América Latina

Gobierno afirma que FARC lastimaron la confianza, pero el diálogo debe continuar


El jefe de la delegación de paz del gobierno colombiano, Humberto de la Calle (cen.), dijo el lunes 20 de abril en La Habana que la responsabilidad de la muerte de 11 militares en el ataque de la pasada semana ‘recae exclusivamente en las FARC’.
El jefe de la delegación de paz del gobierno colombiano, Humberto de la Calle (cen.), dijo el lunes 20 de abril en La Habana que la responsabilidad de la muerte de 11 militares en el ataque de la pasada semana ‘recae exclusivamente en las FARC’. AFP/Getty Images

La muerte de 11 militares en un ataque de las FARC ha “lastimado” el proceso de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla, que cruzaron el lunes en La Habana acusaciones y advertencias, pero coincidieron en su voluntad de continuar el diálogo para acabar con la guerra.

“El camino construido de confianza y esperanza ha sido lastimado”, dijo Humberto de la Calle, el jefe de los negociadores de paz del presidente Juan Manuel Santos, al cierre del 35 ciclo de las conversaciones de paz y en medio de la tensión que ha generado en Colombia el ataque perpetrado por los insurgentes el pasado miércoles en el suroeste del país.

En una dura declaración, De la Calle atribuyó a las FARC la “responsabilidad exclusiva” de esa acción, acusó a la guerrilla de haber incumplido con su palabra y con su tregua unilateral indefinida y señaló que la credibilidad del grupo rebelde ha quedado en entredicho.

“No hay justificación para los sucesos que conmueven a todos los colombianos. Por el contrario, es una frustrante paradoja que, después de meses de trabajar en medidas para desescalar el conflicto y aliviar la situación de las comunidades que aún viven la guerra, suceda un hecho tan negativo”, lamentó.

No obstante, De la Calle abogó por la continuidad de las conversaciones con la guerrilla porque “poner fin a la guerra es más imperativo ahora que nunca” y porque el diálogo es el instrumento que puede lograr ese objetivo “de la manera menos dolorosa, menos prolongada y, sobre todo, más firme y duradera”.

Pero el gobierno exigirá a las FARC “celeridad” en el proceso de paz, unas negociaciones que comenzaron formalmente en noviembre del 2012, que han logrado tres acuerdos parciales (desarrollo rural, participación política y narcotráfico), pero que aún tiene por delante los últimos dos puntos de su “hoja de ruta”: la reparación de las víctimas y el fin del conflicto.

“La paciencia de los colombianos se agota (…) Mientras más dure el proceso, mayores son las posibilidades de que ocurran hechos que lo saquen de su curso o incluso le pongan fin”, dijo De la Calle.

También quiso dejar claro que el diálogo no es un fin sino un medio y que el gobierno colombiano no está dispuesto a permanecer “indefinidamente” en la mesa de negociación “ni a pactar a cualquier costo”.

“Nuestro deber es buscar soluciones, pero sin sacrificio de las libertades, sin dejar de lado el Estado social de derecho”, agregó.

Momentos antes de las palabras de Humberto de la Calle, los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aprovecharon el cierre de ciclo para anunciar que mantendrán el cese al fuego unilateral e indefinido que declararon en diciembre mientras la guerrilla no sea objeto “del asedio permanente de las tropas”.

“Hay que entender que hay acciones ofensivas que se despliegan en el marco de la legítima defensa”, señaló el jefe de los negociadores guerrilleros, “Iván Márquez”, en una declaración donde insistió en que la “tragedia” del pasado miércoles se debe a la “irresponsabilidad” del Estado colombiano.

Sin reconocer responsabilidad alguna de la guerrilla en el suceso, las FARC esperan, en los próximos días, poder responder al “qué, por qué y cómo” de los “hechos” ocurridos el pasado día 14, “reconstruyendo los movimientos del Ejército desde las vísperas”.

“Sabemos distinguir entre provocar, incitar, hostigar y azuzar (…), y la necesidad imperiosa y el deber de darle una oportunidad al pueblo todo de reconstruir la nación”, añadió el jefe guerrillero.

“Iván Márquez” (alias de Luciano Marín Arango) dijo que la guerrilla está “muy en serio caminando el sendero de la paz” y que no van a “ponerla en peligro por darle gusto a quienes miden sus éxitos” regresando a la situación anterior a la fecha en que declararon la tregua unilateral.

Indignación y pesimismo en los colombianos

Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, dijo que el ataque causa indignación y pesimismo, pero también instó a seguir adelante con el proceso de paz con esa guerrilla.

“Todos los colombianos estamos indignados y en cierta medida pesimistas, ya que a este país le ha tocado una dosis de violencia muy difícil de superar”, manifestó la canciller en Cartagena (norte), donde participó en la instalación del 52 Periodo Extraordinario de Sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).

La ministra recibió a los juristas de la CorteIDH diciéndoles que llegan “en una semana muy triste para el país y muy difícil para la tan anhelada paz y el proceso de negociación”.

“Las FARC una vez más acabaron con la vida de 11 militares en un ataque a mansalva, con sevicia y de manera atroz. Perdieron la vida 11 jóvenes colombianos que confiaban en el cese al fuego prometido. Las FARC violaron la buena fe de los colombianos”, manifestó.

A pesar de su dura condena al ataque guerrillero, la ministra señaló que aunque muchos se preguntan “cómo seguir creyendo en una negociación si las FARC actúan con ese grado de crueldad”, hay que insistir en el diálogo pues, dijo, “no podemos vivir condenados a esta guerra sin sentido y a la barbarie de centenares de muertos”.

Ante los juristas reunidos en el auditorio del Centro de Convenciones de Cartagena, la ministra subrayó: “A pesar del dolor, tenemos que perseverar para lograr el fin del conflicto. Ha sido un gran esfuerzo, costoso para el gobierno; y hay que llegar al final lo más pronto posible para empezar así a construir la reconciliación y la paz”.

“La reconciliación empieza por tener el coraje y la valentía de reconocer estas gravísimas violaciones a los derechos humanos y pedir perdón”, añadió la canciller e insistió en que es necesario “superar el resentimiento y los odios para construir una nueva sociedad en paz”.

La ministra señaló que el alto el fuego unilateral había generado esperanza en el país y citó lo dicho hoy en La Habana por el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, que con el ataque a los militares en el Cauca “se ha fracturado la esperanza”.

Holguín destacó que para sanar las heridas del conflicto el gobierno colombiano “ha sentado un precedente” al comenzar a restituir tierras a las víctimas antes de que se firme la paz, proceso dentro del cual medio millón de personas han sido beneficiadas “y cerca de 100,000 hectáreas han regresado a sus legítimos dueños, beneficiando a unas 3,000 familias”.

La CorteIDH, que forma parte del sistema de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrará hasta el viernes en Cartagena audiencias públicas en las que analizará cuatro denuncias de violaciones de los derechos humanos en casos ocurridos en Ecuador, Guatemala, Chile y El Salvador.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2015, 7:30 p. m. with the headline "Gobierno afirma que FARC lastimaron la confianza, pero el diálogo debe continuar."

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