En casa de narcos, los niños son un peligro
Los hijos e hijas de los delincuentes más notorios de México no pueden evitar colgar en internet fotografías de los lujosos estilos de vida que llevan: enormes pilas de dinero en efectivo, fusiles automáticos con enchapes de oro y plata, leones y tigres como mascotas. Autos espectaculares.
Todas las fotos aparecen en Twitter, Facebook e Instagram. Es como abrir una revista de chismes de los ricos y famosos del mundo de hampa que se esconden de la ley.
El arresto la semana pasada en Arizona del hijo del presunto segundo líder del Cartel de Sinaloa, el sindicato del crimen más poderoso de México, llamó la atención a sus cuentas de las redes sociales y la de sus amigos más cercanos, entre ellos el hijo del hombre más buscado de todo el país, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Serafín Zambada Ortiz, de 23 años, fue detenido el miércoles cuando cruzaba a pie de México a Nogales, Arizona. Zambada —hijo del buscado líder de Sinaloa Ismael Zambada— quien nació en Estados Unidos, cruzó a pesar de su encausamiento en una corte norteamericana donde fue acusado de tráfico de metanfetamina y cocaína.
A través de sus cuentas de Twitter (zambadaserafin) y Facebook, Zambada parecía ansioso por compartir con el mundo su decadente estilo de vida, aparentemente por sentirse invulnerable.
El pasado 10 de julio, Zambada colgó en Twitter una foto de tres fusiles automáticos AK-47 con enchapes de oro y plata con un mensaje debajo: “De fiesta . . . y cuidándonos”.
Al día siguiente, en la cuenta de Zambada apareció una foto de grandes pilas de billetes de 500 pesos (cada uno valorado en casi $40), de varios pies de alto y tan numerosas que no se podía ni contar. “Pesando el dinero”, escribió Zambada.
En otras fotos aparecen bolsas de marihuana, un cachorro de pantera cheetah, un tigre pequeño, un león maduro, un Range Rover de último modelo lleno de regalos y muchísimas armas.
Las fotografías colgadas en Twitter son, en el mejor de los casos, indiscretas.
“No es lo que yo haría si fuera el jefe de una red criminal”, dijo Rusty Payne, portavoz en Washington de la Agencia Antidrogas (DEA).
Payne dijo que los agentes antinarcóticos estadounidenses inspeccionarían las redes de comunicación social “si nos ayudara a armar el rompecabezas. Hay un montón de cosas aquí de fuentes abiertas”.
Una de las fotos en su página de Facebook muestra a Zambada llevando una capucha y abrazando un león frente a un Mercedes-Benz.
Entre los amigos de Zambada en Facebook y Twitter se encuentra Alfredo Guzmán (alfredoguzma), uno de dos hijos del Chapo Guzmán Loera, líder del Cartel de Sinaloa y un hombre a cuya cabeza el Departamento de Justicia le tiene puesto un precio de $5 millones.
El joven Guzmán, nacido de la relación del capo con Alejandrina Guzmán, la primera de sus varias compañeras, colgó fotos de los mercenarios privados que protegen a los capos y a su familia.
“Mi comando activo y armado”, dice una de las publicaciones de Guzmán en Twitter con una foto.
Una foto de un hombre muerto también aparece en una de las publicaciones de Guzmán en Twitter. Debajo dice que la víctima trató de hacerse pasar como integrante del clan de Guzmán y pagó el precio.
Otras fotos mostraban el timón de un sedán de lujo Bentley, una pista aérea privada de yerba con una pequeña avioneta, un enorme osito de peluche sosteniendo un rifle de asalto y la fachada del Club Dubai, un elegante club nocturno de Culiacán, la capital del estado de Sinaloa.
Con frecuencia los dos hombres copian lo que escriben sus hombres en Twitter. Uno de los guardias que escribe en Twitter bajo el nombre de “El Chino Antrax” (comandante57), se describe a sí mismo como el “Caracortada de Sinaloa, fanático de las armas y de los Zambada”. Y luego añadió: “Los veré en el infierno”.
El hombre colgó una foto de un Lamborghini deportivo con el chofer sacando un AK-47 por la ventanilla.
Serafín Zambada deberá comparecer el próximo lunes ante una audiencia de detención en Tucson. La Oficina de la Fiscalía Federal en San Diego busca que sea trasladado para ser enjuiciado en esa ciudad.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2013, 0:00 a. m. with the headline "En casa de narcos, los niños son un peligro."