Burocracias de América Latina frenan campaña de EEUU para distribuir vacunas contra COVID
El gobierno de Biden dice que está luchando contra las burocracias locales en toda América Latina y el Caribe en su prisa por entregar dosis de vacunas contra el coronavirus a sus vecinos, donde los casos de COVID-19 están aumentando y donde solo uno de cada 10 adultos está totalmente vacunado, según la oficina regional para el continente americano de la Organización Mundial de la Salud.
Algunos de los países más afectados de la región, como Haití y Trinidad y Tobago, aún no han recibido ninguna entrega de Estados Unidos. Haití sigue siendo el único país del hemisferio occidental y uno de cinco en el mundo donde el gobierno aún no ha suministrado ninguna vacuna.
Esto no es resultado de la burocracia estadounidense, sino de los propios problemas de los países, un problema común en la región, dijo a McClatchy en una entrevista Juan González, asistente especial del presidente Joe Biden y director para el Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional.
“La primera ronda de intercambio se ha desplegado a un ritmo más lento porque, para que Estados Unidos pueda exportar vacunas –aunque las hayamos adquirido– se requieren acuerdos entre los fabricantes de vacunas”, dijo González. “Y por eso, a menudo, estos requieren mucho trabajo por parte del gobierno anfitrión”.
Un país en particular, que González no quiso nombrar, debe aprobar una legislación para permitir la entrada de las vacunas, dijo, ofreciendo solo un ejemplo de las dificultades.
“En otro país, al que habríamos enviado vacunas hace dos semanas, solo pueden aceptar un tipo de vacuna, y tienen leyes internas particulares” que limitan los acuerdos, añadió González. “Los abogados van todo lo rápido que pueden, pero a veces las burocracias no se mueven al ritmo de las necesidades de salud pública”.
La desigualdad en materia de vacunas entre los países con mayores y menores ingresos es un problema en toda América Latina, donde el acceso limitado a las inyecciones y la lentitud en su aplicación han dado lugar a algunas de las tasas de vacunación más bajas del mundo. Aunque la región solo alberga el 8% de la población mundial, actualmente representa el 32% de las víctimas mortales del COVID-19 en todo el mundo, según un análisis realizado por The Miami Herald, El Nuevo Herald y la Oficina en Washington de McClatchy.
La administración de Biden se ha comprometido a suministrar 80 millones de dosis estadounidenses en todo el mundo. Después de establecer los planes para la distribución de los primeros 25 millones de dosis, la administración estableció recientemente los planes para los 55 millones restantes. De ellos, 14 millones de dosis se han destinado a América Latina y el Caribe a través de COVAX, la iniciativa dirigida por las Naciones Unidas. Los países incluyen a Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y los miembros de la Comunidad del Caribe.
También se compartirán dosis adicionales con los países directamente.
Hasta ahora, Estados Unidos ha realizado las primeras entregas a México, Canadá, Brasil, Honduras, Perú, Colombia y Ecuador. El pasado fin de semana, Honduras recibió 1.5 millones de dosis de la vacuna Moderna, que fue entregada por la Organización Panamericana de la Salud a través de COVAX.
Pero no solo hay que aprobar leyes y firmar contratos, dijo González.
“En el ejemplo de Haití, debido a que algunas de estas vacunas necesitan estar en la cadena de almacenamiento en frío, algunos de estos países no tienen esa infraestructura”, dijo.
El jueves, el Comando Sur de Estados Unidos envió a Haití 11 congeladores de temperaturas ultrabajas para almacenar las vacunas contra el COVID-19. Los congeladores fueron donados por Food for the Poor, con sede en Coconut Creek.
Ed Raine, presidente y director general de Food For The Poor, dijo que, al no poder donar vacunas, la organización benéfica decidió donar los congeladores para ayudar a sentar las bases de la vacunación en Haití.
Un pico mortal de casos de COVID-19, combinado con los continuos disturbios civiles y la violencia de las pandillas armadas, ha creado una crisis humanitaria en Haití, donde los hospitales que tratan a los pacientes infectados por el coronavirus se han visto desbordados y carecen de suficientes tanques de oxígeno y combustible.
El año pasado por estas fechas, el mundo registraba 10 millones de casos de COVID-19 y 500,000 muertes. La semana pasada, el recuento total fue de más de 72 millones de casos y casi 1.9 millones de muertes, dijo la doctora Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, en una reunión informativa con periodistas regionales.
Muchos países de América Central, como Belice, Panamá y Guatemala, han registrado un repunte, mientras que en el Caribe, Cuba, la República Dominicana y San Cristóbal y Nieves están viendo un incremento en el número de casos.
“La situación en Haití también está empeorando, ya que los casos están aumentando en todo el país y algunos hospitales se están llenando”, dijo Etienne.
Las infecciones también siguen aumentando en muchos países sudamericanos, como Colombia, Brasil, Bolivia y Uruguay, donde las unidades de cuidados intensivos están llenas.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de julio de 2021, 1:04 p. m. with the headline "Burocracias de América Latina frenan campaña de EEUU para distribuir vacunas contra COVID."