Temen que el final de las FARC lo convierta en un pueblo sin ley
Con sus colinas ondulantes, sus ríos serpenteantes y sus coloridas chozas de madera, esta aldea oculta en los Andes parece un lugar hecho para los folletos de viaje, y no para el nacimiento de una pesadilla.
Pero fue aquí, en 1964, que se fundó el grupo guerrillero más notorio del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Aun en la actualidad, a los pobladores de Marquetalia les cuesta entender que lo que empezó como una milicia rural improvisada crecería como en metástasis hasta convertirse en un formidable ejército guerrillero y conduciría a la guerra civil más larga y sangrienta del hemisferio.
Los líderes de las FARC y los negociadores del gobierno colombiano regresaron la semana pasada a La Habana para lo que podría ser la ronda final de conversaciones de paz antes de que se firme un acuerdo. Pero, en Marquetalia, la perspectiva de la paz se mezcla con ansiedad: ¿quién reemplazará a los guerrilleros que fueron la ley y el orden durante toda una generación?
Que hay apoyo popular a los [guerrilleros] es algo que no se puede negar. Ellos han sido la autoridad a nivel local y del pueblo, la cara de la justicia
Wilmar Vargas
corregidor de GaitaniaEn muchos sentidos, Marquetalia –alrededor de una docena de casas esparcidas unas lejos de otras– es una aldea que ha sido despojada de su memoria histórica. El pueblito está ubicado en lo alto de la Cordillera Central de Colombia, al final de un empinado camino de tierra. Para llegar al asentamiento más cercano hay que hacer un duro viaje de tres horas a caballo. Cinco horas de camino lo separan del enchufe eléctrico, la clínica y el comercio más cercanos.
Este no es un lugar para los débiles o los ancianos. No hay nadie allí lo bastante viejo como para recordar los sucesos de 1964.
“Cuando la gente se pone vieja tienen que irse, se mudan más cerca de la carretera”, dijo Jaime Muñoz, uno de los “ancianos” de la aldea con sólo 54 años.
El presidente de la aldea, Miguel Angel Largo, de 24 años, no sabe mucho del pasado de su pueblo. Pero sí sabe que cualquiera que pudiera recordar ya hace mucho que no vive allí.
“Marquetalia podrá tener historia, pero aquí no hay nada”, dijo. La única señal visible de un gobierno central es una escuela de bloques de cemento, donde hay una sola maestra para una docena de estudiantes. “Hemos sido completamente abandonados”.
El mito de la creación
Aun así, Marquetalia se agranda en la imaginación de Colombia como un salvaje reducto guerrillero. Y está en el corazón de las leyendas de las FARC.
Las raíces de las FARC se remontan a la década de 1940 cuando Manuel Marulanda, cuyo verdadero nombre era Pedro Antonio Marín, se levantó en armas tras el asesinato del candidato liberal a la presidencia Jorge Eliécer Gaitán.
Huyendo del acoso de las fuerzas armadas y de los pandilleros conservadores, Marulanda –más conocido como “Tirofijo”– guió a un grupo de familias a estas colinas y declaró el enclave como la “República independiente de Marquetalia”.
Eso no duró mucho. El 27 de mayo de 1964, el ejército y la fuerza aérea colombianas –respaldados por asesores y equipos de EEUU– empezaron a bombardear y hacer redadas en la región.
El papel de Washington
Superado en número de tropas y en armamento, Marulanda se las arregló para guiar a sus tropas por un barranco y ponerlas a salvo. Y, aunque el grupo no adoptó sus icónicas siglas hasta 1966, ellos siempre han considerado el ataque a Marquetalia como su nacimiento simbólico. Y, en ese sentido, Washington fue el catalizador.
“El Plan Lazo, el cual lanzó el ataque a Marquetalia, fue dictado por el Pentágono, y obligó a que se crearan las FARC como respuesta”, dijo Marco León Calarcá, negociador guerrillero en La Habana. “Estados Unidos también es responsable de la guerra en Colombia”.
El gobierno de Estados Unidos ha jugado un papel clave en la lucha guerrillera de Colombia. Solamente en los últimos 15 años, EEUU ha suministrado más de $10,000 millones en ayuda militar y antidroga –gran parte de la cual se ha dedicado a reprimir a las FARC y otros rebeldes.
Los días en que las FARC –clasificadas como terroristas por Colombia y Estados Unidos– podían agrupar casi 20,000 hombres y mujeres y amenazar de forma creíble con invadir la capital hace mucho que son cosa del pasado. Ahora, se cree que el grupo cuenta con alrededor de 7,000 combatientes.
No obstante, nunca fueron expulsados por completo de su primer hogar.
Los pobladores de Marquetalia dijeron que se acordaban de haber visto a Marulanda a caballo y escoltado por 180 hombres en los años 1980 y 1990. A pesar de haber vivido en la mirilla de las autoridades tanto estadounidenses como colombianas, y de que se puso una recompensa de $5 millones por su captura, Marulanda murió en el 2008 de un ataque al corazón a los 78 años.
Y, aunque en el pueblecito no ha habido combates activos por varios años, la presencia de las FARC todavía se siente. Los vecinos afirman que la cordillera está todavía sembrada de minas antipersonales puestas por los guerrilleros.
¿Y ahora, qué?
Muñoz, quien tiene una pequeña granja lechera donde fabrica queso, dijo que la comunidad sigue viviendo bajo las leyes de las FARC. Afirmó que a menudo deja la puerta de su casa abierta y sin llave durante días, y nada se pierde nunca porque los guerrilleros castigan el robo con severidad.
“Ellos son los que impusieron las reglas aquí”, dijo. Y le preocupa qué pasará cuando ellos se vayan.
“Si ellos se van, ¿quién lo va a hacer?”, dijo, refiriéndose a mantener la paz. “Aquí no hay ninguna otra autoridad”.
El vacío de poder que dejarán las guerrillas podría ser la mayor amenaza a una paz duradera, dijo Wilmar Vargas, corregidor de Gaitania, el pueblo más cercano a Marquetalia, a unas cinco horas de distancia.
“La justicia, la verdadera justicia, tiene que llegar a los puntos más remotos”, dijo. “Ahora mismo, la justicia está concentrada en las áreas pobladas, y las zonas rurales quedan en manos de grupos armados ilegales y de delincuentes. Es la ley del más fuerte”.
Incluso en Gaitania–que es prácticamente una metrópolis en comparación con Marquetalia– los vecinos tienen que hacer un viaje de cuatro horas hasta el pueblo de Chaparral para presentar una queja ante un juez.
Apoyo popular
“Que hay apoyo popular a los [guerrilleros] es algo que no se puede negar”, dijo Vargas. “Ellos han sido la autoridad a nivel local y de la villa; ellos han sido la cara de la justicia”.
El gobierno alega que el acuerdo de paz está diseñado precisamente para cambiar eso. Una vez que se establezca un pacto, funcionarios podrán viajar a áreas que antes eran hostiles, y los servicios públicos los seguirán.
Negociadores han tratado de llegar a un acuerdo durante casi cuatro años, y hay esperanzas de que se podrán llegar a un acuerdo final en cuestión de semanas.
El primer artículo del pacto de paz, de seis puntos, se ocupa del desarrollo rural, e incluye todo tipo de cosas, desde préstamos agrícolas hasta ayudar a los campesinos a recibir la propiedad de sus tierras. Según los términos del acuerdo, las FARC pasarán a participar en la política y no hay duda de que ellos tendrán una fuerte plataforma en pro de las áreas rurales.
Aldemar Maldonado, otro ‘viejo’ de Marquetalia a sus 40 años, dijo que el único modo de garantizar la paz en la región es traer la prosperidad. El área necesita carreteras, puentes y una infraestructura básica para que los campesinos puedan llevar sus cosechas al mercado, dijo.
“La paz viene con el desarrollo”, dijo. “La paz viene cuando la gente no pasa hambre; ¿cómo puede haber paz cuando hay hambre?”
Humberto Tafur, un campesino de 73 años de Gaitania, recuerda una época anterior a las FARC, cuando los pistoleros de los partidos liberal y conservador se mataban unos a otros durante un período conocido como “La Violencia”.
Asimismo, él recuerda cuando las fuerzas armadas pasaron por Gaitania en 1964, en camino a pelear contra Marulanda en Marquetalia. Y recuerda que trajeron cadáveres a lomo de mula, cuesta abajo.
“Aun entonces, uno podía darse cuenta de que la situación era difícil”, dijo. “Pero nadie imaginaba los ríos de sangre que se iban a derramar a partir de entonces”.
Y, aunque él nunca ha conocido una Colombia sin conflicto, Tafur dijo que confía que este acuerdo de paz abrirá una nueva época.
“Qué triste es matar a la gente por culpa de la política, cuando sabemos que todos tenemos la sangre igual de roja”, dijo. “Tengo la esperanza de que esta paz beneficie a Colombia y al mundo entero”.
¿Paz para las FARC de Colombia?
▪ 27 de mayo de 1964 Las FARC nacen después que fuerzas colombianas, con respaldo de Estados Unidos, atacan la “República de Marquetalia”, donde Manuel Marulanda y su guerrilla se ocultan.
▪ 1966 El grupo de Marulanda toma el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
▪ 1984 Las FARC y el gobierno del presidente Belisario Betancur firman un cese el fuego. El mismo año, la guerrilla crea el partido Unión Patriótica (UP), y gana docenas de escaños en administraciones locales y en el Congreso.
▪ 1987 Jaime Pardo, candidato presidencial de la UP, es asesinado, uno de más de 1,500 funcionarios de la UP abatidos. El cese el fuego termina.
▪ 1998 Las FARC lanzan ataques en gran escala, con la toma de los poblados de Mitú y Miraflores.
▪ 1998 El gobierno del presidente Andrés Pastrana saca a los militares de una zona de 26,000 millas cuadradas antes de unas conversaciones de paz.
▪ 1999 Comienzan las conversaciones de paz en la zona desmilitarizada del Caguán.
▪ 20 de febrero del 2002 Las conversaciones de paz fracasan después que las FARC toman el control de un avión de pasajeros para secuestrar a un senador que iba a bordo. Tres días después, secuestran a la candidata presidencial Ingrid Betancourt.
▪ Abril del 2002 secuestran a docenas de legisladores estatales en Cali; y al final mata a 11 de ellos.
▪ Julio del 2003 Los contratistas estadounidenses Marc Gonsalvez, Keith Stansell y Thomas Howes tomados de rehenes después que su avión antinarcóticos cae en territorio controlado por la guerrilla.
▪ 1 de marzo del 2008 Los militares matan a Raúl Reyes, líder de las FARC.
▪ Julio del 2008 Una audaz operación militar libera a 15 rehenes de las FARC, entre ellos Ingrid Betancourt y los tres contratistas estadounidenses.
▪ Septiembre del 2010 Los militares abaten a Víctor Suárez, conocido como el “Mono Jojoy”, estratega militar de las FARC.
▪ Noviembre del 2011 Los militares abaten a Alfonso Cano, jefe militar de las FARC.
▪ Noviembre del 2012 El gobierno colombiano y las FARC comienzan conversaciones de paz en La Habana.
▪ 20 de diciembre del 2014 Las FARC declaran un cese el fuego unilateral.
▪ 10 de marzo del 2105 El gobierno ordena suspender bombardeos aéreos contra la guerrilla.
▪ 15 de abril del 2015 Las FARC emboscan una patrulla militar y matan a 10 soldados. El presidente reanuda los bombardeos.
▪ 21 de mayo del 2015 Los militares matan a 26 guerrilleros de las FARC en Guapi, Cauca.
▪ 27 de mayo del 2015 Las FARC ponen fin a su cese el fuego unilateral.
▪ 20 de diciembre del 2015 Las FARC anuncian un nuevo cese el fuego. Esta vez se mantiene.
▪ 23 de marzo del 2016 Los negociadores en el diálogo de paz no logran cumplir la fecha tope para llegar a un acuerdo.
▪ 23 de junio del 2016 Negociadores acuerdan en La Habana una hoja de ruta para el desarme.
▪ 10 de julio del 2016 Las FARC y los militares chocan cerca de La Uribe. Ambas partes dicen que fue un problema de falta de comunicación.
▪ 18 de julio del 2016 La Corte Suprema de Justicia aprueba un referendo para la paz con el fin de ratificar un acuerdo a futuro.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de agosto de 2016, 4:00 p. m. with the headline "Temen que el final de las FARC lo convierta en un pueblo sin ley."