Fueron liberados, pero ex presos políticos temen por sus familiares en Nicaragua
Seis días después de haber sido expulsados de su país, algunos de los 222 presos políticos nicaragüenses liberados la semana pasada dijeron estar agradecidos por la cálida acogida que han recibido en Estados Unidos, pero admitieron estar preocupados por sus familiares en el país centroamericano, quienes ahora son perseguidos por el régimen de Daniel Ortega.
En una conferencia de prensa ofrecida el miércoles por la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, un grupo de ex presos políticos dijo que Ortega no tiene intenciones de poner fin a la represión de quienes no están de acuerdo con su dictadura, incluso tras haber liberado a la mayoría de los 245 políticos prisioneros que mantenía tras las rejas.
“Están construyendo más cárceles de máxima seguridad, cerca de donde estuvimos recluidos”, dijo Víctor Manuel Sosa Herrera, quien había sido sentenciado a 10 años por asistir a estudiantes que protestaban contra el régimen en el 2018. “Mi familia está sitiada en Nicaragua por la genocida Guardia que llega todas las mañanas para intimidarlos”.
Sosa fue sentenciado a prisión por cargos falsos de drogas. Su verdadero crimen fue proporcionar alimentos y otras formas de asistencia a los manifestantes, una decisión que tomó después de ver los efectos de la violenta represión del régimen.
“Él vio cuando cayeron unos chavalos y eso lo indignó,” dijo uno de sus familiares en una entrevista de radio en el 2021. “Él vio cómo les disparaban a los chavalos y fue cuando se dispuso a colaborar a los estudiantes con víveres, enviaba apoyo hasta Managua”.
Declarándolos traidores a la patria, Ortega liberó inesperadamente el jueves pasado a los 222 presos políticos y los envió al exilio en Estados Unidos. Entre ellos se encontraban varios aspirantes a la presidencia a quienes arrestó en el 2021 para que no pudieran competir contra él más tarde ese año.
Los presos habían sido declarados culpables por la Corte de Apelaciones de Managua por haber cometido diversos delitos, incluyendo el de conspirar contra el Estado nicaragüense y el pueblo nicaragüense. Sus ciudadanías fueron revocadas y se les prohibió ocupar cargos públicos de por vida.
Su liberación fue aclamada como una señal positiva por el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, quien dijo que podría convertirse en un primer paso para mejorar las relaciones entre Washington y Managua.
“La liberación de estos individuos, uno de los cuales es ciudadano estadounidense, por parte del gobierno de Nicaragua marca un paso constructivo para abordar los abusos de los derechos humanos en el país y abre la puerta a un mayor diálogo entre los Estados Unidos y Nicaragua sobre temas de preocupación,” Blinken dijo la semana pasada.
Pero los ex presos que hablaron el jueves en Miami dijeron que no están muy seguros de que el régimen de Ortega esté planeando emprender el camino del cambio.
Al afirmar que la persecución a su familia en Nicaragua es intensa, la ex presa política María José Martínez dijo que una de sus prioridades ahora es encontrar una organización que pueda ayudarla a sacar a su familia del país centroamericano.
Sus seres queridos, dijo, han sido convertidos en parias dentro de Nicaragua, dado que las autoridades les han despojado de su ciudadanía, al igual que le pasó a ella. “Los borraron de los registros, ya no existen. Tengo dos hijos y mi esposo, que están siendo perseguidos fuertemente”, dijo.
Además de Levine Cava, en el evento del miércoles participaron la concejal de Doral Maureen Porras, de ascendencia nicaragüense, y la exsenadora estatal Annette Taddeo.
Levine Cava dijo que los ex prisioneros políticos son bienvenidos en el sur de Florida y pidió a los líderes en Washington que proporcionen el Estatus de Protección Temporal a los nicaragüenses que huyen del régimen de Ortega.
El ex preso político Yubrank Suazo agradeció a Levine Cava y otros líderes locales por la ayuda que están brindando a los ex presos políticos durante el “proceso muy doloroso” de dejar atrás su país.
Después de pasar muchos meses en prisión, “lo más difícil ha sido para muchos de nosotros tener que dejar nuestra patria, donde está nuestra familia. Allá ha quedado nuestro corazón”.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de febrero de 2023, 5:20 p. m..