Muere el senador colombiano Miguel Uribe Turbay tras atentado
El senador y aspirante presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay, de 39 años, murió el lunes, dos meses después de haber sufrido un atentado que lo dejó con graves heridas de bala en la cabeza. Su esposa, María Claudia Tarazona, confirmó la noticia a través de un emotivo mensaje en redes sociales.
“Siempre serás el amor de mi vida. Gracias por una vida llena de amor, gracias por ser el mejor papá para nuestros hijos. Pido a Dios me muestre el camino para aprender a vivir sin ti. Nuestro amor trasciende este plano físico. Espérame… Descansa en paz amor de mi vida, yo cuidaré a nuestros hijos”, escribió en su cuenta de X.
Uribe, candidato presidencial por el partido opositor de derecha Centro Democrático, había sido atacado el 7 de junio durante un evento político en el barrio Modelia, en el occidente de Bogotá. Recibió dos disparos en la cabeza y uno en una pierna. Fue sometido a varias cirugías y, aunque mostró signos de recuperación, su estado se agravó la semana pasada.
La Fundación Santa Fe, el hospital donde permanecía internado, había anunciado el viernes que su estado clínico se había revertido en las últimas 48 horas “a una condición crítica debido a un episodio de hemorragia en el sistema nervioso central”.
El atentado conmocionó al país y desató una ola de solidaridad: miles de personas marcharon en Bogotá y más de 20 ciudades para rechazar la violencia política. Su muerte revive los fantasmas de los asesinatos de tres candidatos presidenciales en 1990: Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro.
Uribe Turbay había lanzado su candidatura presidencial en marzo, con una agenda centrada en seguridad, crecimiento económico e inversión extranjera. Aunque no lideraba las encuestas, era considerado una figura emergente de la oposición conservadora y una voz crítica del presidente izquierdista Gustavo Petro.
Su trayectoria política comenzó a los 25 años como concejal de Bogotá. Luego fue Secretario de Gobierno durante la alcaldía de Enrique Peñalosa, y en 2022 fue elegido senador tras unirse al Centro Democrático por invitación del expresidente Álvaro Uribe Vélez, con quien no tiene parentesco.
Pertenecía a una de las familias más influyentes de Colombia: era nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982) y del dirigente liberal Rodrigo Uribe Echavarría. Su madre, la periodista Diana Turbay, fue secuestrada y asesinada por el Cartel de Medellín en 1991, cuando él tenía apenas cuatro años, una tragedia que recordó en un video de campaña grabado el año pasado en las montañas antioqueñas.
“Fue aquí donde mi madre fue secuestrada por Pablo Escobar”, decía en el video.
Anunciando que el crimen será tipificado como magnicidio, o un homicidio perpetrado contra una persona de elevada relevancia política o social, la fiscalía dijo que pedirá una nueva audiencia de imputación de cargos contra las seis personas detenidas con relación al crimen, y que estos serán acusados de cargos de homicidio agravado, las cuales llevan las penas más severas.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, aseguró que “el autor material y quienes participaron en la preparación y planificación del magnicidio ya responden ante la justicia” y que continúa la búsqueda de los determinadores “sin descartar ninguna hipótesis”, haciendo alusión a sospechas comunicadas por la funcionarios de la policía de la orden de asesinar a Uribe provino de la organización de disidencias de las FARC conocida como la Segunda Marquetalia.
Entre los seis capturados figuran el autor material, un adolescente de 15 años detenido en el lugar de los hechos con el arma usada en el ataque, y Elder José Arteaga Hernández, alias ‘el Costeño’, señalado como coordinador del atentado.
“En este día de profunda tristeza, reafirmamos nuestro compromiso de capturar hasta el último de los responsables de este magnicidio que enluta a Colombia”, expresó el director de la Policía, el mayor general Carlos Fernando Triana, en su cuenta de X.
El fallecimiento del senador colombiano generó manifestaciones de pesar y de repudio a lo largo del continente, incluyendo a Estados Unidos, donde el Secretario de Estado Marco Rubio, exigió que se haga justicia.
“Muy entristecido al conocer la trágica muerte del senador colombiano Miguel Uribe Turbay. Los Estados Unidos acompañan en solidaridad a su familia, al pueblo colombiano, y demandan junto con ellos justicia para los responsables”, transmitió Rubio en un breve mensaje en su cuenta de X.
El sentimiento fue compartido por los congresistas de Miami, Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez, quienes lamentaron la pérdida del joven político colombiano.
“Esta enorme injusticia no puede ser en vano”, dijo Giménez en sus redes sociales. “El senador Miguel Uribe, hombre de Estado, brillante, incansable, valiente. Tuve el honor de recibirlo durante sus visitas al Congreso en Washington”.
Por su parte, Díaz-Balart lo describió como “un joven político que era una esperanza para la democracia en su país”, mientras que Salazar dijo que “su partida deja un vacío inmenso en quienes lo conocieron y duele profundamente en el corazón de toda Colombia”.
El sur de Florida es hogar de una de las mayores comunidades de colombianos en Estados Unidos.
Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2025, 7:16 a. m..