Nota a deuda, empresas y bancos ahonda crisis en Brasil
La decisión de Standard & Poors (S&P) de rebajar la calificación de la deuda brasileña ahondó la crisis que vive Brasil, frente a la cual el gobierno prometió el jueves que “pondrá orden”, aunque para la oposición la “única salida” es la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.
La agencia S&P rebajó la nota de la deuda brasileña al nivel BB+, considerado como de “bono basura”, y Brasil perdió así el “grado de inversión” que califica a los buenos pagadores y que ostentaba desde el 2008.
También redujo el jueves la nota de riesgo de la petrolera estatal brasileña Petrobras y las de decenas de bancos y otras empresas del país, un día después de retirarle el grado de inversión a la deuda soberana nacional.
La nota de Petrobras pasó de BBB- a BB, calificación que sitúa los bonos de la empresa, la mayor de Brasil, como un activo especulativo, indicó la agencia en un comunicado.
En la lista de empresas cuyas notas fueron degradadas figuran 11 bancos, entre ellos los mayores del país, incluyendo los privados Itaú, Bradesco y la filial brasileña del Santander, todos ellos recibieron la nota BB+, equivalente al “bono basura”, y con perspectiva negativa.
Asimismo fueron degradados al nivel especulativo los públicos Banco do Brasil, Caixa Económica Federal y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), la institución financiera del gobierno para el fomento de obras.
En la Bolsa de Sao Paulo, que desde hace semanas esperaba esa decisión, que puede ser seguida por otras agencias, el impacto había sido absorbido en las últimas sesiones y hoy fue mínimo, con unas pérdidas del 0.33 %.
Peor fue la repercusión en el mercado cambiario, en el que la moneda brasileña continuó su caída y perdió un 1.55 % frente al dólar, que al cierre se vendía a 3.85 reales.
El ministro de Hacienda, Joaquim Levy, comentó la decisión de S&P y admitió que “ese episodio tendrá algún impacto en la capacidad de obtención de créditos” externos, sobre todo para las empresas privadas.
Levy afirmó que el gobierno tiene “una estrategia muy simple” para “ordenar la casa”, que consiste en contener aún más el gasto público y elevar el nivel de recaudación mediante nuevas alzas tributarias, todo para que la economía recupere el camino del crecimiento y la confianza de los mercados internacionales.
El ministro indicó que “todos saben que los mercados no se tranquilizan con palabras, sino con acciones”, por lo que instó a la sociedad y a todas las fuerzas políticas del país a “entender” la situación y “colaborar” para que pueda ser superada.
Levy no aclaró cuáles ni cuándo aumentarán los impuestos o si se crearán unos nuevos, pero afirmó que la sociedad “no puede” resistirse a una necesaria reforma tributaria.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2015, 9:20 p. m. with the headline "Nota a deuda, empresas y bancos ahonda crisis en Brasil."