Presidente brasileño resta importancia a la crisis
El presidente brasileño Michel Temer hizo caso omiso el miércoles a la crisis generada por sospechas que lo implican en hechos de corrupción, transmitió optimismo en lo económico y pidió que se deje “trabajar en paz” al gobierno y a los otros poderes.
A diferencia de los últimos 10 días, en que usó sus presentaciones públicas para clamar inocencia o descalificar las sospechas, Temer intervino el miércoles en dos actos y sólo en uno de ellos aludió en forma indirecta a las dificultades que enfrenta en los tribunales.
En la ceremonia de juramentación de un nuevo ministro de Justicia, Torquato Jardim, Temer reconoció que Brasil atraviesa por “grandes conflictos institucionales”, aunque dijo que se superarán dentro del marco constitucional.
“Dejemos al poder judicial trabajar con calma, dejemos que el poder legislativo haga lo suyo, pero dejemos al poder ejecutivo trabajar en paz también”, declaró Temer.
Según el presidente, las turbulencias políticas que sacuden a Brasil se deben “muchas veces, al incumplimiento del orden constitucional”, por lo que es necesario “recuperar la institucionalidad del país”.
Temer no comentó sobre las sospechas que han llevado al Tribunal Supremo a investigarlo por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, y optó por citar las mejoras económicas experimentadas por el país desde que está en el poder, hace poco más de un año.
“La gente quiere que siga el programa de gobierno que comenzamos”, declaró Temer, pese a que las encuestas dicen que más del 70 por ciento de la sociedad rechaza su gestión y las reformas que ha propuesto.
Jardim, quien hasta ahora ocupaba el Ministerio de Transparencia y que en entrevistas recientes descalificó las sospechas que pesan contra Temer, y ha negado que el gobernante pueda renunciar, dijo en un breve discurso que “en Brasil un optimista puede estar equivocado, pero un pesimista siempre está equivocado”.
El nuevo titular de Justicia también dijo que el combate a la corrupción y la operación Lava Jato, como se conoce a la vasta investigación sobre la trama en la estatal Petrobras, “son y serán intocables”, pues se han asumido como “una política de Estado”.
En la ceremonia, aunque es habitual, no estuvo presente el ahora ex ministro de Justicia Osmar Serraglio, quien rechazó un enroque propuesto por Temer que lo habría convertido en nuevo titular de la cartera de Transparencia.
Serraglio anunció que retomará su escaño de diputado, hasta ahora ocupado por su suplente, Rodrigo Rocha Loures, uno de los implicados en el escándalo que mantiene cercado a Temer.
De ese modo, Rocha Loures perderá la inmunidad parlamentaria y los fueros, con lo que las investigaciones de que es objeto pasarán del Tribunal Supremo a la justicia ordinaria, en la que los procesos de corrupción tramitan con mucha más celeridad.
En ese caso, fuentes políticas temen que Rocha Loures se incline por cooperar con las investigaciones, lo que pudiera poner en más aprietos tanto a Temer como a su entorno más próximo.
Rocha Loures, un hombre de la mayor confianza del presidente, articuló una reunión que Temer tuvo en su residencia oficial con el empresario Joesley Batista, dueño del grupo JBS y que grabó la conversación que tuvo con el mandatario.
En los audios, entregados a la justicia, Batista relata maniobras ilegales que realizaba en favor de su empresa tanto en el poder judicial como con algunos ministros, frente al silencio de Temer, que por momentos hasta llega a consentir con lo que escucha.
Sobre la base de esos audios y otras sospechas, la Corte Suprema ha autorizado a la Policía Federal a interrogar al mandatario en los próximos días, aunque Temer confía en postergar ese trámite y ganar más tiempo para su defensa y la recuperación de su base política.
En ese marco, sus abogados pidieron hoy al Supremo que el audio no sea objeto de preguntas, al menos hasta que culmine un análisis técnico sobre esa grabación, que el mandatario sostiene que ha sido “editada” y por tanto no tiene valor probatorio.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2017, 5:08 p. m. with the headline "Presidente brasileño resta importancia a la crisis."