2022 será un reto para las naciones caribeñas que enfrentan la agitación social y la pandemia
Desde terremotos hasta elecciones amañadas, el asesinato de un presidente o los efectos devastadores de la pandemia de COVID-19, los países de América Latina y el Caribe se enfrentaron en 2021 a contratiempos económicos y políticos que podrían afectar significativamente sus poblaciones durante los próximos años.
La pandemia afectó más a la región, y Brasil, México y Perú encabezaron las listas mundiales de muertes relacionadas con el COVID. Solo en Brasil se registraron más de 22 millones de casos y en Cuba, con algo menos de un millón, se registró el mayor número de casos en el Caribe. Muchos países del Caribe siguen retrasados en la vacunación de la población, ya que la disponibilidad de las vacunas se ha convertido en un obstáculo importante.
El aumento de la pobreza y la inestabilidad han enviado a miles de migrantes a la frontera sur de Estados Unidos, y es poco probable que la tendencia cambie el próximo año. El auge del autoritarismo y de los gobiernos populistas en el hemisferio seguirá desafiando a una administración estadounidense que considera la democracia y la lucha contra la corrupción como pilares centrales de su política exterior.
He aquí un panorama tras algunos de los acontecimientos más consecuentes en la región del Caribe este año:
▪ Cuba: La escasez general de alimentos y medicinas, una impopular reforma monetaria, la mala administración de la crisis del COVID-19 y el aumento de la represión gubernamental condujo a las manifestaciones de 2021, en las que las redes sociales tuvieron un papel fundamental. Más de mil personas fueron detenidas y algunas siguen en la cárcel, enfrentándose a condenas de años. La represión de las protestas ha aislado aún más al gobierno y ha ensombrecido algunas pequeñas aperturas económicas en el sector privado. Las previsiones económicas para el próximo año no son optimistas porque el retraso de las reformas, la inflación y la lenta recuperación del turismo han reducido los pronósticos de crecimiento. En 2022 se espera que las autoridades vuelvan a usar la migración como válvula de escape, creando las condiciones para un nuevo éxodo cubano hacia Estados Unidos.
▪ Puerto Rico: Queda por ver cómo le irá a la isla, que según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York ha experimentado un aumento del empleo en comparación con los niveles anteriores a la pandemia, con el último aumento del COVID-19. El próximo año también marca el quinto aniversario de los huracanes Irma y María, un momento en que muchos harán un balance sobre el progreso de la recuperación del desastre natural y la reconstrucción de la infraestructura del gobierno. También se espera que Puerto Rico resuelva su bancarrota de años en 2022, en caso que se apruebe un plan de reestructuración de la deuda en un tribunal federal. El rendimiento de LUMA Energy, que administra las líneas de transmisión y distribución de la empresa pública de electricidad y se comprometió a modernizar la frágil red eléctrica, también será analizado por los residentes y autoridades de la isla. Las organizaciones locales estarán pendientes de si la declaración de emergencia del gobernador sobre la violencia contra las mujeres ha reducido las asombrosas tasas de feminicidio de la isla.
▪ Haití: 2021 fue un año de crisis, desde el asesinato del presidente en plena noche hasta un devastador terremoto, pasando por una crisis migratoria en la frontera sur de Estados Unidos y el secuestro de misioneros estadounidenses y canadienses. Se espera que 2022 sea igual de difícil, ya que los haitianos conmemoran el 7 de febrero, fecha en la que, según Estados Unidos y otros países, finaliza el mandato presidencial de cinco años del presidente Jovenel Moïse, sin presidente electo, sin Parlamento que funcione y con presiones para que se inicie una transición hacia las elecciones dentro de dos años o se programen elecciones de inmediato. En cualquier caso, Haití sigue enfrentándose a un entorno deteriorado de violentos enfrentamientos entre pandillas, secuestros y colapso económico.
▪ República Dominicana: En 2022 el crecimiento económico en la era del COVID-19 y sus variantes seguirá siendo una prioridad para República Dominicana, que a pesar de la epidemia ha mantenido sus fronteras abiertas a los turistas.
▪ Comunidad del Caribe: En 2022, el bloque regional de 15 miembros conocido como Caricom dará la bienvenida a un nuevo liderazgo. Las naciones caribeñas seguirán luchando por el acceso a la financiación asequible para tratar de reactivar sus economías y exigirán relaciones más estrechas con Estados Unidos, mientras la administración Biden trata de averiguar cómo impedir la creciente influencia de China. La desigualdad en la vacunación seguirá siendo un problema en la región, donde las economías dependientes del turismo han sido diezmadas por el COVID.
▪ América Central: Honduras, Guatemala y El Salvador fueron excluidos de la Cumbre por la Democracia del presidente Joe Biden en diciembre, lo que hizo saltar las alarmas y las interrogantes sobre la política exterior de Estados Unidos ante la continua crisis migratoria en la frontera sur del país. Aunque las tres naciones han tenido políticas internas preocupantes y sus líderes han sido denunciados por alimentar la corrupción y la erosión de los valores democráticos, 2022 seguirá planteando retos en sus relaciones con Estados Unidos, especialmente con la prevista Cumbre de las Américas. El año también presentará oportunidades para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Honduras tras la elección de la líder izquierdista Xiomara Castro de Zelaya como próxima presidenta de Honduras. Antes de su victoria en noviembre, habló de abordar la corrupción, las causas profundas de la migración y de promover el empleo y los ingresos en el país.
▪ Venezuela: Los opositores políticos del gobernante Nicolás Maduro siguen perdiendo terreno en sus esfuerzos por derrocar al régimen en medio de crecientes fracturas dentro de su coalición. El grupo había concentrado sus esperanzas en tratar de obtener una hoja de ruta para la transición en la mesa de negociación, pero las conversaciones fueron suspendidas por el régimen de Maduro. Es poco probable que un Maduro fortalecido, que se siente eufórico tras sobrevivir a las sanciones de la anterior administración Trump, esté dispuesto a ceder el poder voluntariamente en breve.