Emprendedores cienfuegueros esperan que visitantes de EEUU impulsen sus negocios
Los vecinos de esta ciudad en la costa sur de Cuba despiertan en jueves alternos con la entrada del MV Adonia, crucero de Fathom Line, a la bahía, pero las visita de la embarcación de 704 pasajeros es corta.
Aunque una multitud entusiasta recibió al barco en su viaje inaugural de Miami a Cuba en mayo, el Adonia sólo está en Cienfuegos por la mañana, y algunos vecinos dicen que no han visto muchos beneficios cuando la embarcación hace escala en Cienfuegos, conocida como “La Perla del Sur”.
Un jueves reciente, una mujer entrada en años que caminaba fatigosamente por el vecindario de Reina, echó un vistazo rápido al barco atracado y los autobuses de la empresa turística oficial Transtur esperando por los pasajeros para llevarlos a recorrer la ciudad, y dijo: “Esto no ha solucionado nada”.
Pero el taxista Eddy Pérez Ojeda se mostró un poco más optimista. Aunque el barco debía marcharse al mediodía, dijo que estaba contento. “Es turismo. ¿Qué otra cosa hay?”, preguntó Pérez.
Agregó que desea en vedad que el acercamiento con Estados Unidos salga adelante y es uno de los que espera que los nuevos vuelos diarios de American Airlines de Miami a Cienfuegos cambien la ecuación. American comenzó el servicio con aviones Airbus 319, con capacidad para 144 pasajeros, el 7 de septiembre. Por su parte, Silver Airways planea comenzar dos vuelos semanales a la ciudad con aviones de 34 pasajeros desde Fort Lauderdale el 21 de octubre.
“Lo que es importante para mi es que la normalización ayuda a la comunicación entre las familias”, dijo Pérez, dueño de su propio taxi Lada, que usa para pasear a turistas de otros países. “La parte económica [del acercamiento] no ha sido importante para mi”.
A otros cuentapropistas, como se ha dado en llamar a los trabajadores independientes, les gustaría conseguir una parte mayor del pastel ahora que los turistas estadounidenses han comenzado a visitar la ciudad en números cada vez mayores.
En su página de Internet, Fathom, filial de Carnival Corp. y que recientemente agregó dos nuevos viajes de otoño a la isla para complementar su cronograma quincenal, promete: “En Cuba usted participa en un programa de intercambio cultura que le da la oportunidad de interactuar personalmente con el pueblo cubano”.
Pero algunos cuentapropistas se quejan que el tiempo de que disponen los visitantes está monopolizado por las actividades organizadas por Havanatur, una agencia oficial de turismo: un recorrido rápido por los principales puntos de la ciudad, un recorrido a pie por El Bulevar, el paseo peatonal donde pueden echar un vistazo a cómo los cubanos compran, y entonces una escala en una tienda en el Teatro Tomás Terry para una presentación coral de Los Cantores de Cienfuegos.
Dicen que el itinerario deja poco tiempo a los encuentros personales, tanto monetarios como sociales, con los cubanos de a pie.
Omar Romero Díaz muchas veces estaciona su carrito con porciones de pastel con merengue rosado en una calle lateral junto al teatro, que por lo general es la última escala de los turistas en Cienfuegos antes de regresar al barco para entonces visitar Santiago de Cuba.
Pero dijo que nunca le ha vendido nada a los visitantes estadounidenses y que el crucero no le ha significado ningún beneficio. Sus principales clientes son cubanos, especialmente niños de una escuela cercana.
Es en la escalinata del teatro donde los cuentapropistas tienen la mejor oportunidad de interacción. Es entonces que los vendedores de maní y polvorones (un tipo de galletita) se acercan a los turistas cuando entran al teatro.
“Peanuts, peanuts”, pregona Anthony García en inglés. Para él, los pasajeros del crucero representan un buen negocio. García cobra un peso convertible (CUC), que vale un poco más de un dólar, por el maní, y puede ganar entre 20 y 40 CUC diarios. Todo lo necesario para esa venta le cuesta unos 10 CUC diarios.
Pero los pasajeros del crucero no han llegado a doblar la esquina hasta Yusi’s Art Alliance una galería y taller privada que comparten 15 artistas, ubicada en una vieja casa colonial al otro lado de la calle donde Romero vende sus dulces.
Yusimi Arias, quien está contratada para ayudar a los aristas a vender sus obras, dijo que pudieran beneficiarse de los viajeros estadounidenses.
“Pero los guías de turismo no los traen aquí ni a otros talleres privados. Le dan prioridad a las empresas estatales. Es diferente con los europeos y los canadienses, quienes de pueden mover por su cuenta”, dijo Arias. “Nos gustaría que el estado y los emprendedores privados estuvieran más conectados para que todos pudiéramos beneficiarnos”.
Yanzel Medina Pérez, un artista de 22 años cuyas pinturas hiperrealistas se muestran en la galería, dijo que ningún estadounidense le ha comprado nada. La mayoría de las ventas son a alemanes y otros europeos.
“Todvaía ha pasado muy poco tiempo [desde el reinicio de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos] para hablar de un impacto económico, pero tengo muchas esperanzas de que beneficiará a los artistas cubanos y al resto de la población”, dijo.
La grabadora cubana Annia Alonso, quien dirige una galería-estudio cerca del Parque José Martí, ha tenido mejor suerte. “Hoy mostré muchas cosas”, dijo Alonso, quien muestra sólo sus propias obras. “Tuve algunos del vuelo [estadounidense] y el jueves algunos del crucero”.
Pero Alonso es una artista bien establecida y tiene el apoyo de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), que le envía clientes potenciales.
Si los guías de turismo lo permiten, los visitantes caminan por la plaza, dijo Alonso. “Por eso tengo un letrero grande”, dijo. “A lo mejor necesito hacer otro con letras rojas”.
José Piñeiro Guardiola es uno de los pioneros de los emprendimientos privados en Cienfuegos. Durante los últimos 22 años ha dirigido la Finca Los Colorados, un restaurante y casa privada de cinco habitaciones cerca de la Playa Rancho Luna.
No ha sido fácil, reconoce, con los cambios en las normas del gobierno y la actitud hacia el empleo por cuenta propia, así como la batalla diaria para conseguir lo que necesita para que su negocio funcione.
Pero incluso así ha perseverado. “Estoy en 22 guías de turismo, internacionales”, dijo, y comenzó a contarlas.
Sin embargo, Piñeiro dijo que en vez de alentar a los cuentapropistas, el gobierno cubano los ve como competidores. “Creo que el gobierno trata de monopolizar el turismo”.
Piñeiro solía hacer fiestas con el tema de Benny Moré en la finca, donde mezclaba piezas conocidas de Moré con reguetón. Algunas de las fiestas, que se celebraban en un patio grande en medio de dos bares, atraía a entre 400 y 500 jóvenes, dijo.
“Pero el gobierno no quería que yo hiciera este tipo de fiestas aquí”, dijo Piñeiro. “Me sugirieron que podía hacer fiestas para unas 50 personas en grupos de turistas”.
Como la temporada de verano ha sido difícil, Piñeiro está contento de que los estadounidenses hayan comenzado a llegar en los vuelos de American Airlines. “Queremos romper el hielo y abrir nuestros corazones”, dijo. “Naturalmente, todo esto se complica con la política. Pero es necesario abrirse. Nos llegó la hora”.
La claridad sobre la dirección de la apertura con Estados Unidos, dijo, tendrá que esperar algunos meses, hasta después de las elecciones estadounidenses.
“La gente en Hillary Clinton la continuación del trabajo de Obama”, dijo.
Pero no está seguro qué sucedería con Donald Trump. “Algunas veces dice que quiere cambiar la relación y es crítico de Obama”, dijo Piñeiro, “pero a veces dice que las cosas son blancas y otras que son negras, así que no sé. Vamos a tener que esperar a ver, pero el posible que el pueblo cubano sueñe una nueva relación con Estados Unidos”.
Christine Valls, directora regional de ventas de American Airlines para la Florida, Puerto Rico, el Caribe y el mercado hispano de Estados Unidos, dice que la aerolínea apoya los esfuerzos de los cuentapropistas y recibió a un grupo de jóvenes emprendedores este verano en sus oficinas. Los jóvenes participaban en un programa de capacitación empresarial de la Universidad Internacional de la Florida llamado InCubando@FIU
Aunque muchos de los negocios privados son pequeños, tienen un potencial enorme, dijo Valls.
“Para los que quieren cambio, desarrollar mercados, ahí es donde tienen que comenzar, con los cuentapropistas”, dijo Valls. “Si desarrollamos relaciones de negocios entre los dos países, los pasajeros subirán a los aviones”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2016, 4:05 p. m. with the headline "Emprendedores cienfuegueros esperan que visitantes de EEUU impulsen sus negocios."