Rousseff asediada por los pedidos de renuncia, el PT intenta rescatarla
La presión contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para que renuncie se intensificó el sábado con nuevas protestas antigubernamentales y la aparición de prominentes líderes políticos abogando por su destitución.
Rousseff, quien recibió un duro golpe esta semana cuando un juez federal anuló el nombramiento de su mentor político Luis Inácio Lula da Silva en el gabinete, aún cuenta con el respaldo del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), que dijo el sábado que los intentos de realizar un juicio político contra la mandataria están llevando a Brasil a una etapa de inestabilidad.
Un centenar de manifestantes antigubernamentales volvieron el sábado, después de la marcha oficialista de la víspera, a instalarse en el centro de Sao Paulo con la intención de permanecer allí hasta obtener “la renuncia” de la Presidenta.
Los manifestantes se congregaron en la céntrica Avenida Paulista, frente al edificio de la Federación de Industrias del Estado de sao Paulo (FIESP), bajo un sol intenso, con banderas brasileñas y carteles con consignas contra Rousseff y Lula.
“Lo primero que queremos es la renuncia de Dilma y la prisión de Lula. Después, la de todos los políticos corruptos sean del partido que sean”, dijo Bruno Balestrero, que oficiaba de organizador de la protesta.
Desde la madrugada del sábado los manifestantes comenzaron a instalar una veintena de tiendas de campaña en plena calle para mostrar que no tienen intención de salir de ese lugar.
El grupo agitaba carteles con mensajes como “Lula Ladrón” o “Fuera Dilma”, mientras en un letrero se preguntaba: “¿Quién quiere el impeachment? La gente honesta”.
A su vez, el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), afirmó que la única salida a la crisis que vive el país es la destitución de Rousseff, por medio del juicio político.
Cardoso, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), hasta ahora se resistía a apoyar un proceso que considera “doloroso” como un juicio político y le había sugerido a Rousseff que renunciase “en un gesto de grandeza”.
En una entrevista publicada en la web del diario O Estado de São Paulo, Cardoso admitió que cambió de idea por la “incapacidad” que tiene el gobierno para “funcionar” y por la “resistencia” de Rousseff para buscar una solución.
“Creo que ahora el camino es el ‘impeachment' (juicio político) Si entendí bien, lo que gritaron las calles es eso. Las calles gritaron: renuncia, fin, ‘impeachment’”, dijo Cardoso, en alusión a las manifestaciones multitudinarias celebradas el domingo pasado en ciudades de todo el país.
El pasado jueves la Cámara de los Diputados instauró una comisión especial, compuesta por 65 parlamentarios, que analizará y votará la posible apertura de un juicio político contra Rousseff.
El 68% quiere la destitución
Una encuesta realizada por la firma Datafolha, y publicada el sábado por el diario Folha de São Paulo, determinó que el 68% de los brasileños es favorable a la destitución de la Presidenta brasileña, mientras que el 27% está en contra.
El sondeo, divulgado un día después de la instalación de la comisión parlamentaria que decidirá si se inicia un juicio político, muestra que el apoyo ‘impeachment’ creció ocho puntos en el último mes.
El rechazo a la gestión de Rousseff subió hasta el 69% de los encuestados, pero el diario no ofreció cifras sobre el porcentaje de apoyo a la mandataria o de sondeos anteriores.
La encuesta se realizó los pasados jueves y viernes, con encuestas a 2,794 personas de 171 municipios y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.
El sondeo se realizó en plena conmoción por el nombramiento de Lula como ministro de la Presidencia, lo que generó protestas en las calles, y en días en los que la Justicia divulgó grabaciones comprometedoras para el ex gobernante y para Rousseff.
Lula está acusado formalmente de supuestos delitos de blanqueo de dinero y falsificación, en el marco de las investigaciones de un caso de corrupción, motivo por el que un juez ordenó las escuchas telefónicas.
El PT alerta sobre la inestabilidad
El PT manifestó el sábado que Brasil sólo podrá recobrar la estabilidad si se abandona el juicio político que pretende destituir a Rousseff.
El presidente del PT, Rui Falcão, afirmó que las manifestaciones celebradas este viernes a favor de Rousseff mostraron “que no hay estabilidad con los intentos de deposición del gobierno”.
“La estabilidad se da con el fin del golpe, con el fin del impeachment (juicio político) y con los cambios en la política económica que hemos apuntado”, dijo Falcão en un vídeo difundido después de una reunión del PT para valorar las marchas.
Según el dirigente, “un millón de personas” participaron en las marchas del viernes en todo el país para mostrar su “compromiso con la democracia y contra el golpe”, en alusión al juicio político que trata de promover la oposición.
La apertura del posible juicio político se votará en una comisión de la Cámara de Diputados que fue instituida el jueves pasado y que, antes de tomar su decisión, celebrará 15 sesiones y escuchará los argumentos de Rousseff.
El proceso se abrió con base en unas maniobras irregulares realizadas por el gobierno para maquillar sus resultados fiscales en los dos últimos años, pero las deliberaciones serán principalmente políticas.
Un eventual parecer favorable a un juicio de destitución debe ser aprobado por los dos tercios de la Cámara (342 de los 513 diputados) y si el Senado lo ratifica, Rousseff será apartada de su cargo por un plazo máximo de 180 días, en espera de un voto definitivo.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de marzo de 2016, 1:29 p. m. with the headline "Rousseff asediada por los pedidos de renuncia, el PT intenta rescatarla."