Candidatos presidenciales de extrema derecha e izquierda de Colombia irán a segunda vuelta
El candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella emergió el domingo como el inesperado líder en la votación, obteniendo cerca del 44% de los sufragios y superando al favorito de las encuestas, el senador de izquierda Iván Cepeda, quien recibió poco menos del 41% de los votos.
Ambos se enfrentarán en una segunda vuelta el 21 de junio, en una contienda que, según los analistas, pone de relieve la extrema polarización de la política colombiana.
Menos de dos horas después de que cerraran las urnas en todo el país a las 4:00 p. m. del domingo, de la Espriella y Cepeda se perfilaron como los claros favoritos para avanzar a la segunda vuelta.
En los últimos meses, la contienda se había reducido a una competencia entre tres candidatos: Cepeda, de la Espriella y la aspirante de derecha Paloma Valencia.
Se esperaba ampliamente que Cepeda avanzara a la segunda vuelta como el único candidato de izquierda, impulsado por el ferviente apoyo de la base del actual presidente, Gustavo Petro.
Elegido para suceder a Petro en el liderazgo del partido Pacto Histórico por Colombia, el candidato promete dar continuidad a las reformas a favor de los trabajadores impulsadas por el presidente, así como proseguir con las negociaciones de paz con los grupos insurgentes armados.
Sin embargo, pocos predijeron que obtendría menos votos que de la Espriella; un resultado que, según los analistas, pone de manifiesto la generalizada insatisfacción con la administración de Petro.
“Creo que el fenómeno de de la Espriella y el sorprendente resultado electoral de estos comicios se deben a una especie de voto de protesta contra Petro y su gobierno”, afirmó Gabriel Clavijo, politólogo y experto en relaciones internacionales de la Universidad Javeriana de Bogotá.
De la Espriella, quien adoptó el apodo de “El Tigre”, se presentó como un candidato antisistema que erradicaría la corrupción gubernamental.
El abogado penalista llevó a cabo una campaña en la que prometía «ley y orden», tomando como modelo al líder salvadoreño Nayib Bukele al prometer la construcción de “megacárceles” para encarcelar a los criminales.
Se ha declarado un estrecho aliado de la Casa Blanca y ha prometido recortar el gasto público e invertir en la extracción de petróleo mediante la técnica del “fracking”.
De la Espriella, quien nunca antes ha ocupado un cargo público, también promete romper las conversaciones de paz con los grupos armados y lanzar una ofensiva total contra los rebeldes.
El abogado derrotó contundentemente a su oponente, Paloma Valencia,quien era vista como la candidata del *establishment* de derecha y contaba con el respaldo del expresidente Álvaro Uribe. La senadora no logró alcanzar el 7% de los votos.
Los analistas atribuyen el éxito de De la Espriella a su discurso antisistema y a su capacidad para capitalizar el polarizado panorama político.
“Abelardo ganó porque... el objetivo de su campaña era derrotar a Petro”, afirmó Miguel Jaramillo Luján, estratega político. “Creo que “El Tigre” supo aprovechar la situación; logró construir con éxito un personaje, una causa y una narrativa convincente”.
Por otro lado, Valencia adoptó un tono más moderado, eligiendo a un candidato de centro como su compañero de fórmula.
Sin embargo, tras los resultados del domingo, anunció su respaldo a la campaña de De la Espriella, denunciando el «comunismo» de Petro y Cepeda.
Ahora, los dos finalistas representan extremos casi opuestos del espectro político, lo que pone de relieve lo que muchos expertos describen como la intensa polarización que vive el país.
A partir de la noche de este domingo, se espera que Cepeda y De la Espriella intensifiquen sus ataques mutuos en su lucha por convencer a los votantes moderados de que cada uno de ellos representa el extremo menos amenazante de los dos.
“Los ataques serán mucho más intensos”, señaló Clavijo, “y veremos posturas cada vez más radicales en todo el espectro político entre los votantes colombianos”.