Fuerzas federales asumen seguridad de Acapulco
Policías federales y soldados asumieron el control de la seguridad pública del puerto turístico de Acapulco, en el más reciente esfuerzo de las autoridades por garantizar la tranquilidad de una zona afectada por años por la presencia del narcotráfico.
El gobierno federal anunció el miércoles que las fuerzas federales también realizarán las labores de policía local en más de 20 localidades al norte de Acapulco, en una región conocida como Tierra Caliente y con presencia histórica de carteles de las drogas.
Un plan similar había sido ya puesto en marcha en 16 localidades, con lo cual el número total de lugares bajo control policial federal suman 36.
El comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, dijo que los patrullajes estarán bajo supervisión militar.
Acapulco, en el Pacífico mexicano y en los años recientes frecuentado principalmente por turistas nacionales, se ha visto afectado por la cancelación de reservaciones.
A finales de noviembre, la embajada de Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos a evitar viajes no necesarios al puerto, por tierra o aire.
Entretanto, las autoridadescapturaron a Ramón Severiano Martínez, miembro del cartel de Guerreros Unidos, presuntamente involucrado en la desaparición de 43 estudiantes en la ciudad de Iguala en septiembre pasado, confirmaron el miércoles fuentes oficiales.
La Policía Federal detuvo a Martínez, alias el Ramoncito, en los límites entre Iguala y Cocula, en el sureño estado de Guerrero, y lo puso a disposición del Ministerio Público (fiscalía general).
El detenido rindió su declaración en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (Seido), dijo a Efe una fuente ministerial.
Las autoridades creen que el integrante de Guerreros Unidos está involucrado la desaparición de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y en el secuestro de un menor.
Por el caso de Iguala, que ha generado gran indignación dentro y fuera de México, han sido detenidas hasta ahora 80 personas, entre ellas el entonces alcalde, José Abarca, como presunto autor intelectual, y el líder de Guerreros Unidos, Sirdronio Casarrubias.
La noche del 26 de septiembre policías de Iguala atacaron a tiros a un grupo de estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa por órdenes de Abarca. Seis personas murieron, incluidos tres alumnos, 25 resultaron heridas y 43 estudiantes fueron detenidos por policías y entregados a Guerreros Unidos, que los asesinó e incineró, según el testimonio de tres de los detenidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2014, 8:16 p. m. with the headline "Fuerzas federales asumen seguridad de Acapulco."