Los desparecidos, nuevo paso hacia la paz en Colombia
El gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC celebraron el domingo como “otro paso” hacia la paz el acuerdo para la búsqueda de desaparecidos alcanzado la víspera en los diálogos que ambas partes avanzan para poner fin a medio siglo de conflicto armado.
“Otro paso por la paz: Acuerdo sobre desaparecidos garantiza a víctimas cumplimiento de derechos a verdad, justicia, reparación”, escribió el presidente Juan Manuel Santos en su cuenta en Twitter.
“Otro paso que refuerza el optimismo y la esperanza”, tuiteó por su parte Timoleón Jiménez, “Timochenko”, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal y más antigua guerrilla del país.
Diplomáticos de Cuba y Noruega, garantes del proceso de paz que se desarrolla en La Habana desde noviembre de 2012, anunciaron el sábado en la noche un pacto para “la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos” de desaparecidos en la conflagración interna, así como la creación de una unidad especializada.
“Dimos un paso más hacia el fin del conflicto y la satisfacción de los derechos de las víctimas. Estos pasos son trascendentales, pero son apenas los primeros pasos. Se trata de gestos, de medidas de construcción de confianza que nos permitirán demostrarles a las víctimas nuestro compromiso con la satisfacción de sus derechos”, dijo este domingo el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, al tiempo que su contraparte de las FARC, Iván Márquez, destacaba en Twitter este “otro paso adelante en la reinvindicación de las víctimas”.
En su declaración desde la presidencial Casa de Nariño, De la Calle remarcó también la creación “por primera vez en Colombia” de una entidad independiente, “de carácter netamente humanitario y extrajudicial, encargada exclusivamente de buscar a las personas dadas por desaparecidas en razón del conflicto”.
El carácter extrajudicial de esta unidad que según dijo, ha sido reconocido por Naciones Unidas como una buena práctica en materia de personas desaparecidas, “permite que se genere el ambiente adecuado para que la información pueda ser plenamente compartida” y “no sustituye ni impide las investigaciones de carácter judicial”.
El funcionario recordó que mecanismos similares fueron adoptados en varias partes del mundo después de diferentes conflictos, entre los que citó la guerra de Chipre, la del Golfo Pérsico y la de los Balcanes.
El gobierno colombiano y las FARC buscan acabar con una conflagración interna en la que han participado guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, y que ha dejado oficialmente unos 220,000 muertos y unos seis millones de desplazados, además de unos 25,000 desparecidos desde 1985, según el informe “Basta Ya” del Centro Nacional de Memoria Histórica publicado en 2013.
Las partes, que dialogan en medio de una tregua unilateral de las FARC y un cese de los bombardeos ordenado por Santos en Colombia, anunciaron el 23 de septiembre un crucial avance con relación a la justicia para quienes cometieron crímenes durante el conflicto.
El punto sobre las víctimas, que incluye justicia, reparación y verdad, es el más espinoso de la hoja de ruta, de la cual ya se lograron consensos sobre reforma rural (mayo 2013), participación política de los excombatientes (noviembre de 2013) y drogas ilícitas (mayo 2014).
Junto al punto sobre las víctimas, restan acordar los aspectos del fin del conflicto, para el cual ya trabaja una comisión conjunta de carácter técnico, y el mecanismo para refrendar un eventual acuerdo definitivo de paz.
La verdad
El jefe negociador añadió que “los familiares de las personas que fueron dadas por desaparecidas tienen derecho a sanar las heridas a través de la ubicación de los restos, y tienen derecho a saber qué sucedió”.
Según De la Calle, el acuerdo de anoche es “un paso más hacia el fin del conflicto y la satisfacción de los derechos de las víctimas”, porque comprende dos medidas “relacionadas con la búsqueda, identificación, localización y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas”.
Recordó que a miles de colombianos “se les ha negado la posibilidad de saber lo que ha ocurrido con sus seres queridos. Están sumidos en una incertidumbre permanente” y no tener la posibilidad siquiera de despedir a un familiar “es algo atroz, realmente muy doloroso”.
Los familiares de los desaparecidos tienen derecho a sanar las heridas a través de la ubicación de los restos, y tienen derecho a saber qué sucedió
Humberto de la Calle
Como parte de las medidas, que se pondrán en marcha de inmediato, el Gobierno se comprometió a “acelerar los procesos (…) de identificación y entrega digna de restos de personas muertas en combate que fueron inhumadas como N.N. durante el conflicto armado”.
Por su parte, las FARC se comprometieron a “entregar información para la ubicación e identificación de los restos de personas que hayan muerto en su poder”, lo que consideró como un “un gesto humanitario importantísimo que responde a sus obligaciones frente al Derecho Internacional Humanitario”.
De la Calle recordó que en el conflicto armado colombiano ha habido personas dadas por desaparecidas por múltiples razones.
Entre esas citó “víctimas de secuestro que murieron durante su cautiverio, víctimas de desaparición forzada, víctimas de masacres cuyos restos nunca fueron ubicados, integrantes de la Fuerza Pública e integrantes de las FARC muertos en combate cuyos restos nunca fueron ubicados”.
El pasado 20 de febrero el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, sancionó el decreto que reglamenta la Ley 1408 de 2010 sobre Víctimas de Desaparición Forzada, en un acto en el que les pidió a las FARC que ayuden a la identificación de los desaparecidos.
El procurador general de Colombia, Alejandro Ordóñez, entregó en febrero pasado a delegados de la Corte Penal Internacional (CPI) información sobre 2,760 casos de personas desaparecidas en los que pueden estar involucradas las FARC.
De la Calle cerró su declaración con un mensaje a los críticos del proceso de paz, a quienes manifestó que los colombianos deben “poner en la balanza la paz en un lado y al otro lado, las decisiones que para algunos, lo sabemos, pueden ser amargas y difíciles pero que tenemos que asumir”.
El Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) dio la bienvenida al acuerdo para buscar a los miles de desaparecidos y dijo estar “listo para apoyar la implementación del documento (…) Lo haremos con el fin humanitario que guía siempre nuestra acción: aliviar el sufrimiento de las víctimas”, afirmó en un comunicado el jefe de delegación de este organismo en Colombia, Christoph Harnisch.
Su ayuda se centrará en aportar su experiencia en el “apoyo a los familiares, la exhumación de restos mortales en zonas donde no pueda hacerlo el Estado, y la asesoría a las instituciones responsables de esta problemática”.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de octubre de 2015, 4:45 p. m. with the headline "Los desparecidos, nuevo paso hacia la paz en Colombia."