Puerto Rico toma medidas estrictas contra los turistas que no siguen protocolos del COVID-19
El Departamento de Justicia de Puerto Rico ha radicado cargos por delitos graves contra tres turistas, incluida una mujer de Florida, por supuestamente no mantener la cuarentena después de jurar que lo harían en un formulario de declaración de viaje, mientras la isla lidia con una ola de turistas que se no está siguiendo los protocolos del coronavirus.
Es la primera vez que se presentan cargos por las llamadas “falsedades ideológicas” en Puerto Rico para turistas que no cumplen con el aislamiento, dijo Jesús Hernández, director de la Oficina de Investigaciones del Departamento de Salud de Puerto Rico. Cualquier persona que complete el formulario de viaje del Departamento de Salud de Puerto Rico y no cumpla con una cuarentena de 14 días, la cual es obligatoria para las personas que no ofrecen evidencia de una prueba de COVID-19 negativa a su llegada, podría ser acusada. El delito conlleva una pena fija de tres años de cárcel.
“Para nuestro sistema epidemiológico, es bien importante saber dónde está esa persona,” dijo. “Los turistas tienen que estar extremadamente claro que el documento que están llenando es un documento que podría ocasionar en un momento dado en su evaluación que le tengamos que radicar cargos criminales por mentir en el proceso y no dar la información correcta.”
Los turistas fueron identificados en un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de Puerto Rico como Soneris Serrano Moya de Florida, Talita Saraí Carrillo de Chicago y Mohamed Hamzan Hizam de Nueva York. Además del cargo de delito grave, los visitantes enfrentan dos delitos menos graves por violar el toque de queda y no usar mascarilla. Un juez fijó una fianza de $10,000 para Serrano y $25,000 para los otros dos turistas. Serrano y Carrillo fueron arrestados, pero se desconoce el paradero de Hizam.
Los arrestos coinciden con la llegada de turistas que se portan de forma inadecuada en público y que rompen los protocolos COVID-19. Han aparecido videos y fotos de visitantes reunidos en grupos grandes, sin mascarillas, peleando en espacios públicos e incluso en patinetas por las carreteras. A lo largo de la pandemia la policía ha arrestado tanto a puertorriqueños como a turistas por violar el toque de queda pero no por violar la cuarentena, lo cual probablemente tiene la intención de disuadir a los viajeros de comportarse de formas arriesgadas que propagan el virus.
Algunos incidentes, muchos de los cuales han sido documentados a través de teléfonos celulares, se han tornado violentos. En noviembre, un turista estadounidense en el aeropuerto de San Juan supuestamente atacó a un soldado de la Guardia Nacional que le pidió que se pusiera una máscara. Una mujer en silla de ruedas dijo que le pidió lo mismo a otro grupo de visitantes y que le vertieron una bebida alcohólica en el rostro.
A través de foros públicos y las redes sociales, los puertorriqueños se han mostrado indignados por el comportamiento reciente de algunos visitantes y han exigido que el gobierno tome medidas. A muchos les preocupa que los turistas impulsen un nuevo repunte en los casos en el territorio estadounidense con una infraestructura frágil, donde se han detectado recientemente múltiples variantes del coronavirus, incluidas las cepas del Reino Unido y Brasil.
Puerto Rico ha adoptado una postura agresiva contra el virus en comparación con muchos estados de EE. UU. Cuando comenzó la pandemia, el gobierno del archipiélago estableció un cierre de emergencia que duró meses. Todos los negocios no esenciales cerraron, y se impuso un toque de queda que aún no se ha levantado por completo.
Con el aumento de los viajes de vacaciones de primavera, varias agencias gubernamentales están colaborando para frenar los comportamientos impropios en las zonas turísticas que podrían propagar el coronavirus.
Durante el fin de semana, el Departamento de Salud cerró 15 negocios en San Juan por violar las normas de COVID-19. Otros diez recibieron multas. La Compañía de Turismo de Puerto Rico también lanzó una campaña en inglés dirigida a los turistas, recordando a los visitantes que sigan las reglamentaciones locales de manejo de COVID-19.
“Use una máscara o reciba una multa de $100”, dice un “billboard” en San Juan.
En una conferencia de prensa el lunes, los funcionarios dijeron que buscan la “prevención, intervención y radicación”. La policía fortalecerá los esfuerzos de patrulla y limitará el acceso de automóviles por la noche en áreas populares entre los turistas en la región metropolitana de San Juan. Las autoridades emitieron al menos 110 multas por uso indebido de mascarillas entre el jueves y el domingo, dijo el comisionado de la policía.
“Toda persona que no respete las leyes y órdenes ejecutivas debe saber que se expone, no solo a multas considerables, sino a ser ingresado en prisión. Puerto Rico es un gran destino para vacacionar, pero también es un lugar de ley y orden,” dijo el secretario de Justicia Domingo Emanuelli en un comunicado de prensa anunciando los cargos. “Nuestros residentes merecen seguridad y tranquilidad y nuestro equipo de fiscales trabajará para asegurarla.”
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de marzo de 2021, 8:49 p. m. with the headline "Puerto Rico toma medidas estrictas contra los turistas que no siguen protocolos del COVID-19."