Rousseff cancela visitas ante crisis política
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, canceló las visitas que haría la semana próxima a Vietnam y Japón ante el agravamiento de la crisis política y su impacto en la maltrecha economía del país, confirmaron a Efe fuentes oficiales.
Rousseff, quien aún así viajará a París para asistir el lunes a la Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático (COP21), canceló su viaje a esos dos países para atender las difíciles negociaciones de cara a la aprobación en el Parlamento de algunas medidas de ajuste que el Gobierno considera claves para atajar la crisis económica.
Las relaciones entre el Gobierno y el Parlamento se agravaron aún más esta semana tras la detención del jefe del grupo oficialista en el Senado, Delcidio Amaral, arrestado por su supuesta intención de sobornar a un detenido por las corruptelas en Petrobras a cambio de que no aceptase colaborar con la justicia en las investigaciones.
Amaral, miembro del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y muy próximo a Rousseff, fue detenido este miércoles y su arresto ha estremecido al Congreso, que por ese hecho canceló esta semana la votación de proyectos de ley claves para el ajuste fiscal.
Esa situación llevó a la mandataria a cancelar las visitas que haría entre los próximos martes y viernes a Vietnam y Japón, tras las cuales tendría previsto estar de regreso en Brasilia el sábado 5 de diciembre.
Rousseff mantuvo, sin embargo, su viaje a París para asistir a la COP21, ante la que intervendrá el próximo lunes y después de la cual emprenderá de inmediato el retorno a su país, según confirmaron portavoces del gobierno.
Brasil, que se propone eliminar la deforestación ilegal en la Amazonía para el 2030, registró un incremento de 16% de la tala durante el último año, un alza que según ambientalistas podría poner en riesgo ese objetivo.
Entre julio del 2014 y agosto del 2015, el área deforestada creció hasta 5,831 km2, desde un dato previo de 5,012 km2, precisó el Ministerio de Medio Ambiente.
Los estados de Amazonas (54%), Rondonia (41%) y Mato Grosso (40%) empujaron el aumento de la tasa, según el informe, en un año en el que el Estado aumentó los recursos para controlar la deforestación ilegal.
Los datos se conocen en vísperas de la cumbre de la ONU sobre cambio climático en París, la COP 21, a la cual Brasil lleva la meta de reducir las emisiones de gases contaminantes en un 37% hacia el 2025 y 43% hacia el 2030 en comparación a los niveles del 2005, y de eliminar la deforestación ilegal en la Amazonía.
El aumento del área talada “puede perjudicar las metas ya poco ambiciosas del gobierno brasileño para la reducción de la deforestación del bioma”, denunció este viernes la organización no gubernamental Greenpeace, que acompaña desde hace décadas las actividades que destruyen la Amazonía en Brasil.
“Después de esfuerzos de la sociedad y del propio gobierno, la deforestación abandonó el umbral de los 27,000 km2, en el 2004, para la franja de los 5,000”, afirmó Cristiane Mazzetti, de la campaña Amazonía de Greenpeace.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2015, 9:46 p. m. with the headline "Rousseff cancela visitas ante crisis política."