La suerte del Perú se decide en un choque entre dos sistemas opuestos
Un choque de sistemas ocurrirá el domingo en la segunda vuelta de las elecciones para elegir al nuevo presidente del Perú, que gobernará en el periodo 2021-2026.
En estos momentos el Perú se encuentra en el punto más alto de la polarización con dos candidatos de los extremos. La conservadora Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, defiende el libre mercado que en estos momentos se practica en el Perú, mientras el ultraizquierdista Pedro Castillo, de Perú Libre, propone un cambio radical e instaurar un modelo estatista.
Más de 25 millones de personas están inscritas en el padrón electoral y de ellas 997.033 están hábiles para votar en 208 ciudades de 79 países alrededor del mundo.
Se calcula que unos 12.000 ciudadanos peruanos votarán en el Centro de Convenciones de Miami Beach, de 8 a.m. a 4 p.m., ni un segundo más tarde.
Estas elecciones encuentran a un Perú contra las cuerdas.
El lunes 1 de junio el gobierno sinceró la cifra de muertos por el Covid-19 y casi se triplicó: de 69.000 pasó a 180.764. Esto significa 5.484 fallecidos por millón de habitantes, la cifra más alta del mundo.
A ello se suma la atomización política. La gente dividida en dos bandos: se mira y se odia.
“Esta es la peor crisis del Perú en toda su historia”, afirmó el escritor peruano Fernando Ampuero a la revista Somos. “Ni siquiera en la guerra con Chile murió tanta gente; ni tampoco durante el terrorismo. Todo se ha juntado y, a estas alturas, ante la segunda vuelta, no nos queda espacio para el optimismo”.
De acuerdo al historiador estadounidense William Sater, en su libro “Andean Tragedy, Fighting the War of the Pacific, 1879-1884”, el número de muertos de la parte peruana fue entre 12,934 y 18,213 bajas.
Con el terrorismo (1980-1992) las víctimas fueron alrededor de 70,000.
A diferencia, en esa época no habían redes sociales. En cambio ahora todo se sabe en el mismo instante que ocurren los hechos. Eso, precisamente, ha exacerbado el descontento. Ha desnudado la incapacidad del gobierno para atender las necesidades de la población y ha evidenciado el fracaso en la atención en áreas tan esenciales como la salud, la educación y la seguridad.
La población se encuentra tan frustrada y descontenta que no le importa patear el tablero. A gritos pide un cambio, aunque este sea para peor.
Como el gran culpable, en estos momentos, aparece el sistema de gobierno de mercado libre, al que se le acusa de insensible, despiadado y totalmente olvidado de los pobres.
Lo curioso es que desde que se implantó este sistema en 1990, justamente por Alberto Fujimori, el padre de Keiko, el Perú mantiene un crecimiento sostenido, unas cifras macroeconómicas saludables.
Al 22 de mayo, el país tenía 76.942 millones de dólares de liquidez total en reservas internacionales disponibles, la inflación en los últimos 12 meses es de 2,45 por ciento y la cotización del dólar al jueves 3 de junio fue de 3,85 soles. El sueldo mensual es de 281 dólares.
El problema no es el sistema sino la pésima administración y el descaro de los políticos. Los últimos cinco presidentes elegidos en votación popular se encuentran acusados de corrupción. Además de ellos se favorecieron personajes de todas las tendencias políticas.
Bastará decir que el fundador y actual secretario nacional de Perú Libre, Vladimir Cerrón, no pudo postular a la presidencia de la república porque cumple una condena de cuatro años por corrupción y, en consecuencia, catapultó a Castillo.
El plan de gobierno de la dupla Cerrón-Castillo se inspira en el marxismo leninismo, y su modelo es Venezuela y Cuba, a los que piensan imitar para quedarse en el poder de por vida, como proclaman sus militantes.
Los resultados en Venezuela, sin embargo, no son envidiables. Seis millones de ciudadanos de ese país han emigrado para escapar del hambre, la represión y la desesperanza.
El portal de internet del Banco Central de Venezuela revela que hasta el 1 de junio, el país cuenta con 6.267 millones de dólares, más una cantidad menor de euros y algo más en yuanes; al jueves, el dólar se cotizó a 3.101.194,01 bolívares y la inflación llega al 2.840 por ciento entre abril del 2020-2021.
Pocos dan crédito a los datos oficiales de Venezuela y la verdad solo saltará cuando dejen el poder Maduro y sus complices, lo cual no parece que ocurra en el cercano plazo.
El sueldo mínimo en la patria de Bolivar es en la actualidad el equivalente de tres dólares mensuales.
Con la extraña habilidad de un prestidigitador que voltea un sombrero y saca un conejo, la izquierda ultrarradical ha dado a la realidad un giro de 180 grados y el modelo peruano de libre mercado es descrito como horroroso e inhumano. En cambio, el estatista de Venezuela es el que redime a los pobres y los colma de las necesidades más elementales que el capitalismo salvaje les priva. Por eso, argumentan los de Perú Libre, hay que adoptarlo.
Es cierto, por otro lado, que el pasado no favorece a Keiko Fujimori. La candidata abusó del poder que llegó a alcanzar. Ahora, sin embargo, es el tiempo de la reivindicación y puede ser la persona que mantenga el sistema que ha dotado de recursos al país. Solo tiene que hacer las urgentes modifaciones en el modelo para atender las demandas de la población.
Incluso, Keiko Fujimori pidió perdón por los errores del pasado y juró que, en caso de ser elegida, defenderá y respetará la democracia. La ceremonia se realizó en Arequipa, el 31 de mayo ultimo, y estuvo avalada por el premio Nobel Mario Vargas Llosa, su hijo Alvaro y el opositor venezolano Leopoldo López.
“Creo que estas son probablemente las elecciones más importantes de la historia del Perú”, sentenció Mario Vargas Llosa, a través de una video llamada. “Porque en ellas no vamos a elegir a una persona, sino vamos a optar por un sistema, esto lo han decidido nuestros adversarios”.
“Si elegimos al señor Castillo serán las últimas elecciones libres en la historia del Perú. Tanto el propio Castillo como el Sr. Cerrón, quien dirije el partido [Perú Libre], y varios de los elegidos al parlamento en esta lista, han proclamado que ellos son más que ciudadanos verdaderamente revolucionarios y que ese poder que alcanzaron mediante los votos ya no lo dejarán. Esto quiere decir el establecimiento de un sistema socialista o comunista, que vendría a añadirse a los sistemas establecidos en Venezuela, Cuba y Nicaragua. Yo no quiere ese futuro para mi país”.
“Keiko Fujimori representa la libertad y el progreso y Castillo la dictadura y el atraso”, finalizó el premio Nobel peruano.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2021, 0:05 a. m. with the headline "La suerte del Perú se decide en un choque entre dos sistemas opuestos."