EEUU pide la liberación de Leopoldo López
El secretario de Estado, John Kerry, manifestó el viernes la “profunda preocupación” del Gobierno estadounidense por la condena contra el líder opositor venezolano Leopoldo López, mientras que la Casa Blanca pidió su liberación y la de “todos los presos políticos” del país suramericano.
“La decisión del tribunal plantea gran preocupación por la naturaleza política del proceso judicial y el veredicto, y el uso del sistema judicial venezolano para reprimir y castigar a los críticos del gobierno”, afirmó Kerry en un comunicado.
El dirigente opositor venezolano fue condenado este jueves a 13 años y 9 meses de prisión por el tribunal que le juzga en primera instancia, la máxima pena para los delitos de los que estaba acusado en relación a los hechos violentos ocurridos al final de una marcha antigubernamental el 12 de febrero del 2014.
“Desde el arresto y encarcelamiento del señor López, en febrero del 2014, se ha puesto de relieve nuestra preocupación por los cargos presentados contra él que consideramos ilegítimos, y hemos pedido reiteradamente su liberación y la liberación de todos los venezolanos que están encarcelados por razones políticas”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Asimismo, Kerry instó al gobierno de Venezuela “a respetar los derechos de todos los presos políticos y garantizar un juicio público justo y transparente” que sea conforme con la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Carta Democrática Interamericana, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Constitución de Venezuela.
Poco después, en su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, insistió en que López y “todos los presos políticos injustamente encarcelados” en Venezuela deben ser liberados.
El portavoz del presidente Barack Obama denunció la “motivación política” de la condena a López y dijo que la solución a los problemas de Venezuela es el “diálogo”, no la detención de opositores.
Otros líderes políticos, como el senador demócrata Robert Menéndez, denunciaron también la decisión de la Justicia venezolana contra López, una condena que consideró “arbitraria e injusta”.
Menéndez subrayó que el fallo “muestra una vez más la voluntad del Gobierno de Venezuela para ir a las longitudes más extremas para silenciar a sus opositores políticos y los que defienden la democracia y los derechos humanos”.
“Desde su inicio, el juicio de Leopoldo López ha sido una parodia de la justicia en la que fabricó las reclamaciones y se utilizaron pruebas falsas para destruir cualquier apariencia de debido proceso que queda en Venezuela”, agregó el senador.
Según Menéndez, expresidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el Gobierno de Nicolás Maduro recurre cada vez más a “tácticas desesperadas para desviar la atención de su modelo político y económico fracasado”.
“El mundo debe ser inequívoco en su condena del caso López y el deterioro acelerado de la democracia y el Estado de Derecho en el país”, añadió el legislador.
Menéndez anunció que continuará trabajando con otros congresistas en el Senado para presionar con más sanciones específicas al gobierno de Maduro a raíz de la sentencia contra el líder opositor.
Ex presidentes, gobiernos, legisladores y organismos de derechos humanos de América y Europa se sumaron el viernes a las reacciones con calificativos como “injusta” e “infundada” la condena a más de 13 años de cárcel impuesta al dirigente opositor venezolano Leopoldo López.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville, se mostró consternado por la “dura” y “preocupante” sentencia que recayó el jueves sobre López, quien está encarcelado desde febrero del 2014.
“Además, estamos preocupados por el derecho de López a un juicio justo, dado la información recibida sobre las irregularidades ocurridas durante su proceso, como la falta de evidencias para la acusación, el rechazo de testigos de la defensa, y los comentarios contra él expresados por altas instancias del Gobierno de Venezuela”, indicó Colville en Ginebra.
Al ser preguntada por el caso López en una rueda de prensa, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió “respeto a las garantías procesales y a la libertad de todos” y que las elecciones legislativas convocadas en Venezuela para el 6 de diciembre sean “libres, justas, inclusivas y transparentes”.
El ex presidente colombiano Álvaro Uribe calificó de “infamia” el juicio al dirigente del partido Voluntad Popular (VP) y subrayó que “la esperanza de libertad de Leopoldo está en los días contados que le quedan a la tiranía”.
Otro ex gobernante colombiano, Andrés Pastrana, quien en mayo pasado trató sin éxito de entrevistarse con López en la cárcel, escribió en Twitter que “injustamente se ha condenado a un gran demócrata de América Latina”.
“Presidente Nicolás Maduro su sentencia será dictada el próximo 6 de diciembre”, añadió Pastrana, en alusión a los comicios.
El ex presidente del Gobierno español Felipe González, quien meses atrás se ofreció como asesor jurídico de la defensa de López, afirmó hoy que “Venezuela se ha convertido en una dictadura de facto”. Es un país -dijo- en el que el “presidente decide por el Parlamento y por la Justicia”.
La organización Human Rights Watch (HRW) consideró la condena impuesta a López “injusta” y a la vez reveladora del “deterioro extremo” que, a su juicio, sufre el estado de derecho en Venezuela.
Para José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, “este caso es una farsa”.
“En un país sin independencia judicial, una jueza provisoria sin inamovilidad en el cargo condena a cuatro personas inocentes luego de un proceso en el cual el Ministerio Público no aportó evidencias que los vinculen con delito alguno, no se permitió a los acusados ejercer su defensa adecuadamente”, afirmó Vivanco.
Junto a López fueron sentenciados otros tres opositores, acusados como él por delitos vinculados a las protestas del 2014.
Otro organismo de derechos humanos, Amnistía Internacional (AI), denunció la “absoluta falta de independencia judicial” de Venezuela, donde se ha emitido una condena “sin ninguna evidencia creíble”.
López es “un prisionero de conciencia y debe ser liberado inmediata e incondicionalmente”, aseveró Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de AI.
La líder del partido opositor peruano Fuerza Popular, Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, expresó en su cuenta en Twitter su solidaridad con López, “un patriota… un luchador”.
El candidato a la Presidencia argentina Mauricio Macri, del conservador Propuesta Republicana (PRO), pidió que los presidentes de los otros países del Mercosur (Venezuela es miembro) “intercedan” para que se asegure el “resguardo y libertad” de López.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, Aloysio Nunes, dijo que la condena impuesta a Leopoldo López “compromete la legitimidad de las elecciones” del 6 e diciembre.
Senadores y diputados de la oposición uruguaya mostraron su “enfática condena” por la sentencia, al igual que los eurodiputados de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE).
La activista venezolana Gisela Parra, exiliada en Miami, Parra calificó de “crónica anunciada” la condena de López, pues recordó que Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, ya le había espetado que “estaba sentenciado a la pena máxima”.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de septiembre de 2015, 9:49 p. m. with the headline "EEUU pide la liberación de Leopoldo López."