América Latina

Acuerdo petrolero con China condujo a fiesta de corrupción en Ecuador, dice informe

Un trabajador inspecciona las tuberías del pozo petrolero Sacha central de la estatal petrolera Petroecuador, cerca a la población de Shushufindi, en la provincia amazónica de Sucumbíos (Ecuador).
Un trabajador inspecciona las tuberías del pozo petrolero Sacha central de la estatal petrolera Petroecuador, cerca a la población de Shushufindi, en la provincia amazónica de Sucumbíos (Ecuador). EFE

Una serie de convenios entre China y el gobierno del ex presidente Rafael Correa podrían haberle costado a Ecuador varios miles de millones de dólares en pérdidas, revela un informe elaborado por el congreso ecuatoriano sobre un entramado de corrupción que es visto como uno de los mayores en la historia del país andino.

La investigación, entregada el miércoles a la Fiscalía General de Ecuador, fue elaborada en base a miles de documentos confidenciales recientemente desclasificados y resalta la ilegalidad y mal manejo de fondos derivados de una serie de préstamos por $18,470 millones otorgados por China entre el 2009 y el 2016 a ser pagados con barriles de petróleo.

“Esta es una de las mayores tramas de corrupción en la historia petrolera de este país”, dijo Fernando Villavicencio Valencia, presidente de la Comisión Especializada Permanente de Fiscalización y Control Político de la Asamblea Nacional, la cual realizó el informe.

Según la investigación de la comisión parlamentaria, la estatal Petroecuador facturó el crudo destinado para cancelar los préstamos chinos con descuentos que promediaba unos $3.60 por barril, situación que por años generó la oportunidad de obtener grandes ganancias de intermediación para un pequeño grupo de compañías que lograron colocarse en el centro del negocio sin participar en un proceso de licitación.

Existen perjuicios directos para el país porque Ecuador pagó con petróleo calculando un precio por barril inferior al precio del mercado, descuento que fue obtenido gracias al pago de sobornos, dijo Villavicencio en una entrevista telefónica.

“Pero el otro agujero negro de la corrupción que aún no se calcula es el lucro cesante por las obras inconclusas y las obras que no existen” que debían ser financiadas por los préstamos y que podrían representar pérdidas mucho mayores, agregó Villavicencio.

Dado que los acuerdos firmados para la obtención de los créditos chinos comprometen a Ecuador a entregar un total de 1,325 millones de barriles para cancelar el principal y los intereses de 7.37% de la deuda, el descuento de $3.60 representan la potencial pérdida de $4,771.61 millones para la nación, señala el informe parlamentario.

El gobierno del ex presidente Correa firmó 13 contratos comerciales que comprometieron la entrega de los 1,325 millones de barriles de crudo a las empresas Petrochina International Company Limited, Unipec Asia Co Limited y PTT International Trading Pte. Ltd., que luego entregaron a bancos y empresas privadas para revender el crudo a precios más altos en el mercado spot.

Según el informe, esas operaciones de reventa terminaron comprometiendo las ventas de Petroecuador con sus clientes naturales.

El volumen acordado – que según Villavicencio representa cerca del 70% de la capacidad total de exportación de petróleo de Ecuador – comprometieron en “cinco veces más petróleo de lo requerido para cubrir la deuda”, resalta el informe.

Las estimaciones del monto total que terminó utilizando la nación para cancelar la deuda varían dependiendo del precio del barril utilizado para realizar la cuenta, pero si se hace uso de un precio promedio de $50 por barril, los 1,174 millones de barriles entregados representan un total de $58,700 millones en ingresos, muy por encima de los $18,470 millones recibidos a través de los préstamos chinos.

Para febrero de 2022, Petroecuador había entregado 1,174 millones de barriles que dejaban pendientes 151 millones por entregar.

La Contraloría General del Estado llegó a la misma conclusión. En pronunciamientos previos, la entidad había señalado que el crudo ecuatoriano fue comercializado “en condiciones perjudiciales” debido a que los contratos utilizaban una fórmula para calcular el precio que era desventajosa para el país y el crudo terminó siendo colocado en el mercado spot para competir contra el crudo que vendía directamente Petroecuador en vez de ser llevado directamente a refinerías en Asia, señala el informe de la comisión.

Documentos obtenidos por la comisión parlamentaria muestran que el crudo ecuatoriano consignado a las empresas asiáticas terminó siendo comercializado por los bancos europeos ING, sucursal Ginebra, Natixis de París, Credit Agricole de Suiza y Société Générale de Francia, además de la multinacional de capital ruso Gunvor, a través de Gunvor S.A. y las empresas Core Petroleum, Castor Petroleum y Taurus Petroleum, estando éstas tres últimas vinculadas entre sí.

Los conocimientos de embarque obtenidos por la comisión demuestran que entre las empresas asiáticas, los bancos europeos y las empresas privadas “existió un millonario negocio de intermediación petrolera y financiera” del cual Petroecuador quedó fuera debido a las condiciones que le impusieron Petrochina, Unipec y PTT, resalta la comisión parlamentaria.

Entre los beneficiarios del esquema también estuvieron los empresarios ecuatorianos Enrique Cadena Marín y Jaime Baquerizo Escobar, quienes recibieron comisiones equivalentes a un dólar por cada barril de crudo vendido a Petrochina por “ayudar” en la negociación, señala el informe.

“Hoy se conoce por la justicia estadounidense que esas negociaciones se fraguaron a base de corrupción”, resalta el informe.

En abril de 2021, el exempleado de Gunvor, Raymond Kohut, admitió públicamente en una corte de Nueva York “que pagó sobornos y comisiones por al menos $70 millones a funcionarios y lobistas ecuatorianos para que empresas asiáticas se adjudiquen contratos de compraventa de crudo en Petroecuador en condiciones muy favorables”, agregó.

Kohut, un canadiense de 69 años, se declaró culpable en abril del año pasado en una corte de Nueva York de participar en el esquema de corrupción mientras trabajaba para Gunvor. Según la acusación presentada contra él, su empresa “ayudó a obtener financiamiento por aproximadamente $5,400 millones en préstamos respaldados con petróleo” con miras a “obtener y retener” negocios en Petroecuador.

El juicio también brindó detalles sobre la participación de otros actores, incluyendo al ex ejecutivo de la multinacional Vitol Inc, Javier Aguilar, quien reconoció haber pagado sobornos a funcionarios de Petroecuador para obtener un contrato de $300 millones para comprar fuel oil.

Aguilar, según la acusación fiscal, se comprometió a pagar sobornos equivalentes a veinticinco centavos de dólar por cada barril de fuel oil que hubiese obtenido.

El contrato fue adjudicado por Petroecuador a la empresa OmanTrading International en diciembre de 2016, añade la investigación parlamentaria.

Más allá de las pérdidas que representó para la nación los contratos petroleros otorgados con descuentos gracias a soborno pagados a funcionarios gubernamentales, los acuerdos suscritos terminaron siendo un pésimo negocio para Ecuador dado a que gran parte de los $18,470 millones que se obtuvieron en préstamos fue mal utilizado y se perdió, dijo Villavicencio.

Para empezar, cerca de un 40% de ese total fue utilizado para financiar el gasto corriente del Estado, lo cual está expresamente prohibido por la constitución ecuatoriana. Pero además, gran parte del restante 60 por ciento fue utilizado para financiar obras que terminaron siendo mal construidas o que nunca terminaron de construirse, añadió.

“Con este dinero se impulsaron mega obras que no funcionan y que están plagadas de corrupción”, dijo Villavicencio. “En el Ecuador se pueden ver docenas de grandes obras que no sirven, que tienen fallas o que no existen. Esta enorme deuda externa contratada por Correa con los chinos fue destinada por una parte para financiar obras faraónicas, llenas de sobreprecios y sobornos, y otra parte fue desviada al gasto corriente para pagar sueldos, violando la Constitución de la República”.

Entre los proyectos financiados por los préstamos se encuentra una nueva refinería por la cual Ecuador gastó $1,523 millones y que debió ser construida por la empresa brasileña Odebrecht. A cambio de esa inversión, el país obtuvo solo una esplanda de 500 hectáreas y un acueducto construido con sobreprecio, dijo.

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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