Colombia

Tras muerte de 11 militares, Santos reanuda bombardeos contra las FARC


Un grupo de soldados transporta el miércoles los restos de algunos de los 11 compañeros que murieron tras un ataque de la guerrilla de las FARC en la noche del martes 14 de abril, en la zona rural del municipio de Timba, Cauca, Colombia.
Un grupo de soldados transporta el miércoles los restos de algunos de los 11 compañeros que murieron tras un ataque de la guerrilla de las FARC en la noche del martes 14 de abril, en la zona rural del municipio de Timba, Cauca, Colombia. AFP/Getty Images

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, levantó el miércoles la orden de suspensión de los bombardeos de las Fuerzas Armadas contra los campamentos de las FARC, en respuesta al ataque de este grupo armado que dejó 11 militares muertos en el suroeste del país.

En una alocución desde la ciudad colombiana de Cali (suroeste), donde encabezó un consejo de seguridad, Santos señaló que el incidente es producto de “un ataque deliberado, no fortuito de las FARC y eso implica un claro rompimiento de la promesa de un cese al fuego unilateral” que esa guerrilla inició el pasado 20 de diciembre.

“He ordenado a las Fuerzas Armadas levantar la orden de suspensión de bombardeos a los campamentos de las FARC hasta nueva orden”, dijo el mandatario desde la ciudad de Cali.

“Que les quede claro a las FARC que no me voy a dejar presionar por hechos infames como éste para tomar una decisión de cese al fuego bilateral”, enfatizó Santos. “El incidente fue producto de un ataque deliberado y viola la promesa de la tregua unilateral”, agregó.

En la madrugada del miércoles 10 soldados y un suboficial murieron en un ataque perpetrado por las FARC contra un pelotón del Ejército que se encontraba descansando en un recinto deportivo en el corregimiento de Timba, perteneciente al municipio de Buenos Aires, en el departamento del Cauca, suroeste del país.

Este grupo insurgente había iniciado un alto el fuego unilateral e indefinido el pasado 20 de diciembre tras más de dos años de negociaciones de paz con el Gobierno colombiano.

En respuesta a ese alto el fuego, Santos ordenó el 10 de marzo suspender los bombardeos contra los campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante un mes, y el pasado jueves renovó el mandato como un paso para reducir la intensidad del conflicto armado que azota al país desde hace más de medio siglo.

En su declaración del miércoles, Santos señaló que el ataque es “un hecho condenable que no quedará impune, exige mediadas contundentes y tendrá consecuencias”.

En este sentido, señaló que las Fuerzas Armadas “no han suspendido ni suspenderán sus acciones de protección a la sociedad ni sus acciones de control militar” y envió un mensaje a las FARC, a quienes dijo que no va dejarse presionar para que el Gobierno declare un alto el fuego bilateral.

“La decisión sobre el cese el fuego bilateral no puede darse ni se dará sino como consecuencia de un acuerdo previo, definitivo y verificable de terminación del conflicto”, apostilló.

Tras el ataque del miércoles en la mañana, los negociadores de las FARC en La Habana señalaron que este ataque se debe a la “incoherencia” del Gobierno, que “está ordenando operativos militares contra una guerrilla en tregua”.

El líder guerrillero Félix Antonio Muñoz Lascarro, alias “Pastor Alape” convocó a Santos para que inicie un “cese al fuego bilateral” que, en su opinión, “es urgente para la nación”.

A pesar de la decisión de responder al ataque, Santos insistió en su propósito de acelerar las negociaciones con las FARC en La Habana.

“Hechos de esta naturaleza y de esta gravedad demuestran una vez más la necesidad de acelerar la negociaciones. Esta es precisamente la guerra que queremos y que tenemos que terminar”, concluyó.

Carlos Lozano, director del semanario Voz, del Partido Comunista Colombiano, opinó por teléfono que lo sucedido en Cauca es consecuencia de dialogar en medio de la guerra. “Las FARC pueden declarar un cese indefinido (del fuego), pero si el ejército se reserva… el derecho de actuar y de hacer presencia en todo el territorio nacional” es complicado para la guerrilla saber si las tropas oficiales están en plan de patrullaje o en una acción ofensiva.

Por su parte el senador Alfredo Rangel, del opositor Centro Democrático, sostuvo que en las FARC no hay ruedas sueltas “porque son una organización jerarquizada en donde la desobediencia o las divisiones son castigadas con el fusilamiento o la degradación”. En síntesis, enfatizó, si la comandancia de las FARC no desautoriza hechos como los de Cauca “es porque están totalmente de acuerdo con ellos”.

El expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), un crítico acérrimo del proceso de paz, se dirigió en su cuenta de Twitter a Santos y le dijo que “no nos engañe más por favor, no justifique el asesinato de nuestros soldados con el cuento de la guerra que quiere terminar“’.

En diálogo con AP, el senador Iván Cepeda, del izquierdista Polo Democrático Alternativo, condenó el ataque contra la fuerza pública y lamentó que haya sucedido en momentos en que el país estaba asistiendo a una disminución de las acciones militares entre la fuerza pública y la guerrilla.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de abril de 2015, 2:57 p. m. with the headline "Tras muerte de 11 militares, Santos reanuda bombardeos contra las FARC."

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