Oposición uribista contra las cuerdas por sus líos con la justicia colombiana
El uribismo, principal fuerza de oposición en Colombia, vive sus horas más bajas con la citación judicial a su excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga por el presunto intento de sabotaje al proceso de paz con las FARC.
El político y su hijo, David Zuluaga, fueron llamados por el fiscal general, Eduardo Montealegre, a que declaren el próximo 30 de enero sobre sus vínculos con el pirata informático Andrés Sepúlveda, detenido desde mayo pasado, en plena campaña electoral, por hacer espionaje al proceso de paz.
Zuluaga, que ayer denunció por medio de su abogado, Jaime Granados, falta de garantías judiciales y sopesó la posibilidad de salir del país, confirmó luego que acudirá a la citación del fiscal, acusado por su partido, el Centro Democrático, de “persecución sistemática”.
El Centro Democrático fue fundado por el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe en su papel de líder de la oposición a Juan Manuel Santos, a quien ayudó a elegir en 2010 y de quien luego se distanció por discrepancias, principalmente sobre el manejo del proceso de paz con la guerrilla.
Uribe dejó el Gobierno con una popularidad del 75 %, pero cuatro años después varios de sus más cercanos colaboradores se han fugado de Colombia por tener cuentas pendientes con la justicia.
Primero fue María del Pilar Hurtado, exdirectora del ahora liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), quien buscó refugio en Panamá para no responder por varios delitos que se le imputan por una trama de seguimientos y escuchas ilegales a periodistas, magistrados, congresistas y defensores de derechos humanos.
El que fuera alto comisionado de Paz de Uribe, Luis Carlos Restrepo, también buscó refugio, al parecer en Canadá, tras ser acusado de organizar el montaje de una falsa desmovilización de 62 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2006.
También huyó el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, conocido popularmente como “Uribito” por su cercanía con el expresidente.
Arias se fue a Estados Unidos poco antes de ser condenado en Colombia a 17 años y medio de prisión por corrupción en la entrega de subsidios para el campo mediante el programa gubernamental Agro Ingreso Seguro (AIS).
En los últimos días la prensa ha especulado con la posibilidad de que otro destacado uribista, el exsenador Luis Alfonso Hoyos, asesor de la campaña presidencial de Zuluaga y también implicado en el escándalo del pirata informático, haya salido del país, lo que no ha sido confirmado por las autoridades.
Zuluaga, que prometió acudir a la citación de la Fiscalía, insistió hoy en que el Centro Democrático está “pasando por una coyuntura de agudizada persecución política” y añadió que en este caso va dirigida contra él, su hijo David que estudia en el exterior y contra Hoyos.
“Le pido a Dios que Colombia no caiga en la criminalización de la oposición política mientras se promueve todo tipo de beneficios y concesiones para los terroristas que han causado tanto dolor y muerte en nuestro país”, escribió en una carta dirigida hoy a sus compañeros del Centro Democrático, partido del cual es director nacional.
La presunta relación con el pirata informático que espiaba el proceso de paz por la cual ha sido llamado a declarar salió a la luz pública el pasado mayo cuando Zuluaga, apadrinado por Uribe, era el candidato del Centro Democrático en las elecciones presidenciales, en las que disputó una reñida segunda vuelta con Santos, aspirante a la reelección.
El Gobierno se ha abstenido de polemizar con los dirigentes del Centro Democrático por la citación a Zuluaga, y solo el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, se refirió hoy al tema para decir que considera “lamentable” que ese partido vea una “persecución política” en la citación de la Fiscalía.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2015, 8:31 p. m. with the headline "Oposición uribista contra las cuerdas por sus líos con la justicia colombiana."