Impasse Colombia-EEUU: Vincular sanciones a política migratoria es una decisión sin precedentes
En menos de nueve horas Colombia y Estados Unidos resolvieron un impasse diplomático el domingo luego de que los presidentes se enfrentaran, digitalmente a través de sus redes sociales, en el abordaje de la política de repatriación de migrantes a territorio colombiano. La tensión escaló hasta la amenaza de aplicar sanciones e impones aranceles al país suramericano.
El presidente Donald Trump anunció represalias inmediatas contra Colombia después de que el presidente Gustavo Petro se negara a permitir que dos vuelos militares de Estados Unidos que transportaban inmigrantes colombianos deportados aterrizaran en la nación sudamericana. Su decisión de vincular directamente las sanciones con la política migratoria marcó un giro sin precedentes en política exterior.
Las medidas incluían un arancel del 25% sobre todos los productos colombianos, que se incrementarían al 50% en una semana, y el cierre de la sección de visas en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá.
“Esta es una situación sin precedentes, algo que nunca hemos enfrentado antes. Nunca habíamos visto el uso de amenazas con sanciones vinculadas a la política migratoria de Estados Unidos, lo que muestra que la migración es prioridad para esta administración”, dijo Geoff Ramsey, miembro principal del Atlantic Council, un centro de pensamiento estadounidense especializado en asuntos internacionales.
Las deportaciones de inmigrantes indocumentados han comenzado desde que Trump asumió el cargo, tras la firma de varios decretos ejecutivos destinados a frenar la entrada ilegal a los Estados Unidos, especialmente a lo largo de la frontera entre EEUU y México.
Trump prometió durante su campaña llevar a cabo deportaciones masivas y desmantelar programas implementados por la administración Biden, incluidos el parole humanitario para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos.
Ramsey, experto en la política estadounidense hacia Colombia y Venezuela, dijo que Petro cometió un error al desafiar directamente a Trump.
“Petro tendrá que suavizar su postura como resultado”, dijo Ramsey.
Y así lo hizo. Tras el anuncio de sanciones y aranceles en la plataforma Truth Social de Trump, Colombia respondió ofreciendo el avión presidencial de Petro para garantizar un regreso “digno” de los colombianos a su país de origen. Sin embargo, Petro luego declaró que Colombia también impondría un arancel del 50% sobre los productos estadounidenses en represalia.
Horas más tarde, la Cancillería colombiana anunció en un comunicado que habían superado el impasse, explicando que su canciller Luis Alberto Murillo y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel Garcia-Peña, viajarían a Washington DC para sostener reuniones de alto nivel con funcionarios estadounidenses para dar seguimiento a los acuerdos. Además volvieron a mencionar la oferta de usar el avión presidencial colombiano para repatriar a los migrantes.
Mientras que la Casa Blanca en otro comunicado dijo que “el Gobierno de Colombia ha aceptado todos los términos del presidente Trump, incluido el acuerdo sin restricciones de todos los extranjeros indocumentados de Colombia que regresen de los Estados Unidos, incluso en aviones militares estadounidenses, sin limitaciones ni demoras”.
A pesar del acuerdo alcanzado, la Casa Blanca dijo que la imposición de aranceles y sanciones queda aplazada “a menos que Colombia no cumpla con el acuerdo”.
Ramsey había anticipado que el impacto económico de las sanciones de Estados Unidos sobre Colombia sería sustancial, una opinión compartida por María Claudia Lacouture, exministra colombiana de Comercio, Industria y Turismo, quien ahora es la presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo-Americana.
Lacouture dijo en su cuenta de X que, si Estados Unidos imponía aranceles de emergencia sobre los productos colombianos, “el impacto sería inmediato y devastador.”
En un video en X, Lacouture también afirmó que la relación entre Colombia y Estados Unidos está en su momento más crítico en décadas.
Estados Unidos es el mayor socio comercial y de inversión de Colombia, con más de $39.3 mil millones en comercio bilateral de bienes y servicios en 2022, impulsado por importantes inversiones en los sectores minero y manufacturero, según el Departamento de Estado. Colombia ocupa el tercer lugar como socio comercial de Estados Unidos en América Latina, y las filiales de empresas estadounidenses en Colombia apoyan más de 90,000 empleos.
“Es un escenario completamente nuevo. Las sanciones anunciadas podrían incluso ser más severas que las impuestas al vecino Venezuela, dependiendo de los detalles, particularmente si implican sanciones generales, lo que tendría un impacto económico significativo en Colombia”, dijo Ramsey.
Sin embargo, el experto ya estimaba que era poco probable que las sanciones se materializaran completamente, ya que también afectarían negativamente a los consumidores estadounidenses. El Día de San Valentín está a poco más de dos semanas, y Colombia es un importante exportador de flores a Estados Unidos.
“Es cuestionable si los consumidores estadounidenses estarían dispuestos a pagar un 50% más por flores para el Día de San Valentín”, dijo.
Christine Boldt, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Importadores de Flores de Florida, dijo al Miami Today News el año pasado que Colombia es la principal fuente de flores para el sur de la Florida, suministrando el 60% de las flores que llegan a Miami por aire o mar, mientras que Ecuador representa alrededor del 25%. La industria floral en el sur de la Florida emplea aproximadamente a 6,000 personas, y el 90% de las flores frescas que ingresan al mercado de Estados Unidos pasan por el Aeropuerto Internacional de Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de enero de 2025, 9:48 a. m..