Los tentáculos del régimen de Nicaragua llegan a Miami
Los tentáculos del régimen del gobernante nicaragüense Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo han llegado a Miami mediante una red de represión transnacional, alertaron opositores exiliados en el sur de Florida.
La advertencia se lanzó en momentos en que un informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU indicó que se han intensificado “drásticamente” las violaciones dirigidas contra nicaragüenses en el extranjero.
Jonathan Duarte, director ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Nicaragua, dijo a el Nuevo Herald que en meses recientes han visto un crecimiento de la red de represión transnacional dentro de Estados Unidos.
La persecución y el acoso se realizan mediante la propagación de desinformación sobre los opositores, acusaciones de lavado de dinero, divulgación de información y fotos de los lugares donde viven y hasta mediante llamadas a las autoridades de Inmigración estadounidenses.
Duarte y su familia ha sido uno de los objetivos del régimen nicaragüense.
“Hace unos meses gente que son tontos útiles o personeros del régimen divulgaron la dirección de la casa de mi mamá en Miami y un par de semanas después en un medio de Nicaragua el régimen subió una foto de la casa diciendo que mi mamá y yo lavamos dinero”, dijo a el Nuevo Herald en una entrevista.
Existen personas dedicadas a vigilar, grabar o tomar fotos a los opositores exiliados en Florida para divulgar información sobre los lugares donde se encuentran, una situación que Duarte considera los pone en peligro.
“También provocaciones y hemos visto un incremento de llamadas al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) para que deporten a los opositores”, dijo el directivo.
Duarte dijo que Miami tiene la mayor concentración de nicaragüenses en Estados Unidos, no solo del exilio de la década de los años ochenta, también del nuevo. Por eso para el régimen es más fácil operar en esta ciudad.
Hasta el momento han documentado la represión transnacional en Florida, pero no descartan que pueda estar sucediendo también en Los Ángeles y en Nueva York.
Al ser preguntado por qué tanta persecución a los exiliados que incluso hasta la nacionalidad le han eliminado, Duarte dijo que se debe a que pueden abogar por sus compatriotas dentro del país y denunciar las violaciones a los derechos humanos.
“Somos los únicos que podemos hablar. Nicaragua es una gran cárcel, la gente no puede ni comentar en redes sociales. La diáspora se ha convertido en el portavoz de ese pueblo oprimido dentro del país y entonces lo que quiere el régimen es silenciarnos, desacreditarnos para que estas voces no sean escuchadas más”, explicó.
Violaciones sistemática
La presentación del más reciente informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre el país centroamericano de Naciones Unidas se realizó este lunes durante el panel “Trazando caminos para la justicia y la democracia en Nicaragua”.
En el informe se destaca que la cuarta fase de represión del régimen de Ortega (2023 hasta la actualidad) se ha caracterizado por violaciones destinadas a eliminar toda crítica y prevenir cualquier movimiento de resistencia, especialmente desde dentro del aparato estatal y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Ello con el fin de garantizar que Ortega y Murillo mantengan un control absoluto sobre todas las entidades estatales y la población, incluida la que reside en el extranjero.
“Además, las autoridades han intensificado drásticamente las violaciones dirigidas contra nicaragüenses en el extranjero. Si bien el principal blanco de los ataques han sido los más destacados disidentes, críticos y defensores de los derechos humanos, las violaciones transnacionales han afectado a una gran diversidad de nicaragüenses, incluidos niños, en ocasiones únicamente por publicaciones en las redes sociales en las que se cuestionaba al Gobierno”, se señala en el informe.
Patrones de violaciones transnacionales
El número de nicaragüenses exiliados ha aumentado desde 2018. A finales de 2025, 342,045 nicaragüenses habían solicitado asilo en el extranjero y 31,387 habían obtenido la condición de refugiados.
En este contexto, el Grupo ha documentado patrones sistemáticos, acumulativos y crecientes de violaciones transnacionales de los derechos humanos dirigidas contra nicaragüenses en el extranjero, especialmente desde febrero de 2023.
Los métodos empleados en esas violaciones están diseñados para disuadir, castigar y silenciar a los exiliados, impedir la reorganización de la oposición y socavar los refugios seguros.
El Grupo ha documentado casos de vigilancia, acoso, difamación y amenazas contra nicaragüenses exiliados a través de una amplia y compleja red de vigilancia e inteligencia que se extiende más allá de las fronteras del país, entre otros medios a través de tecnologías digitales avanzadas.
El panel, organizado por La Fundación para la Libertad de Nicaragua junto con la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos (ISHR), se llevó a cabo en la Universidad Internacional de Florida (FIU).
Participaron, además de Duarte, Jan-Michael Simon, presidente del grupo de expertos de la ONU, Berta Valle, presidenta de Fundación para la Libertad de Nicaragua, Juan Lorenzo Hollmann del diario La Prensa y Jonathan López, líder universitario y miembro de Ruta del Cambio.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2026, 4:35 p. m..