América Latina

Se agrava saldo de alud en Brasil

Una mujer se limpia este sábado tras intentar rescatar utensilios de su casa anegada por el lodo en Mariana, Brasil.
Una mujer se limpia este sábado tras intentar rescatar utensilios de su casa anegada por el lodo en Mariana, Brasil. EFE

Los equipos de rescate proseguían el sábado la búsqueda por sobrevivientes del alud de lodo y residuos minerales que arrasó el jueves siete poblados del sureste de Brasil, uno de los peores accidentes mineros del país.

La ruptura de dos diques en un complejo minero de la empresa Samarco, en el municipio de Mariana, provocó una ola de barro y productos minerales que barrió todo lo que encontró a su paso a lo largo de unos 60 kilómetros, con el más reciente saldo de 2 muertos, 16 heridos y 28 desaparecidos.

Los dos pueblos más castigados son Bento Rodrigues y Paracatú de Baixo, ambos dependientes del municipio de Mariana, y donde pocos edificios quedaron en pie tras el paso de la avalancha.

Los cuerpos de rescate encontraron el sábado el cadáver de un hombre en una central hidroeléctrica ubicada a unos 100 kilómetros río abajo de la mina, que fue considerado por las autoridades la segunda víctima mortal del accidente.

Las autoridades, al no haber identificado al fallecido, no saben si su nombre aparece en la lista oficial de desaparecidos, en la que figuran 28 personas, entre ellas 13 trabajadores de la mina, todos hombres, y 15 habitantes de Bento Rodrigues y Camargos, cinco de ellos niños.

La primera víctima mortal fue identificada como Claudio Fiúza, de 40 años, un trabajador de la mina de hierro que sufrió un ataque cardíaco cuando presenció la ruptura de los diques.

El alcalde de Mariana, Duarte Junior, avisó que el número de desaparecidos puede “disminuir o aumentar” conforme lleguen nuevas informaciones de los vecinos de las zonas afectadas.

En la búsqueda participan unos 200 efectivos de los bomberos, la policía, la Defensa Civil y el Ejército, que sólo consiguieron llegar a las zonas más afectadas este sábado, una vez que el barro se solidificó.

Hasta ahora las tareas de búsqueda de víctimas se habían realizado principalmente en helicóptero y con la ayuda de drones y resultaron infructuosas.

La mayoría de las personas que vivían río abajo fue avisada por teléfono, según Samarco, y dispusieron de unos minutos antes de la llegada de la avalancha para huir por sus propios medios.

La Defensa Civil calculó que hay unos 2,500 damnificados, parte de ellos alojados en casas de familiares, otros en hoteles pagados por la empresa minera y el resto se ha refugiado en un albergue habilitado por la alcaldía de Mariana en un pabellón deportivo.

Cerca de 300 personas estaban aisladas en el poblado de Pedras, otro distrito de Mariana, porque el barro cortó la carretera, informó la Cruz Roja.

Bento Rodrigues fue prácticamente borrado del mapa porque la avalancha destruyó 158 de las 180 casas que lo componían, y las 22 viviendas restantes, aunque quedaron en pie, sufrieron cuantiosos daños.

Otras aldeas y pequeñas poblaciones sufrieron daños de diversa magnitud y la ola de residuos cargados de metales enterró una gran extensión de campos fértiles en el valle del río Doce.

El gobernador de Minas Gerais, Fernando Pimentel, calificó la riada como “el mayor desastre ambiental” ocurrido en este estado, el segundo más poblado de Brasil, con cerca de 20 millones de habitantes, y que ya ha sufrido varios accidentes similares.

El lodo no sólo destruyó las viviendas, arrasó a su paso tierras de cultivos y pastos y alcanzó, con su contenido de metales pesados, el cauce del río Doce, uno de los mayores del sureste de Brasil y cuyo caudal se ha elevado más de un metro.

Samarco, controlada por la brasileña Vale y la australiana BHP, dos de las mayores mineras del mundo, informó que el lodo no es tóxico para los seres humanos puesto que está compuesto principalmente por sílice, mineral encontrado en la arena.

El ingeniero Germano Lopes, responsable del plan de emergencia de Samarco, afirmó el sábado que “no hay información” de que haya ocurrido un “impacto ambiental” y recordó que “el hierro es un elemento que se encuentra en la naturaleza”.

Lopes también descartó la posibilidad de que se pueda romper el dique de otro depósito de residuos que está en el complejo minero y aseguró que lo supervisan de forma constante y no presenta ninguna fisura.

La empresa todavía desconoce los motivos que llevaron a la ruptura de los diques de dos depósitos usados en el complejo minero, uno de los cuales tenía agua y el otro los residuos producidos durante la extracción de hierro.

La empresa estaba realizando una obra para elevar el tamaño del dique del depósito de residuos, llamado Fundão, según confirmó el sábado el director de operaciones de Samarco, Kléber Terra.

Según las cifras divulgadas por Samarco, se vertieron cerca de 7 millones de metros cúbicos de residuos minerales, en su mayoría de sílice, y 55 millones de metros cúbicos de agua.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2015, 7:24 p. m. with the headline "Se agrava saldo de alud en Brasil."

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