la Florida
La Florida tiene uno de los requisitos más restrictivos para acceder a Medicaid, financiado conjuntamente por los gobiernos estatal y federal. Un adulto debe ser una mujer embarazada o tener un hijo a su cargo o una discapacidad para tener derecho a Medicaid en la Florida, y luego debe cumplir los límites de ingresos.
Los adultos con hijos dependientes no pueden ganar más del 32% del nivel federal de pobreza, es decir, unos $7,000 al año para una familia de tres miembros, para tener derecho a Medicaid en la Florida. Los límites de ingresos son más altos para las mujeres embarazadas, que pueden tener derecho a Medicaid si los ingresos anuales de su hogar no superan los $29,000 antes de impuestos para una familia de tres personas.
Pero los niños de la Florida pueden tener derecho a Medicaid aunque sus padres no lo tengan, siempre que los ingresos del hogar sean inferiores a $44,000 anuales antes de impuestos para una familia de tres personas (o $35,000 dólares anuales para una familia de dos personas). Los adultos sin una discapacidad o un hijo dependiente no tienen derecho a Medicaid en la Florida, sin importar sus ingresos.
Al igual que otros estados, la Florida acordó no retirar a nadie de Medicaid durante la emergencia de salud pública en virtud de una disposición de la Ley de Respuesta al Coronavirus Primero las Familias de marzo de 2020, que exigía a los estados que mantuvieran a los niños y a los adultos continuamente cubiertos por Medicaid mientras la emergencia de salud pública declarada por el Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos siguiera en vigor.
A cambio de no retirar a las personas de sus listas de Medicaid, los estados recibieron un aumento de la partida del gobierno federal que ayuda a financiar sus programas. La tasa de contrapartida federal de la Florida para el Medicaid aumentó en 2020 de alrededor del 62% al 68%, lo que significa que por cada dólar que el estado gasta para financiar Medicaid, el gobierno federal lo iguala a una tasa de $2.
La pérdida de empleo ha hecho que se recurra más a Medicaid
El crecimiento de la inscripción en Medicaid es en gran parte el resultado de las pérdidas de ingresos y del empleo durante la pandemia, dijo Alison Yager, directora ejecutiva del Florida Health Justice Project, un grupo sin fines de lucro que aboga por la cobertura de seguro de salud.
“Con tantas personas que perdieron sus ingresos por completo, es muy probable que una parte significativa del crecimiento sean padres que ahora cumplen con los lineamientos de ingresos extremadamente bajos de la Florida”, dijo Yager.
En muchas de esas familias, dijo Yager, un padre quizás haya encontrado un nuevo trabajo y ya no califica para Medicaid bajo las directrices de la Florida, pero mantuvo su cobertura debido a la emergencia de salud pública.
Cuando el padre pierde Medicaid porque gana demasiado dinero, dijo Yager, las agencias de la Florida deben conectar a esa persona con otras opciones de cobertura, ya sea a través del mercado de seguros de salud ACA, también conocido como Obamacare, o a través del plan KidCare de la Florida para niños.
Yager también instó a los beneficiarios de Medicaid a actualizar su domicilio y otra información con la agencia estatal DCF para asegurarse de que reciban avisos sobre su cobertura.