Empresario lanza en Miami rones que el gobierno cubano no paga las marcas y también su propio tequila
El empresario cubanoamericano Tony Haber supo que su tequila calaba en el público cuando la gente llegaba a una demostración en las licorerías Total Wine del sur de la Florida y soltaban la carcajada después que les decía: “¿Quieren probar Tus Nalguitas Son mías?”.
Si se trataba de una pareja, el hombre primero ponía cara de bravucón y miraba como: ¿Qué le estás diciendo a mi esposa o a mi novia? Luego cuando Haber o uno de sus colaboradores en su compañía, Ocean Cask Spirits, les mostraba el tequila y les daba a probar, entonces la bebida con nombre tan irreverente se convertía en tema de conversación y le pedían tomarle una foto a la botella.
“Queríamos crear un momento de risa, porque cuando la gente toma es para celebrar algo, una boda, un cumpleaños, una fiesta”, dijo Haber sobre el concepto inicial de Tus Nalguitas Son Mías, que viene en los sabores de lichi, tamarindo, hibicus (flor de jamaica), coco tostado y reposado.
La etiqueta tiene una de las figuras más populares de México, la catrina, la caravela popularizada por el grabador José Guadalupe Posada que hoy se relaciona con el Día de los Muertos y otras celebraciones mexicanas en todo el mundo.
Un negocio, renovar marcas que Cuba no paga
Haber, que comercializa en Miami productos cubanos cuyos derechos adquiere ante la oficina de Marcas y Patentes porque el gobierno de la isla no renueva las marcas en Estados Unidos, tiene también sus propias marcas que no tienen nada que ver con Cuba como el tequila Tus Nalguitas son mías.
Este se produce en una destilería de Islamorada, en los Cayos, con la materia prima de la región de Tequila en el estado mexicano de Jalisco.
Antes del tequila tuvo primero un vino que nombró solo Tus Nalguitas, y que no prosperó porque, como explica, este es un mercado donde se venden los vinos por su precio económico o porque tienen historia.
Luego se lanzó con unas margaritas en latas de diferentes sabores que llevan el mismo nombre de Tus Nalguitas Son Mías, y que se venden en los supermercados de Miami. Después se decantó por Tus Nalguitas Son Mías, porque el tequila ocupa una sección importante del mercado de bebidas en Estados Unidos, que recibe un 83 % del tequila que exporta México.
Tequila de México, con sabor de Guatemala
Con su compañía Ocean Cask Spirits, Haber se asoció al empresario guatemalteco Andrés González, que tiene experiencia en mercadeo, importación y exportación de bebidas porque viene de una familia con larga tradición de producción de rones en su país, entre ellos el ron Zacapa.
“Me gusta mucho México. Vengo de familia de roneros, pero yo lo que tomo es tequila”, reconoce González, cuyo tatarabuelo, dueño de fincas e ingenios azucareros, fue uno de los fundadores del consorcio licorero en Guatemala, de donde nació años después el ron Zacapa con su original forro de soga, en homenaje a las botellas que los campesinos llevaban engachadas a la montura del caballo.
“Cuando empezamos con las ideas de tequila, dije: ‘Tenemos que sacar tequilas exóticos, con todos los productos mexicanos, que tienen tanta cultura y tanto peso en toda Centroamérica y traerlos al mundo”, rememora González, que invitó al negocio a su compatriota Dunia Miranda, que durante 22 años fue la representante comercial de Guatemala en el sureste de Estados Unidos y después vicecónsul en Miami.
Ya retirada de sus actividades diplomáticas, Miranda se convirtió en la embajadora de la marca de Tus Nalguitas Son Mías, y hoy se encarga de crear recetas y tragos para acompañar estos platos a los que agrega como ingrediente el tequila.
“Es un licor muy versátil, le da notas a recetas tradicionales y todo el mundo queda entusiasmado cuando uno lo sirve y preguntan: ‘¿Que esto tiene tequila’?”, dice Miranda.
Sus fajitas marinadas en tequila, el cerdo al tamarindo, las peras o el arroz con leche con toques de tequila son populares entre los clientes de Total Wine, donde hace demostraciones con frecuencia.
“Aprendí a cocinar con mi mamá, que me decía: ‘Si no sabes cocinar, te van a devolver’ ”, dice Miranda.
El equipo se completa con el abogado Will Trueba, asesor legal en varios aspectos de las bebidas de Ocean Cask Spirits. En el caso de Tus Nalguitas Son Mías el nombre representa un reto en el mercado internacional, porque en algunos países hay reglas que no permiten registrar nombres que puedan calificarse de inmorales.
En Estados Unidos no enfrentaron esta dificultad porque la Corte Suprema eliminó en el 2019 la prohibición de usar nombres de marcas que puedan considerarse “inmorales” o “escandalosas”, indicó Trueba.
Guayabita del Pinar en Miami
En su labor de recuperar marcas que tienen un valor emocional y nostálgico para los cubanos, y que en su momento fueron creadas por negocios confiscados por el régimen cubano después de 1959, Haber acaba de lanzar en Miami la Guayabita del Pinar.
Originaria de Pinar del Río, donde crece el arbusto del que sale la frutilla que da lugar a este licor, la Guayabita del Pinar es una de las bebidas favoritas de los cubanos, en especial en su variante dulce. Nació en 1892 en la destilería Casa Garay en Pinar del Río, fundada por el comerciante vasco Lucio Garay Zavala con otros socios.
La Guayabita del Pinar hecha en Miami viene también en los sabores seco y añejo, y por ahora se vende en las tiendas Total Wine de la Florida, Georgia, Carolina del Sur y Tennessee.
Lleva en la etiqueta el sello de La Occidental, que fue el nombre que asumió la fábrica de Garay, que en 1906 se convirtió en el único propietario.
“Cuba ha dejado que muchas marcas expiren en Estados Unidos para abrir compañías en otros países, y vender luego en Estados Unidos”, dice Haber, indicando que el gobierno cubano dejó expirar la marca de Guayabita del Pinar en el 2010, y él la adquirió en el 2023.
“Hay muchos productos cubanos registrados en Europa que luego venden en Estados Unidos escudados en que son propiedad de otras compañías”, amplió el empresario, que llegó de Cuba en 1989, con 14 años.
En diciembre del año pasado, el presidente Joe Biden promulgó una ley que prohíbe el reconocimiento de marcas en Estados Unidos que fueron confiscadas por el gobierno cubano.
Respaldado por esta decisión, Haber planea ampliar en octubre el portafolio de bebidas de su compañía con el lanzamiento de los rones Arecha y Santero, este último basado en la tafia, un aguardiente de arraigo popular empleado también en ceremonias de la religión yoruba.
“Los rones van a resucitar la historia de Cuba de hace 60 años”, dijo, indicando que se trata de “rescatar para los cubanos lo que una vez le robaron.
“No tiene sentido que un gobierno continúe robando, si nosotros tenemos la oportunidad de quitarle al gobierno lo que una vez le quitó al pueblo cubano”, concluyó Haber.