Combates entre guerrillas dejan 13 muertos más en frontera de Colombia con Venezuela
Los combates entre rebeldes del ELN y disidencias de las FARC en la frontera de Colombia con Venezuela dejaron 13 muertos más en los últimos días, informaron este lunes autoridades locales.
Desde el 16 de enero el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se enfrenta a sangre y fuego contra disidentes que se apartaron del acuerdo de paz de 2016 en la región limítrofe del Catatumbo, por el control del narcotráfico.
La ola violenta deja 54 muertos confirmados, más de 48,000 desplazados, 11 heridos y 12 desaparecidos, según un nuevo balance de la gobernación local, que actualizó la cifra de fallecidos a la baja.
“Lo que se manifiesta es que desde el día viernes, en horas de la tarde, empezó la confrontación entre las dos insurgencias”, indicó a Blu Radio Celso Rincón, personero de la Defensoría del Pueblo.
Debido al recrudecimiento de la violencia, más de 10,000 uniformados de la fuerza pública están desplegados en esta región plagada de narcocultivos.
Acompañado de altos mandos militares, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, lidera la ofensiva para replegar a los rebeldes desde el conflictivo municipio de Ocaña.
“Actualmente, están en desarrollo cuatro operaciones ofensivas (...) con un enfoque particular en la confrontación al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos armados”, indicó el ministerio de Defensa en un boletín.
Los muertos identificados este lunes al parecer pertenecían a las disidencias de las FARC, según la gobernación de Norte de Santander, a la que pertenece el Catatumbo.
Según inteligencia militar, el ELN busca acabar con el Frente 33 de las disidencias de las FARC, quienes pasaron de ser sus aliados a sus enemigos en la región.
Con 60 años de historia, el ELN tiene un músculo militar muy superior al de las disidencias con unos 5,800 combatientes.
El Ministerio de Defensa expidió el viernes un cartel en el que ofrece una recompensa de 3,000 millones de pesos colombianos (unos $710,000) por él y los principales jefes del ELN: “Antonio García”, “Pablo Beltrán” y “Gabino”.
Conflicto entre guerrillas golpea la educación rural
La educación es otra víctima de la violencia entre la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC en la región colombiana del Catatumbo por la falta de garantías para el regreso de alumnos y profesores a las zonas rurales en el comienzo del año escolar.
Las clases comienzan este martes y aunque algunos maestros que se habían desplazado a Ocaña en busca de protección empezaron a volver el domingo, muchos de ellos, así como padres de familia y alumnos, han expresado su temor e incertidumbre por lo que pueda suceder porque la violencia en el Catatumbo no ha desaparecido.
Este mismo lunes las autoridades informaron del hallazgo de 13 cadáveres en el corregimiento de La Cecilia, que hace parte de la zona rural de Teorama, lo que aumenta el miedo de la gente.
En muchos caseríos del Catatumbo el transporte público parece normalizado y los comercios han vuelto a abrir sus puertas, pero Leidy Torrado (nombre cambiado por seguridad), profesora en la vereda Bracitos, del municipio de El Tarra, define la situación como “muy difícil”.
“Los comentarios que circulan es que puede volver la violencia, el rumor es que las disidencias de las FARC están dispuestas a tomar venganza contra el ELN y que en las zonas rurales más alejadas de los centros urbanos podrían obligar a los jóvenes a reclutarse para combatir a los ‘elenos’”, dijo a EFE en Ocaña, segunda ciudad de Norte de Santander, que ha acogido a unos 9.000 desplazados.
La maestra añade que no todas las familias de la zona de El Tarra pudieron salir de ese municipio en busca de protección. “Algunos están en sus casas, pero me han escrito que temen por su situación y prefieren no ir a clase”.
“Nos mandaron una circular para regresar a clase, pero a mí no me parece. Los padres nos preguntan si las clases van a ser virtuales, como en la pandemia porque no tenemos garantías”, señala.