Legisladores estatales piden no hacer concesiones con las FARC por acuerdo de paz
Republicanos de la Florida urgieron el jueves al gobierno de Estados Unidos a que no haga concesiones de ningún tipo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un momento en que un acuerdo de paz celebrado por muchos está trayendo al mayor grupo guerrillero de ese país de vuelta al rebaño político.
En carta al secretario de Estado de EEUU, John Kerry, los legisladores dijeron que Estados Unidos no debería sacar a las FARC de la lista de terrorismo de EEUU, y que no debería hacer concesiones en la extradición de miembros del grupo guerrillero que son buscados por delitos en Estados Unidos.
En particular, los legisladores afirmaron que les preocupaba la posibilidad de que no se responsabilizara a los miembros de las FARC por sus operaciones de narcotráfico, en especial debido a que el acuerdo podría permitir que ex miembros de la guerrilla que pudieron haber sido narcotraficantes, se postulen a cargos políticos en Colombia.
“La cooperación de seguridad futura entre nuestras naciones podría verse obstaculizada por el hecho de que Colombia clasifique al narcotráfico como un “delito político”, lo cual no cumple con los intereses ni de Colombia ni de Estados Unidos”, reza la carta. Este aumento sustancial en la producción de coca conducirá a una fuerte entrada de fondos para las FARC, y es posible que eso lleva a sus miembros a ejercer una influencia tan sustancial como indebida sobre el proceso político de Colombia”.
La carta fue firmada por los floridanos republicanos de la Cámara de Representantes Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo — todos ellos de Miami — conjuntamente con Ted Yoho y Ron Desantis, también de la Florida, y el representante de Nueva Jersey Albio Sires, demócrata.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC Rodrigo “Timochenko” Londoño firmaron el histórico acuerdo de paz en noviembre, y el mismo fue aprobado por el Congreso de ese país días después, pero sólo después de que un acuerdo inicial fuera rechazado por un estrecho margen por los votantes.
Según el acuerdo, aquellos líderes de las FARC acusados de delitos serios podrán evitar el ir a la cárcel si proveen indemnizaciones, cooperan con una comisión de la verdad y cumplen sentencias alternativas. Además, un tribunal especial decidirá en base a casos individuales si se podrá considerar acusaciones de narcotráfico como “delitos políticos” que puedan recibir una amnistía.
Un elemento crítico del acuerdo es que el mismo permitirá además a los miembros de las FARC, incluso aquellos que estén cumpliendo sentencias penales, participar en la política.
El acuerdo ha sido elogiado a nivel internacional, y ganó para Santos el Premio Nobel de la Paz de este año, pero los legisladores estadounidenses sugirieron que permitir a las FARC una participación en el gobierno podría hacer tensos los vínculos entre Estados Unidos y Colombia.
¿Relaciones tensas?
“Como partidarios ardientes y de mucho tiempo de Colombia y de las relaciones entre Estados Unidos y Colombia, nos preocupa que gran parte del progreso que se ha establecido durante las últimas décadas podría verse anulado si se permite a oficiales de las FARC la oportunidad de postularse a cargos públicos a pesar de sus actividades delictivas”, reza la carta.
Por añadidura, a los legisladores les preocupan los esfuerzos para la extradición del líder de las FARC Simón Trinidad, quien se encuentra cumpliendo una condena de 60 años de cárcel en Estados Unidos. Trinidad fue encausado por planear el secuestro de tres contratistas estadounidenses, y negociadores de las FARC han estado presentando peticiones para que sea puesto en libertad.
Colombia es la aliada más incondicional de Estados Unidos en toda la región, y Washington inyectó $10,000 millones en la nación a lo largo de los 15 años del Plan Colombia. La administración de Obama ha sido asimismo una firme partidaria del acuerdo de paz, y se comprometió a dedicar alrededor de $450 millones a programas post conflicto. El presidente electo Donald Trump no ha hablado mucho sobre Colombia o el acuerdo de paz, pero ha dicho a menudo que Estados Unidos está enviando demasiado dinero al extranjero.
Ley de amnistía
La carta ha sido escrita en un momento en que el Congreso de Colombia está trabajando durante los días festivos para aprobar leyes que son necesarias para infundir vida en el acuerdo. Para el miércoles, por ejemplo, se espera que la legislatura apruebe una ley de amnistía que perdonará a aquellos miembros de las FARC acusados de “rebelión” y de delitos menores.
Y los guerrilleros ya están dirigiéndose a zonas de concentración donde entregarán las armas y recibirán entrenamiento vocacional en lo que se preparan para entrar a la vida civil.
En una declaración dada a conocer por separado, Ros-Lehtinen dijo que ella y muchos en la comunidad colombiana del sur de la Florida han estado “extremadamente preocupados con respecto a un acuerdo con las FARC desde el comienzo mismo de este proceso deficiente.
“Lamentablemente, muchos de nuestros temores más grandes se han materializado, debido a que la producción de cocaína en Colombia ha aumentado, la justicia a las víctimas de las FARC ha sido denegada, y se permitirá a los miembros de las FARC que se postulen a cargos públicos, lo cual les dará oportunidades aún mayores para socavar tanto los intereses de seguridad de Estados Unidos como los de Colombia”, dijo.
El conflicto civil de Colombia se ha prolongado durante más de medio siglo, dejando a su paso más de 220,000 muertos y forzando a millones de personas a huir de sus hogares. Aunque muchos en la nación se sienten preocupados de que el acuerdo de paz es demasiado lenitivo con respecto a los guerrilleros, también es considerado un jalón histórico para esa nación cargada de conflictos durante tanto tiempo.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de diciembre de 2016, 3:55 p. m. with the headline "Legisladores estatales piden no hacer concesiones con las FARC por acuerdo de paz."