Trump o Clinton ¿Una nueva política para América Latina?
En lo que se refiere a Cuba, Venezuela y el resto de América Latina, los demócratas esperan que Hillary Clinton continúe por su mayor parte las políticas de profundización de relaciones impulsadas por el presidente Barack Obama, pero no mucho más.
Los republicanos, por su lado, quieren en su mayoría amurallarse contra México, como lo ha propuesto Donald Trump, pero también cortar relaciones con otras partes de la región que, según ellos, han sido tomadas por “tiranos” y militantes islámicos.
Estas posiciones opuestas, según las definen las plataformas ideológicas de los partidos, reflejan la brecha entre las opiniones conservadoras y liberales sobre nuestros vecinos del sur – importantes socios económicos – pero además incorporan pocas iniciativas concretas que quieran que el próximo Presidente implemente en la región.
“La propuesta republicana sigue estando profundamente enraizada en la Guerra Fría”, dijo Gregory Weeks, director de la publicación académica The Latin Americanist. “Las políticas demócratas no tienen tampoco mucha visión de futuro. Básicamente no son más que seguir haciendo lo que está haciendo Obama sin prestar mucha atención, o ninguna, a algunas de las cosas más importantes que él estaba tratando de conseguir en América Latina”.
Aunque la inmigración ha sido un tema central en la Convención Nacional Demócrata de esta semana en Filadelfia y la Convención Nacional Republicana de la semana pasada en Cleveland, las plataformas de política exterior de ambos partidos no han atraído mucha atención. Eso se debe a que, en general, son escritas por gente leal al partido, no las campañas, y los candidatos no están obligados a cumplir con nada de lo que dicen.
Pero las plataformas son importantes. Ellas representan la dirección de cada partido, así como los temas que los miembros de base presionarán a los candidatos para que trabajen en ellos.
Desde un punto de vista generalizado, la plataforma demócrata parece atenerse más estrechamente a las posiciones que ha tomado Clinton respecto a Cuba, Venezuela y la inmigración. La plataforma republicana respaldó la promesa clave de Trump de construir un muro gigantesco a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.
En relación con Cuba, los demócratas han llamado a expandir las relaciones bilaterales, que fueron restablecidas por Obama y el gobernante cubano Raúl Castro a finales del 2014. Los republicanos opinan que Obama está plegándose a los tiranos en Cuba.
Respecto a Venezuela, los demócratas exigieron que la administración de Nicolás Maduro respetara los derechos humanos. Los republicanos han acusado a la administración de Obama de aceptar a un “dictador marxista” en Venezuela.
En pocas palabras, los demócratas ven oportunidades y los republicanos ven peligros, dijo Francisco Mora, subsecretario de Defensa para el Hemisferio Occidental de EEUU del 2009 al 2013.
No se supone que las plataformas de los partidos enumeren ideas para medidas concretas del próximo presidente, sino métodos generales para el partido, dijo Mora, quien es director del Centro de América Latina y el Caribe en la Universidad Internacional de la Florida.
Lo que no está claro es cuán de cerca los candidatos seguirán las recomendaciones de sus respectivos partidos.
Clinton ha dado dos discursos políticos sobre América Latina que respaldan y llevan aún más lejos las prioridades principales de los demócratas. Es menos claro lo que Trump piensa sobre América Latina.
Clinton apoya, y ha hablado públicamente a favor de, las políticas de Obama sobre Cuba y Venezuela. Ella ha criticado al gobierno venezolano por manipular las elecciones y “encarcelar a los opositores políticos”. Ella ha llamado a acabar con el embargo comercial a Cuba.
“No podemos volver atrás a una política fallida que limita las posibilidades de los cubanoamericanos de viajar y de respaldar a sus familiares y amigos”, dijo Clinton en un discurso pronunciado en la Universidad Internacional de la Florida en Miami hace justamente un año esta semana. “No podemos bloquear a empresas estadounidenses que podrían ayudar a que la libre empresa se arraigue en el suelo cubano”.
Trump no ha dado discurso importante alguno sobre la región, y sus precipitados comentarios se han limitado a reforzar la custodia de las fronteras y renegociar los acuerdos comerciales.
Sobre Cuba, él ha hablado a favor de apoyar los beneficios capitalistas de restablecer los lazos. Pero dijo, asimismo, que él haría más lento ese cortejo “hasta que pudiera conseguir mejores acuerdos”.
La primera sección de la plataforma republicana se titula: “Un mundo peligroso”, y las políticas recomendadas reflejan ese punto de vista.
“Estamos de parte de las Damas de Blanco y todas las víctimas del régimen aborrecible que se aferra al poder en La Habana”, dice de Cuba la plataforma republicana. “No estamos diciendo esto a la ligera: ellos han sido traicionados por aquellos que están en estos momentos a cargo de la política exterior de Estados Unidos”.
Aunque elogia a México por asociarse a Estados Unidos en la lucha contra las drogas ilegales, el Partido Republicano respaldó asimismo la controvertida construcción de un muro a lo largo de la frontera de EEUU con México, una de las propuestas más prominentes de Trump. Los demócratas rechazaron la idea, diciendo que eso malquistaría a EEUU con un importante socio regional.
Sobre Colombia, los republicanos se oponen a las negociaciones entre el gobierno y las guerrillas de izquierda para terminar con una guerra civil que dura ya cinco décadas. Los demócratas ni siquiera reconocen el histórico acuerdo de paz, aun cuando Clinton lo apoyó como secretaria de Estado.
Para Weeks, director de The Latin Americanist, el plan republicano sugiere no sólo que la Guerra Fría es un tema relevante, sino además que Estados Unidos todavía está enfrascado en ella. Pero Weeks, quien es además el presidente del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte, tampoco se siente impresionado con el plan demócrata, que según dijo carece de un conjunto coherente de medidas y estaba lastrado por “un exceso de lugares comunes”.
Correo electrónico: fordonez@mcclatchydc.com; Twitter: @francoordonez.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de julio de 2016, 6:26 p. m. with the headline "Trump o Clinton ¿Una nueva política para América Latina?."