Crisis y cambio en Ecuador: Se acerca decisiva elección presidencial
A solo 10 días de la decisiva segunda vuelta electoral de Ecuador, la contienda entre el presidente Daniel Noboa y la candidata correísta Luisa González está prácticamente empatada, en unos comicios que muestran una nación profundamente dividida sobre cómo resolver sus graves problemas de seguridad e inestabilidad económica.
Una figura central que se cierne sobre la contienda es el expresidente Rafael Correa, líder del partido político de González, Revolución Ciudadana. Los críticos advierten que una victoria de González podría indicar la continua influencia de Correa en la política ecuatoriana, con preocupaciones de que él sea el verdadero poder detrás del sillón presidencial
Más allá de las afiliaciones partidistas, las elecciones del 13 de abril subrayan una profunda división ideológica dentro de la sociedad ecuatoriana. Los votantes de derecha se han unido en torno a Noboa, un joven empresario nacido en Miami y educado en Harvard, mientras que los partidarios de izquierda favorecen a González y sus promesas de reformas sociales y económicas.
“En los últimos años, Ecuador ha experimentado una profunda polarización política, que no ha hecho más que intensificarse a medida que se acercan las elecciones”, declaró el analista político Javier Guarnizo desde Quito. “Esta división afecta todos los aspectos del discurso nacional, incluso mientras los ecuatorianos buscan soluciones a desafíos urgentes como la educación, la salud y la seguridad nacional”.
Con el país enfrentando crecientes tasas de criminalidad e inestabilidad económica, las elecciones son más que una simple batalla política: son un referéndum sobre el futuro de Ecuador.
Las políticas de mano dura de Noboa contra la delincuencia y su compromiso con la estabilidad económica se sopesarán contra la promesa de reforma económica de González. Las últimas encuestas electorales muestran un empate estadístico, lo que significa que los votantes indecisos tienen la clave sobre el futuro de Ecuador.
La elección promete ser no apto para cardíacos después de una primera vuelta que también tuvo un muy disputado desenlace. Si bien Noboa terminó en ventaja, las últimas encuestas ahora sitúan a González ligeramente por delante, con el 51% del apoyo de los votantes, en comparación con el 49% de Noboa.
Un punto de inflexión crucial se produjo con el respaldo del candidato que obtuvo el tercer lugar, Leonidas Iza, cuyos 538.000 seguidores podrían inclinar la elección a favor de González.
A pocos días de las elecciones, ambas campañas están concentrando sus esfuerzos para atraer a los votantes indecisos. Más de 13.7 millones de ecuatorianos están registrados para votar y deben escoger entre extender la presidencia de Noboa por un nuevo mandato de cuatro años, 2025-29, o regresar al llamado correísmo, simultáneamente convirtiéndo a González en la primera mujer presidenta de Ecuador.
Tema electoral clave
Los ecuatorianos acuden a las urnas en un contexto de creciente violencia pandillera, impulsada en gran medida por el narcotráfico y el crimen organizado. La seguridad nacional sigue siendo la principal preocupación del país, y la crisis se agrava a pesar de las enérgicas medidas de Noboa.
A principios de 2024, Noboa declaró un “conflicto armado interno” contra las organizaciones criminales, desplegando al ejército ecuatoriano y proponiendo cárceles de alta seguridad en un modelo que sigue el ejemplo de El Salvador sobre cómo combatir la delincuencia. A pesar de esos esfuerzos, enero de 2025 se convirtió en el mes más violento de la historia de Ecuador.
González también aboga por una línea dura contra la delincuencia, pero critica la dependencia de Noboa de contratistas militares extranjeros. En cambio, propone fortalecer las fuerzas de seguridad ecuatorianas y abordar las causas profundas de la delincuencia mediante programas sociales dirigidos a la pobreza y el desempleo.
Estabilidad vs. reforma
La economía en crisis de Ecuador es otro campo de batalla clave. El gobierno de Noboa obtuvo un préstamo de $4,000 millones del Fondo Monetario Internacional, implementando subidas de impuestos y reducciones de subsidios para estabilizar las finanzas públicas. Estas medidas, si bien buscan la estabilidad económica a largo plazo, han mermado su popularidad.
González, alineándose con las políticas económicas de Correa, promete renegociar el acuerdo con el FMI, reducir los impuestos y ampliar los programas de bienestar social. Sus críticos argumentan que esto podría poner en peligro la situación financiera de Ecuador, mientras que sus partidarios lo ven como un cambio necesario hacia la recuperación económica.
Independientemente de quién gane, los desafíos de gobernabilidad se ciernen sobre el país. La fragmentada Asamblea Nacional de Ecuador carece de una mayoría clara: el Partido de la Revolución Ciudadana de González cuenta con 67 escaños y el Partido de Acción Democrática Nacional de Noboa controla 66 de los 151 escaños de la legislatura. Independientemenbte de quien gane la elección, el próximo gobierno deberá negociar para obtener el respaldo de las facciones políticas más pequeñas, lo que hace que la formación de coaliciones sea crucial para la aprobación de leyes.
Estrategias globales contrastantes
En el ámbito internacional, Noboa ha adoptado un enfoque pragmático pero audaz, ejemplificado por su controvertida decisión de enviar policías a la embajada de México para arrestar a un político fugitivo, lo que ha tensado las relaciones entre Ecuador y México.
González, alineado con el bloque izquierdista de América Latina, se ha comprometido a restablecer los lazos con México y fortalecer las relaciones con líderes progresistas como el brasileño Lula da Silva y el colombiano Gustavo Petro. Los críticos advierten que esto podría significar un retorno a la política exterior de Correa, reavivando alianzas con gobiernos de tendencia socialista.
El exvicepresidente colombiano Francisco Santos, en un foro en Miami organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia, expresó su preocupación de que una victoria de González significara el regreso de Correa al poder.
“No nos engañemos: Correa será quien gobierne. Ella es solo una marioneta”, afirmó Santos. El director ejecutivo del Instituto, Carlos Sánchez Berzaín, se hizo eco de esta opinión, advirtiendo que Ecuador podría desmontar los avances obtenidos para restablecer la democracia en el país para restablecer el “Socialismo del Siglo XXI”, régimen dictatorial promovido originalmente por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.
A pesar de los debates políticos y económicos, la principal preocupación de los ecuatorianos sigue siendo la seguridad. El país ha presenciado un drástico aumento de la violencia pandillera, especialmente en ciudades como Guayaquil, Esmeraldas y Quito. Las disputas por el narcotráfico, los motines carcelarios y el crimen organizado han provocado un caos generalizado.
Las autoridades han tenido dificultades para contener la creciente violencia, con frecuentes ataques contra policías, edificios gubernamentales y civiles. Bandas rivales, muchas de ellas vinculadas a cárteles internacionales de la droga, han convertido a Ecuador en un centro de tránsito clave para los cargamentos de cocaína con destino a Estados Unidos y Europa.
Ante esta amenaza, Noboa declaró el estado de emergencia, desplegando al ejército e imponiendo toques de queda en zonas de alto riesgo. Su administración también ha clasificado a las principales organizaciones criminales como grupos terroristas, otorgando a las fuerzas de seguridad mayor autoridad para combatirlas. Sin embargo, las medidas aún no han dado resultados tangibles, ya que los secuestros, los atentados con bombas y los asesinatos selectivos continúan desestabilizando el país.
La crisis ha estado afectado gravemente la economía, el turismo y la inversión extranjera de Ecuador, convirtiendo la seguridad en el tema clave de estas elecciones. Al emitir sus votos, los ecuatorianos deben decidir si la línea dura de Noboa o la estrategia social más amplia de González ofrece el mejor camino a seguir.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2025, 10:00 a. m..