‘Solo Dios puede salvarme’. Hospitales se esfuerzan por atender a heridos tras terremoto en Haití
Víctimas del terremoto con fracturas de hueso y heridas abiertas llenaron el lunes el patio de un hospital en la ciudad rural costera de Les Cayes, desesperadas por ser evacuadas para recibir mejor atención médica en otro lugar del país.
Pero las oportunidades se cerraban rápidamente a medida que se acercaba la depresión tropical Grace, que amenaza con anegar al país, lo que se sumaba a los ya difíciles retos de los esfuerzos internacionales de rescate después que el terremoto de magnitud 7.2 del sábado arrasó edificios y ha dejado al menos 1,400 muertos a lo largo de la península suroccidental de Haití.
“Estamos a merced de Dios”, dijo Francesse Moril, de 24 años, quien perdió su casa en el terremoto. Moril estaba sentada bajo una tienda de campaña abierta de la UNICEF junto a la cama de su amiga, Michaela Belcombe, de 53 años, madre de cinco hijos y abuela de tres.
Formaban parte de una situación caótica que se desarrollaba en el exterior de los hospitales de Les Cayes mientras cientos de personas como ellas buscaban asistencia. Un hospital privado con 64 camas ya se estaba quedando sin suministros básicos, como esparadrapo, analgésicos y antibióticos. Muchos de los damnificados no querían ser trasladados bajo techo mientras el suelo de Haití sigue sufriendo las réplicas. Más bien, estaban reunidos en el patio.
Los trabajadores les vendaban las heridas en el suelo. Otros sacaban a los pacientes en sillas reclinables y los subían a camionetas y vehículos todoterrenos que los esperaban para llevarlos al aeropuerto. Una madre con la cara golpeada y ensangrentada por la caída de concreto se vio obligada a elegir para cuál de sus hijos heridos pedir ayuda primero.
En el hospital OFATMA, gestionado por el gobierno, un pasillo cubierto por un toldo se ha convertido en una sala de pacientes. La residencia de los médicos es ahora un quirófano y un autobús escolar hace las veces de ambulancia para los que están demasiado lesionados para recibir atención aquí y deben ser transportados a Puerto Príncipe.
El hospital, con las paredes agrietadas por el terremoto, es uno de los tres que hay en una ciudad devastada donde los médicos deben evaluar rápidamente las lesiones y decidir a quién trasladar ahora o puede quedarse, en momentos que Grace se acerca y sigue las réplicas.
‘Una mala situación’
Belcombe, una de las pacientes, dijo que los bloques de concreto de su casa, parcialmente derrumbada, le cayeron encima. La casa ya fue arrasada por el huracán Matthew hace cinco años y todavía no la había reconstruido completamente. Con un suero intravenoso y la pierna izquierda vendada, rezó para que la intervención divina diera un respiro a la cadena de desgracias de Haití.
“Me duele la pierna, me duele la cintura”, dijo Belcombe. “¿Y ahora viene el mal tiempo? Solo Dios puede salvarme”.
En el aeropuerto de Les Cayes, Richard Hervé Fourcand, ex senador haitiano que prestó su avión personal para transportar a los heridos a Puerto Príncipe, dijo que los hospitales estaban al límite de su capacidad.
“Tenemos una situación muy mala en este momento”, dijo. “Los hospitales que tenemos no pueden hacer nada”.
Como otros, Fourcand había volado a Les Cayes para ayudar, Dijo que había organizado unos 25 vuelos de rescate desde Les Cayes, en su mayoría convenciendo a pilotos que habían llevado equipos de búsqueda y rescate, trabajadores humanitarios internacionales y periodistas para transportar a los heridos.
La necesidad de agua potable, alimentos y refugio es grande, dijo.
“Las tiendas de campaña son muy importantes”, dijo, “porque la gente no quiere dormir dentro de la casa”.
Evaluación de los daños
Mientras Haití trabaja en la reconstrucción, la magnitud de los daños causados por el terremoto se seguía evaluando el lunes.
El domingo por la noche, las autoridades informaron que se había confirmado la muerte de 1,297 personas, que 5,700 habían resultado heridas y que 30,250 familias se habían quedado sin hogar tras el fuerte terremoto. Un día después del temblor, los responsables del gobierno de Haití y de diversas organizaciones humanitarias dijeron que algunas de las comunidades más afectadas necesitan desesperadamente agua potable y refugios temporales para albergar a las familias que lo perdieron todo.
En medio de la incertidumbre, los trabajadores humanitarios evaluaban los daños y hacían un saldo de lo que será un importante esfuerzo de recuperación para un país que aún lucha por recuperarse tras el devastador terremoto de 2010 y el huracán Matthew en 2016, que arrasó con los cultivos agrícolas.
El domingo por la noche, el primer ministro haitiano Ariel Henry dijo al Miami Herald que los equipos de emergencia están confirmando más muertes en medio de los esfuerzos de búsqueda y rescate. Henry visitó Les Cayes, la ciudad más grande de la península, que fue golpeada por el terremoto, dejando a muchos muertos o sin hogar.
“Hoy, en Les Cayes, hay varios lugares que he visitado y todavía hay cadáveres bajo los escombros”, dijo, añadiendo que la cifra actual de muertos aumentará. “En mi opinión, el recuento [actual] no está tan lejos de la cifra final, pero no puedo asegurarlo”.
El principal supermercado y las tiendas de comestibles más pequeñas de Les Cayes se derrumbaron, dejando a cerca de medio millón de personas con suministros de alimentos y agua potable cada vez más escasos. Muchos hospitales y clínicas resultaron muy dañados, dejando la zona con un número limitado de instalaciones médicas y médicos. Los trabajadores humanitarios en Haití dijeron que los médicos tenían que tratar a los heridos en el suelo o al aire libre.
“Es una zona que ha quedado totalmente destruida”, dijo el domingo el senador haitiano Joseph Lambert al Herald. “La situación es muy caótica. Es seguro que en los próximos días habrá grandes problemas sanitarios, de escasez de alimentos y de hambruna”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de agosto de 2021, 3:59 p. m. with the headline "‘Solo Dios puede salvarme’. Hospitales se esfuerzan por atender a heridos tras terremoto en Haití."