Diplomática de la OTAN: solo Ucrania puede decidir cómo luciría “una paz justa y duradera”
Cuando varios países se han ofrecido para mediar en la búsqueda de una solución política a la guerra en Ucrania, entre ellos, varios en América Latina, una funcionaria de alto rango de la Alianza Atlántica insistió en que solo el gobierno ucraniano puede determinar qué va a considerar como “una paz justa y duradera.”
En una entrevista con el Miami Herald y el Nuevo Herald durante una visita a Miami esta semana, la subsecretaria general para asuntos diplomáticos de la Alianza Atlántica (OTAN), la española Carmen Romero, dijo que ayudar a Ucrania a recuperar territorio ocupado por Rusia permitiría al gobierno ucraniano llegar a la mesa de negociación en mejores condiciones.
Proveniente del periodismo y con una amplia experiencia diplomática, anteriormente como vocera de la OTAN, Romero evitó criticar a presidentes y funcionarios latinoamericanos que en algún momento han relativizado las acciones de Rusia. Pero a todos recordó que la Carta de las Naciones Unidas condena el uso de la violencia contra un país vecino.
Estos y otros temas fueron tratados en la entrevista, que ha sido ligeramente editada para lograr mayor concisión.
Pregunta: Quiero comenzar preguntándole por la guerra en Ucrania. Aunque los países latinoamericanos en su mayoría han condenado la invasión rusa, ha sido llamativa la posición de algunos países como Brasil, Argentina y Colombia, que se han negado a enviar armamento a Ucrania. ¿Qué cree de esta posición y qué podría hacer la Alianza para revertirla?
Respuesta: Es muy importante ver las cosas como son. Lo que ha hecho Rusia es invadir un país vecino, es intentar romper la integridad territorial de un país soberano, de un país democrático. Por lo tanto, es totalmente condenable e inaceptable. Esa es la posición de todos los países miembros de la Alianza Atlántica, como es la posición de los países de la Unión Europea…La guerra en Ucrania no ha empezado el año pasado. Empezó en el 2014, cuando Rusia se anexionó ilegalmente Crimea y ocupó militarmente ciertas zonas de la región ucraniana de Donbás. Lo que hemos visto el año pasado es una invasión no provocada, una guerra de agresión a gran escala de Rusia contra Ucrania. Por lo tanto, los países que no condenan tienen que ser consecuentes con este hecho, porque lo que se ve es una violación de la Carta de las Naciones Unidas, utilizando la fuerza para cambiar eventualmente las fronteras de otro país.
P: Pero en ese sentido, ¿hay algún esfuerzo diplomático ahora mismo para intentar que algunos de estos países en América Latina que tienen armamento ruso, se lo puedan enviar a Ucrania?
R: Son los países miembros los que tienen su propia diplomacia. La OTAN, como tal, dialoga con los países socios. Entonces tenemos un país socio, no miembro, sino socio en América Latina, que es un país muy importante: Colombia. Tenemos un diálogo político, tenemos una relación de cooperación práctica con Colombia que es muy importante y eso también puede puede influir en América Latina, pero son los países miembros de la OTAN los que tienen que utilizar su influencia y sus relaciones diplomáticas para explicar cuál es la realidad a los países que, por ejemplo, no han condenado la invasión de Rusia, que es una violación flagrante del sistema internacional basado en reglas y de los valores y los principios de las Naciones Unidas.
P: En una reciente entrevista con El País de España, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo que la guerra en Ucrania “se acaba fácilmente si dejamos de ver a Ucrania como terreno de la OTAN”. En otro momento también relativizó la condena a la invasión rusa al decir que “Europa se ha escudado en la OTAN, pero a través de la OTAN ha invadido. ¿Por qué es buena la invasión a Libia y es mala la invasión de los rusos a Ucrania?”. ¿Qué reacción tiene antes estos comentarios del presidente colombiano? ¿Existe preocupación dentro de la OTAN de que bajo su mandato se deterioren las relaciones con Colombia como “aliado estratégico”?
R: Nosotros tenemos una relación de partenariado con Colombia que no ha cambiado, es decir, desde que ha habido un cambio presidencial, la relación por el momento no ha cambiado. Nuestra relación tanto de diálogo político y de partenariado con Colombia evolucionará según quiera Colombia, puesto que no somos nosotros los que decidimos, son los países que vienen y que quieren trabajar conjuntamente con la OTAN. Por lo tanto eso dependerá de Colombia. Pero lo que sí puedo asegurar es que tenemos muchos años de relaciones fructíferas que han sido muy positivas para ambas partes. Con respecto a la primera parte de la pregunta, yo le diría lo que dice el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg: si el presidente [Volodimir] Zelenski decide dejar de luchar, pues Ucrania desaparecería, sería absorbida plenamente por Rusia, dejaría de existir como país, como Estado soberano. En cambio, si el presidente [Vladimir] Putin mañana deja de combatir y retira sus tropas, la guerra que ha lanzado Rusia contra Ucrania acabaría mañana.
P: El gobierno ruso ha lanzado una especie de ofensiva diplomática en la región. Varios funcionarios rusos han visitado frecuentemente países tradicionalmente considerados como aliados, como Cuba, Venezuela, Nicaragua, pero también países como Brasil. Muchos expertos consideran que Rusia está tratando de ganar terreno utilizando el vacío dejado por Estados Unidos en la región. ¿Hay preocupación dentro de la OTAN por el aumento de la presencia rusa en América Latina?
R: Rusia está intentando influir no solamente en América Latina, sino también en África, en ciertas regiones de Asia. Lo que vemos por parte de Rusia es una posición asertiva para intentar confundir y utilizar tácticas convencionales, pero también tácticas híbridas para dividirnos. Sobre todo la estrategia de Rusia es dividirnos. Y precisamente consideramos que ese ha sido un error de cálculo por parte del presidente Putin. Él pensaba que iba a tomar Kiev, que iba a dejar de existir Ucrania como país en cuestión de días. Y vemos cómo Ucrania ha podido resistir gracias al coraje de las fuerzas de seguridad del pueblo ucraniano, pero también a la asistencia que ha tenido por parte de la coalición internacional que apoya el derecho de Ucrania a la autodefensa, que es un derecho consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. La OTAN como tal, se rige por los valores y los principios de las Naciones Unidas y es una organización defensiva político-militar. No es una organización ofensiva. Por lo tanto, son los países miembros de la Alianza los que pueden utilizar sus instrumentos diplomáticos para que se entienda lo que está haciendo Rusia. Pero es obvio que Rusia utiliza sus medios diplomáticos para influir y es parte de un patrón que está siguiendo desde hace años y es algo serio.
P:El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, se ha propuesto como mediador de un llamado club de paz donde no estarían incluidos la OTAN ni los Estados Unidos, para llegar a una resolución diplomática del conflicto en Ucrania. Pero tanto el Presidente Lula da Silva como su asesor de seguridad, Celso Amorim, han hecho declaraciones controversiales. Lula Da Silva sugirió que Ucrania debería ceder Crimea y Amorim a su regreso de un reciente viaje a Kiev, dijo que las fotos de la masacre rusa en Bucha eran fuertes, pero no eran suficientes para concluir qué había pasado ahí. ¿Usted cree que Brasil es un negociador neutral, creíble en este conflicto?
R: Lo importante es ayudar a Ucrania a conseguir una paz justa y duradera, lo antes posible. ¿Y para ello, qué es lo que podemos hacer todos? Ayudar a Ucrania a estar preparada, a retomar la mayor cantidad posible de territorio que ha sido ocupado por Rusia. No ha sido ocupado por Ucrania, es territorio ucraniano, según la Carta de las Naciones Unidas. Por lo tanto, hay que ayudar a Ucrania a que pueda llegar a una mesa de negociaciones en una posición fuerte, porque lo que va a determinar si Ucrania es fuerte o no, van a ser los avances en el terreno. Luego será Ucrania la que tiene que decidir qué es lo que considera una paz justa y duradera. Eso solamente lo puede decidir Ucrania.
P: Haití tiene una de las peores crisis de seguridad en el hemisferio occidental. Su gobierno ha solicitado asistencia de una fuerza internacional que pueda apoyar a la policía en su lucha contra las pandillas armadas. Hasta ahora varias iniciativas han fallado. ¿Ve usted algún rol para la OTAN en la resolución de la crisis en Haití?
R: La OTAN es una organización de seguridad colectiva que tiene como misión preservar y mantener la paz dentro de nuestras fronteras. Pero si hay un mandato de las Naciones Unidas para que desempeñe un papel, pues es algo que la OTAN podría considerar. Ese fue el caso de Libia. Cuando estaba el coronel [Muamar el] Gadafi hubo una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y se pidió a la OTAN que desempeñara un papel para proteger a los civiles en Libia. Entonces, si hay una petición por parte de las Naciones Unidas, la OTAN puede puede considerar un papel, pero la OTAN no se puede despertar por la mañana y decidir ‘vamos a tener un papel en Haití’.
P: Muchas organizaciones, expertos y gobiernos han señalado el aumento de la circulación de propaganda y de desinformación rusa en español. Uno de los de las narrativas rusas más comunes es culpar a la OTAN por la guerra, por la expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas. ¿Cree que este esfuerzo de propaganda y desinformación ha tenido algo que ver con que algunos países de la región no hayan apoyado más decididamente a Ucrania? Y qué específicamente está haciendo la Alianza para contrarrestar la desinformación no solo en América Latina, pero también en otras regiones como África y Asia?
R: El tema de la desinformación rusa es un tema de gran preocupación. La OTAN tiene una serie de proyectos con la sociedad civil de los países miembros, pero también de países socios, para que las sociedades se conviertan en más resilientes, para que estén más preparadas para contrastar la información que reciben y puedan diferenciar lo que es verdad de lo que es mentira. Estamos trabajando con las Naciones Unidas en campañas contra la desinformación. Estamos trabajando con el G7, con la Unión Europea, intercambiando información, aprendiendo qué impacto puede tener Rusia con su desinformación para prepararnos mejor para reaccionar.
Efectivamente, está teniendo un impacto en lo que se llama el Global South, donde las narrativas rusas están más presentes.
Una de las cosas que hizo la OTAN en los meses anteriores a la invasión, fue desclasificar inteligencia para mostrar a la opinión pública la preparación que estaba llevando a cabo militarmente Rusia a lo largo de las fronteras con Ucrania, al mismo tiempo que Rusia decía ‘no tenemos ninguna intención de entrar en Ucrania.’ Gracias a la información de inteligencia procurada por países miembros, pudimos hacer dos cosas: mostrar a nuestros ciudadanos lo que realmente estaba preparando el presidente ruso y, al mismo tiempo, fomentar una unidad política. Porque el 24 de febrero del año pasado, cuando Rusia lanzó una invasión sin precedentes en Ucrania, nuestras opiniones públicas estaban preparadas para las importantes decisiones que nuestras organizaciones y gobiernos iban a tomar. El papel político de la OTAN hizo también que se forjara una unidad política muy rápidamente.
La OTAN tiene una política de puertas abiertas, pero la OTAN no se ha ampliado: han sido países europeos del área atlántica los que han venido llamando a la puerta para decir ‘queremos ser miembros de la Alianza’…Es el caso de Finlandia y Suecia, dos países tradicionalmente neutrales. La agresión de Rusia es la que ha cambiado la opinión pública en esos dos países. La entrada de Finlandia a la OTAN duplica las fronteras físicas de los países de la OTAN con Rusia. Y esto lo ha provocado el presidente Putin.
P: Por último, ¿qué mensaje le enviaría usted a los gobiernos en América Latina que están invocando el no intervencionismo, la no alineación para no apoyar con más energía a Ucrania?
R: Pues el derecho de cada país a poder decidir sus afiliaciones de seguridad y sobre todo, la importancia más que nunca de la Carta de las Naciones Unidas que impide o prohíbe la utilización de la fuerza para cambiar las fronteras de un país vecino. Por lo tanto, aquí se trata del respeto de la Carta de las Naciones Unidas y del respeto de un sistema internacional basado en normas.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2023, 5:00 a. m. with the headline "Diplomática de la OTAN: solo Ucrania puede decidir cómo luciría “una paz justa y duradera”."