Keiko Fujimori consolida ventaja y queda a un paso de la presidencia de Perú
La candidata de derecha Keiko Fujimori quedó el martes a las puertas de la presidencia de Perú después de que un tribunal electoral rechazara una impugnación contra los votos emitidos en el extranjero, mientras el nuevo conteo consolidó una ventaja que ya supera el número de papeletas pendientes por escrutar.
Con el 99.79 % de las papeletas escrutadas en la segunda vuelta presidencial de Perú, Fujimori obtenía el 50.11 % de los votos válidos, frente al 49.88 % de Sánchez, según las cifras más recientes de las autoridades electorales peruanas.
La diferencia entre ambos candidatos se situaba en aproximadamente 42,000 votos, mientras que solo quedaban pendientes unas 38,200 papeletas, lo que hace que el resultado sea estadísticamente irreversible, salvo que prosperen los recursos legales aún pendientes.
Este avance se produjo después de que el Jurado Electoral Especial Lima Centro 2 rechazara una solicitud del partido de Sánchez, Juntos por el Perú, para anular los votos emitidos en el extranjero, una medida que, de haber sido aprobada, podría haber revertido el resultado y entregarle la presidencia.
Según un comunicado del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la máxima autoridad electoral de Perú, el tribunal declaró inadmisible la petición porque fue presentada fuera del plazo legal y sin el pago de la tasa electoral correspondiente.
La solicitud buscaba invalidar los votos emitidos en centros de votación administrados por consulados peruanos en África, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, Sudamérica, Asia y Medio Oriente, Europa y Oceanía.
Las autoridades electorales también desestimaron una impugnación separada presentada por un ciudadano particular que buscaba anular votos emitidos en ciudades de Estados Unidos, Francia y España, citando deficiencias procesales similares, entre ellas falta de legitimidad, presentación tardía y falta de pago de tasas.
La decisión representa un duro revés para Sánchez, quien ha cuestionado en reiteradas ocasiones la integridad del proceso electoral y ha alegado —sin presentar pruebas de fraude— que el voto en el exterior pudo haber sido comprometido.
Sánchez sostiene que los votos emitidos por peruanos en el extranjero deberían ser invalidados porque el gobierno, a petición del Ministerio de Relaciones Exteriores, eliminó la transmisión digital de resultados para la segunda vuelta, obligando a trasladar físicamente las actas a Lima. Su campaña afirma que ese proceso careció de suficientes garantías para asegurar la integridad de los votos.
Si se excluyera el voto en el exterior, el resultado se invertiría. Bajo ese escenario, Sánchez obtendría el 50.11 % de los votos válidos dentro del territorio nacional, superando a Fujimori por aproximadamente 39,000 votos, mientras que Fujimori caería al 49.88 %.
El candidato izquierdista ha endurecido su discurso en los últimos días, afirmando que no reconocerá un gobierno de Fujimori si las autoridades electorales rechazan sus objeciones, y advirtiendo que sus seguidores podrían salir a las calles en protesta.
Fujimori, pese a su ventaja cada vez más sólida, ha evitado declararse ganadora y, en cambio, ha criticado los intentos de su rival por cuestionar los votos de los peruanos residentes en el extranjero.
Su probable victoria marcaría uno de los regresos políticos más significativos de la historia reciente de Perú.
En su cuarta candidatura presidencial consecutiva, Fujimori parece finalmente encaminada a la victoria tras haber perdido segundas vueltas en 2011, 2016 y 2021.
De confirmarse, se convertiría en la primera mujer elegida presidenta de Perú por voto directo y devolvería al fujimorismo al poder 26 años después de que su padre, el expresidente Alberto Fujimori, renunciara a través de una carta transmitida por fax desde Japón en medio de un enorme escándalo de corrupción vinculado a su jefe de inteligencia, Vladimiro Montesinos.
La identidad política de Keiko Fujimori sigue siendo inseparable del legado de su padre, una de las figuras más influyentes y polarizantes de la historia moderna peruana.
Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000, es acreditado por sus seguidores con haber rescatado al país del colapso económico, controlar la hiperinflación y derrotar a la brutal insurgencia maoísta de Sendero Luminoso, que había sembrado el terror durante años. Bajo su administración, Perú adoptó reformas orientadas al mercado que ayudaron a estabilizar la economía y restaurar la confianza de los inversionistas.
Pero su década en el poder también estuvo marcada por el autoritarismo, la corrupción y graves violaciones de derechos humanos. En 1992, Fujimori llevó a cabo un autogolpe, disolviendo el Congreso y suspendiendo instituciones democráticas en una medida que, según él, era necesaria para restablecer el orden.
Sus críticos lo consideraron un ataque directo a la democracia. Más tarde, su gobierno fue vinculado a corrupción generalizada, espionaje ilegal y ejecuciones extrajudiciales cometidas por fuerzas de seguridad.
Alberto Fujimori finalmente huyó de Perú y buscó refugio en Japón antes de ser extraditado desde Chile. En 2009, fue condenado por cargos que incluían violaciones de derechos humanos y corrupción, y sentenciado a 25 años de prisión, consolidando su legado tanto como arquitecto del modelo económico moderno de Perú como uno de sus líderes autoritarios más controvertidos.
Ese legado sigue dividiendo al país. Para sus seguidores, Keiko Fujimori representa un retorno al orden, la disciplina económica y una gobernabilidad más fuerte tras una década de caos. Para sus críticos, su ascenso revive temores de un renovado autoritarismo y del regreso de un movimiento político asociado con el deterioro democrático.
La esperada victoria de Keiko Fujimori llega después de una década de profunda inestabilidad política en la que Perú tuvo ocho presidentes, en gran medida debido a repetidas batallas por destituciones y enfrentamientos entre el poder Ejecutivo y el Congreso.
Si su triunfo es certificado oficialmente, Fujimori iniciará un mandato de cinco años el 28 de julio.