Colombia

Paramilitar que torturaba, decapitaba y descuartizaba a sus víctimas fue deportado a Colombia

Este martes regresó a Colombia uno de los jefes paramilitares más sangrientos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC): Hebert Veloza, alias “HH”, después de cumplir una condena de ocho años en Estados Unidos por narcotráfico.

“HH” llegó en un vuelo procedente de Alexandria, Virginia, y estaba bajo custodia de las autoridades de inmigración estadounidenses desde octubre del 2016, pendiente de ser deportado a su país, informó la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).

En Colombia deberá terminar de pagar su condena a ocho años de cárcel por concierto para delinquir, homicidio, reclutamiento de menores, desaparición forzada, desplazamiento forzado, secuestro, tortura y actos de barbarie y terrorismo.

El ex jefe paramilitar deberá estar tras las rejas 6 años más, pues ya había pagado dos años de cárcel entre 2007 y 2009. Se espera que termine de rendir sus versiones de los miles de crímenes de las AUC que aún siguen sin esclarecer.

“HH”, de 50 años, es recordado como uno de los uno de los jefes de las AUC más temidos y fue señalado por la Fiscalía de haber matado con sus propias manos a más de 80 personas y de haber ordenado asesinar a más de 2,000, según medios locales.

Varios de los crímenes que ordenó cuando estaba al frente de los bloques Calima —en el Valle y Cauca— y Bananero —Urabá antioqueño— tenían un sello macabro que lo identificó durante décadas: víctimas torturadas, decapitadas, con el estómago abierto y otras arrojadas vivas a los ríos.

Una de las peores masacres que dirigió como jefe del Bloque Calima ocurrió entre el 10 y 13 de abril del 2001, cuando ordenó a más de 400 de sus hombres tomar las comunidades aledañas al río Naya, entre Cauca y Valle. En esos tres días fueron asesinadas más de 100 personas: la mayoría torturadas, decapitadas o descuartizadas.

“HH” se desmovilizó en noviembre del 2004, pero dos años después se convirtió en prófugo al negarse a ser recluido en una cárcel con otros jefes paramilitares.

En el 2007 fue capturado y estuvo preso en una cárcel de Itagüí, Antioquia, hasta que en el 2009 fue extraditado a Estados Unidos al ser requerido por un tribunal federal por delitos de narcotráfico.

Su colaboración con las autoridades colombianas y confesión de los miles de actos delictivos que cometió y ordenó como jefe paramilitar le significó una reducción en su condena de 40 a ocho años de cárcel, de los cuales ya pagó dos.

Siga a Catalina Ruiz Parra en Twitter: @catalinaruiz.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de diciembre de 2017, 4:54 p. m. with the headline "Paramilitar que torturaba, decapitaba y descuartizaba a sus víctimas fue deportado a Colombia."

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