América Latina

Matthew se dirige a Bahamas tras causar estragos en Haití

Personas intentan cruzar una calle inundada en Leogane tras el paso del huracán Matthew, que dejó una estela de devastación e inundaciones en el empobrecido país centroamericano.
Personas intentan cruzar una calle inundada en Leogane tras el paso del huracán Matthew, que dejó una estela de devastación e inundaciones en el empobrecido país centroamericano. EFE

Socorristas en Haití batallaban el miércoles para llegar a los poblados aislados y poder evaluar la extensión de daño que causó el huracán Matthew mientras la tormenta ya comenzó a golpear partes de Bahamas y ocasionó órdenes de evacuación a lo largo de la costa este de Estados Unidos.

Al menos 11 personas fallecieron por la potente tormenta durante su travesía de una semana en el Caribe, cinco de ellas en Haití. Pero con un importante puente desaparecido, carreteras intransitables y sin comunicaciones telefónicas, el extremo occidental del país estaba incomunicado y no se pudo informar sobre muertos y heridos.

Al mismo tiempo, la autoridad electoral de Haití anunció que se pospondrá la elección presidencial del domingo debido a los daños ocasionados por el huracán.

Estados Unidos anunció el envío de un millón de dólares en asistencia humanitaria para las comunidades de Haití afectadas por el huracán Matthew, con lo que la ayuda total para el Caribe asciende a $1.5 millones.

Este millón de dólares adicional a los $500,000 ya anunciados para la región se destinarán a cupones y entrega de comida, transferencias monetarias y refugios de evacuación, según explicó hoy la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) en un comunicado.

La USAID ha destinado también 500.000 dólares para Haití, Jamaica y Bahamas en apoyo logístico y distribución de suministros de asistencia como agua potable, paquetes de higiene, materiales de refugio de emergencia, mantas y bienes domésticos.

La agencia estadounidense activó ayer su Equipo de Respuesta y Asistencia para Desastres (DART, por su sigla en inglés) en la zona central del Caribe.

Tras pasar por Haití, Matthew azotó el extremo oriente de Cuba y comenzó a castigar el sur de Bahamas con vientos de 195 kph (120 mph) y fuertes lluvias, en curso para azotar la capital Nassau.

El día previo, Matthew barrió una remota zona de Haití con vientos de 230 kilómetros por hora (145 mph), y responsables del gobierno dijeron que no estaban en situación de valorar el impacto de la tormenta sobre el vulnerable país, con tendencia a inundaciones y donde fenómenos menos potentes mataron a miles de personas en el pasado.

“Lo que sabemos es que muchas, muchas casas han sido dañadas. Algunas perdieron los tejados y tendrán que ser reemplazadas, mientras que otras resultaron totalmente destruidas”, dijo François Anick Joseph, ministro del Interior.

La región sur de Haití seguía incomunicada el miércoles por los estragos causados por el poderoso huracán Matthew, que azotó el país y causó al menos 11 muertos.

El gobierno no ha podido establecer contacto con varias localidades del sur, impactadas severamente por el fenómeno, por lo que no se han podido cuantificar los daños causados por Matthew en un país muy vulnerable a los desastres naturales y que todavía no se ha recuperado de las devastadoras consecuencias del terremoto del 2010.

Las autoridades de emergencias informaron que cuatro cadáveres fueron localizados en Cavaillon, en la región sur del país, lo que elevó a 11 las víctimas fatales a causa del ciclón.

Matthew, que descendió a categoría 3 el miércoles tras bajar sus vientos máximos sostenidos a 115 millas por hora (185 km/h), dejó también 10 heridos, un desaparecido y al menos 14,000 desplazados.

El huracán continuará provocando lluvias en el país, por lo que se prevén más inundaciones y deslizamientos de tierra, en especial, en el sur.

Por ello, las autoridades locales mantienen la alerta roja para todo el país.

No hay posibilidad de viajar a la zona sur por tierra por la destrucción de uno de los principales puentes de la zona, donde en algunas áreas tampoco hay comunicación telefónica ni por internet desde hace más de 24 horas.

De acuerdo con fuentes de socorro, el huracán destruyó el puente principal de la ciudad de Grand Goave (sur), que comunica con la capital haitiana.

Matthew también causó serios problemas a la comunicación telefónica y por internet entre Puerto Príncipe y departamentos del sur como Grand Anse y las ciudades de Jeremie, Anse D'haineau y Pestel, entre otras.

Más de 200 casas resultaron destruidas en Pestel, Dame Marie y Les Anglais, en el sur de Haití, la región más afectada por el quinto huracán de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, informaron los organismos de emergencia.

Pese al paso del huracán, el Consejo Electoral de Haití anunció este lunes que mantiene para el próximo domingo la celebración de las elecciones generales aunque algunos medios locales informaron de que hay posibilidad de que se aplacen.

“Sabemos que la situación del país es frágil pero tenemos que continuar con el proceso”, señaló en un comunicado.

El primer ministro de Bahamas, Perry Christie expresó la preocupación por el posible impacto del meteoro en el archipiélago, ubicado al este de Florida.

“Estamos preocupados porque no podemos controlar la naturaleza”, manifestó.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami, dijo que los vientos de Matthew amainaron ligeramente durante la noche, lo que hizo que pasara de categoría 4 a una potente tormenta de categoría 3. Los meteorólogos advirtieron que el huracán podría ganar fuerza y seguir siendo una tormenta peligrosa en los próximos días.

La preocupación aumenta también en la costa este de Estados Unidos, a donde se espera que llegue la tormenta tras dos días cruzando Bahamas. Residentes en la zona acudieron a supermercados, gasolineras y tiendas de bricolaje para comprar alimentos, agua, paneles de madera, lonas, pilas y propano.

La gobernadora de South Carolina, Nikki Haley, anunció que el miércoles emitirá una orden de evacuación para que un millón de personas puedan abandonar la costa. La Cruz Roja mantiene en alerta a sus voluntarios en la zona.

Por su parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, instó a los residentes a prepararse para la posibilidad de un impacto directo y almacenar comida, agua y medicamentos para tres días. La Casa Blanca dijo que llevó suministros de emergencia a zonas en el sureste.

En Haití, donde la ayuda internacional quedó interrumpida el martes por la imposibilidad de acceder a las áreas más golpeadas, reporteros de The Associated Press vieron a varios residentes de zonas inundadas caminando con el agua a la altura de las pantorrillas.

Mourad Wahba, representante adjunto especial del secretario general de las Naciones Unidas ante Haití, dijo que al menos hay 10.000 personas en refugios, mientras que los hospitales estaban saturados y quedándose sin agua. En su comunicado, Wahba dijo que la destrucción que dejó el paso del meteoro “es la mayor crisis humanitaria” en Haití desde el devastador terremoto de enero de 2010.

Matthew dejó la península sur de Haití aislada del resto del país. Un puente en el poblado inundado de Petit Goave quedó destruido, lo cual impide viajar por tierra al suroeste. La radio local indicó que el agua llegaba al hombro de los habitantes en partes de la ciudad de Les Cayes.

Milriste Nelson, un campesino de 65 años de edad del pueblo de Leogane, dijo que sus vecinos huyeron cuando el viento arrancó el techo de metal de su vivienda. En su propio patio humilde quedaron desparramadas las frutas de las que él depende para ganarse la vida.

“Los árboles de bananos, los mangos, todo arruinado”, comentó Nelson. “Este país va a caer aún más en la miseria”.

Las autoridades haitianas habían tratado de evacuar a los residentes de zonas vulnerables antes de la llegada de la tormenta, pero muchos fueron renuentes a abandonar sus escasas propiedades. Algunos buscaron albergues sólo cuando ya tenían encima lo peor del huracán.

Antes de que las comunicaciones por teléfono celular quedaran interrumpidas en el poblado suroccidental de Jeremie, un habitante describió haber visto a personas presas del pánico que no evacuaron sus hogares costeros y buscaban refugio desesperadamente al amanecer.

“Algunas personas que vivían junto al mar están caminando con sus cosas a través de calles inundadas en busca de algún lugar a donde ir”, dijo Iralien St. Louis, un fotógrafo que se resguardó en su vivienda.

Se esperaban entre 381 y 635 milímetros (15-25 pulgadas) de lluvia, y hasta 1010 milímetros (40 pulgadas) en lugares aislados, junto con olas de hasta tres metros (10 pies) de altura.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de octubre de 2016, 7:56 p. m. with the headline "Matthew se dirige a Bahamas tras causar estragos en Haití."

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