CIDH repudia hostigamiento y acoso en cuestionadas elecciones de Nicaragua
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó las violaciones a los derechos humanos denunciadas en el marco de las elecciones generales de Nicaragua y solicitó al régimen de Daniel Ortega cesar las detenciones arbitrarias, el asedio y hostigamiento a las personas y organizaciones opositoras, y restablecer los derechos de los nicaragüenses.
La CIDH recibió denuncias del incremento del asedio policial, actos de hostigamiento, allanamientos, amenazas y detenciones arbitrarias, en contra de líderes opositores, activistas de derechos humanos, integrantes de organizaciones de la sociedad civil y periodistas, en diferentes departamentos del país, entre el 5 y el 7 de noviembre.
Estos actos habrían sido perpetrados en su mayoría por agentes policiales, parapoliciales y simpatizantes del gobierno. Según la información recibida, por lo menos 23 personas habrían sido detenidas arbitrariamente en nueve departamentos, sin orden de captura y sin brindar información a familiares, indicándoles que debían esperar 48 horas para recibir información adicional, detalló en un comunicado.
Además, integrantes de los ex Consejos del Poder Ciudadano (CPC) habrían visitado viviendas, llamando a votar por el partido oficialista, “como forma de intimidación”.
Por su parte, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) observó con preocupación los múltiples reportes sobre restricciones a la libertad de prensa en el contexto de la jornada electoral, tales como la prohibición de acercamiento de reporteros a los colegios electorales; actos de hostigamiento a medios de comunicación y periodistas; la detención temporal de periodistas y la incautación de los equipos personales y de trabajo.
También la obligación de transmitir en cadena nacional un discurso presidencial en plena jornada electoral; la transmisión en medios oficialistas de propaganda electoral, violando las leyes internas en la materia; y la expulsión y denegación del ingreso de la prensa internacional al país para cubrir los comicios.
Con el 75% de los votos, Ortega fue reelegido para un cuarto mandato consecutivo en las cuestionadas elecciones del domingo 7 de noviembre, de acuerdo con cifras del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua.
Tras los comicios, la Comisión y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) recibieron información sobre funcionarios públicos que habrían sido obligados a ejercer su voto a favor de Ortega, así como a enviar constancia de participación en los comicios mediante fotografías o la muestra del dedo manchado con tinta indeleble, bajo amenaza de despido.
Se conoció también sobre la detención de un líder estudiantil; así como represalias en contra de personas que no habrían mostrado prueba de haber votado como el dedo manchado con tinta indeleble.
A estudiantes de medicina se les habría prohibido el ingreso a universidades públicas y privadas y a hospitales donde realizan sus prácticas como forma de retaliación; lo mismo habría ocurrido con el personal médico de hospitales públicos que en algunos casos, fueron despedidos, dijo la CIDH.
Discurso ‘ofensivo’ de Ortega
La CIDH también expresó preocupación respecto del discurso de Ortega transmitido en cadena nacional al día siguiente de las elecciones en el que se refirió de forma “ofensiva e intimidante a las más de 30 personas” presas en el contexto electoral, entre las que se encuentran líderes de movimientos sociales, periodistas y precandidatos presidenciales, indicando que por sus acciones no deberían ser considerados nicaragüenses, y enviadas a otro país.
“Este tipo de declaraciones contribuyen a exacerbar el clima de hostilidad e intolerancia contra las personas identificadas como opositoras al gobierno, lo que, a su vez, podría ser mayor riesgo para la vida e integridad, en especial, de aquellas que permanecen bajo custodia estatal. Por lo que, autoridades del Estado deben abstenerse de realizar declaraciones que tengan como objeto deslegitimar la defensa de los derechos humanos”, dijo el organismo interamericano.
De igual forma, urgió al Estado de Nicaragua a liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente en el contexto electoral y desde el inicio de la crisis, a cesar los ataques en contra de los opositores, y toda acción que afecte los derechos de periodistas y a los medios de información.
Asimismo, debe restablecer el goce pleno de todos los derechos civiles y políticos, así como las garantías y libertades fundamentales.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2021 a las 3:30 p. m..