Cortan carreteras en México durante una protesta por la desaparición de 43 estudiantes
Grupos de estudiantes, maestros y autodefensas cortaron el miércoles varias carreteras en México para recordar a los 43 estudiantes desaparecidos hace casi un mes y medio cuando se lleva a cabo una jornada de protesta nacional e internacional.
En torno a las 10.30 hora local, un grupo de estudiantes de magisterio y profesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) cortaron la Autopista del Sol a su paso por la capital de este estado, Chilpancingo.
El tráfico de esta vía que une la capital mexicana con la turística ciudad de Acapulco fue cortado en ambos sentidos y no se permitió el paso a ningún vehículo.
Los participantes en esta protesta exigieron la aparición con vida de los 43 estudiantes que fueron detenidos por policías y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos la noche del 26 de septiembre en Iguala, cuando también murieron 6 personas y 25 resultaron heridas.
En otra protesta similar, un grupo de policías comunitarios de Guerrero cortaron la carretera Chilpancingo-Chilapa, a su paso por Tixtla, municipio en el que se encuentra la escuela Normal Rural de Ayotzinapa a la que pertenecen los jóvenes desaparecidos. En este municipio las autodefensas tenían tomado también un supermercado.
En la carretera que une Acapulco con Zihuatanejo, a la altura del municipio de Atoyac de Alvarez, también se están realizando bloqueos.
Estudiantes de casi un centenar de universidades y escuelas de todo México convocaron este miércoles a la tercera jornada global por Ayotzinapa, por lo que se realizarán numerosos actos de protesta en todo el país.
La marcha más importante estaba prevista en la capital mexicana, que saldría de la residencia oficial de Los Pinos hasta el Zócalo.
La detención del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y esposa María de los Angeles Pineda, a quienes les llaman “la pareja imperial”, ha hecho crecer las esperanzas de que los jóvenes sean finalmente encontrados.
La pareja es acusada de haber ordenado el ataque de sus policías contra los estudiantes, que se habían apoderado de autobuses para volver a su escuela; pensaban que los jóvenes iban a sabotear un evento público encabezado por Pineda, de quien se conocían las intenciones de relevar en el 2015 a su esposo como alcalde.
Miles de integrantes de las fuerzas de seguridad, equipadas con drones y lanchas, llevan semanas peinando pueblos, montañas y ríos de la región de Guerrero en una frenética búsqueda de estos jóvenes.
Desde entonces ha sido encontrada una decena de fosas clandestinas con al menos 38 cadáveres, recrudeciendo los temores de un trágico final para un enigmático caso que ha escandalizado a la comunidad internacional y colocado al presidente Enrique Peña Nieto en la mayor crisis de su mandato, que comenzó en el 2012.
Los primeros peritajes descartaron que entre al menos 28 de esos cadáveres hubieran estudiantes, pero la fiscalía ha puntualizado que aún falta el dictamen de un grupo independiente de forenses argentinos.
A pesar de estos macabros descubrimientos, los padres de los desaparecidos y algunos altos funcionarios albergan esperanzas de encontrarlos con vida.
El nuevo gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, incluso ha mencionado sospechas de que sus posibles captores los hayan dividido y movido de escondites para eludir el cerco.
“La captura de Abarca permite creer que la gran pieza del rompecabezas pueda darnos más luz sobre algunos de los escenarios que hemos construido”, dijo este miércoles el gobernador Ortega a la cadena Televisa.
Según Ortega, testigos habrían declarado que los estudiantes fueron trasladados hasta cerca del municipio de Teloloapan, al oeste de Iguala, y después al de Cuetzala antes de ser divididos en dos o más grupos.
“Son indicios, son comentarios que generan, que alimentan, la fe y la esperanza”, sostuvo el académico.
Están “escondiéndolos, moviéndose, evadiendo la búsqueda”, afirmó Ortega que, sin embargo, reconoció que hay “incertidumbre” sobre si los jóvenes están vivos o muertos.
Para Alejandro Hope, un especialista en seguridad y ex oficial de inteligencia mexicano, el escenario más probable es que los estudiantes fueron asesinados.
“¿Por qué tendrían retenidas durante 40 días a 43 personas sin pedir rescate? ¿Qué sentido tiene?”, dijo Hope a la AFP.
Sostener que los estudiantes podrían estar vivos es un intento de Ortega de “administrar el conflicto” y de “esperar a que baje la protesta”, considera Hope.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de noviembre de 2014, 6:54 p. m. with the headline "Cortan carreteras en México durante una protesta por la desaparición de 43 estudiantes."