Cuba

Después de 37 años, los clubes Rotarios exploran regresar a Cuba

Un hombre llega en su bicicleta a un punto de agua en Holguín, Cuba. Foto de archivo.
Un hombre llega en su bicicleta a un punto de agua en Holguín, Cuba. Foto de archivo. EFE

El próximo abril, la organización H2OpenDoors, una organización sin fines de lucro con sede en EEUU, planea realizar una expedición a Cuba para instalar una planta purificadora de agua en Corcovado, un pueblo de unos 1,500 habitantes en la provincia oriental de Granma.

El projecto H2OpenDoors, que es parte de la red global de clubes que fundan proyectos humanitarios Rotary International, instala plantas purificadoras de agua en comunidades rurales en países subdesarrollados, donde la falta de agua afecta las condiciones de vida de la población. La organización ha instalado plantas purificadora de agua en Guatemala, Nepal, Haití y Filipinas, entre otros lugares.

Esta no sería la primera expedición a Cuba de la organización. En ocasiones anteriores, los representantes de H2OpenDoors han visitado zonas rurales, se han reunido con las autoridades de las comunidades y se han reunido con emprendedores cubanos. Como parte de la expedición de abril, se reunirán con alrededor de 100 emprendedores cubanos interesados en conocer el potencial de un club Rotario en la isla.

El primer club Rotario en un país que no fuera de habla inglesa se instaló en La Habana en 1916, y para 1957 ya existían cerca de 60 en toda la isla. Rotary International decidió retirar los clubes en 1979 sobre la base de que los países que restringieran la libertad de expresión y de reunión no deberían tener clubes.

 
Rotary Club de La Habana. Crédito: Rotary Club of Eureka.

Jon Kaufman, coordinador del proyecto, se siente optimista sobre las nuevas relaciones entre Cuba y Estados Unidos y asegura que la iniciativa de su organización de instalar una planta purificadora de agua en Corcovado ha recibido una “cálida acogida” por parte de las autoridades cubanas.

En la Cuba rural, la escasez de agua potable es una realidad cotidiana. Pero la dura sequía que afecta al Oriente de la isla desde hace varios años ha creado una situación crítica para las comunidades de la región, especialmente en las provincias de Granma, Las Tunas y Santiago de Cuba.

Los habitantes de Corcovado no tienen acceso a agua potable. El agua llega hasta esa comunidad rural ubicada a unos 98 kilómetros (61 millas) de Bayamo, la capital de la provincia, en contenedores de plástico que son transportados desde uno de los llamados “punto de expendio de agua” sobre una carreta tirada por bueyes.

Aunque el gobierno cubano ha instalado algunas plantas purificadoras de agua de procedencia china en varios puntos de la isla, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo apoya a las instituciones estatales en el manejo sostenible de los recursos hidráulicos, son muchas las comunidades como Corcovado, donde los residentes aún dependen del rudimentario sistema para recibir agua.

“Los puntos de agua a veces están ubicados en áreas donde hay ganado, lo que presenta un riesgo de que el agua pueda estar contaminada”, dijo Kaufman a el Nuevo Herald.

 
Jon Kaufman en La Habana, Cuba.

La planta, capaz de purificar hasta 5,000 galones de agua por día, será instalada en un acuífero en tierras privadas en Corcovado. Esa cantidad de agua proveería de medio galón hasta a 10,000 personas. La idea de Kaufman y su organización es que los pobladores de la comunidad puedan vender el agua y revertir las ganancias en beneficio de la comunidad.

 
El equipo de H2OpenDoors en Corcovado, Granma.

“Si tuvieran un negocio de vender agua se podría beneficiar toda la comunidad. Los cubanos están acostumbrados a recibir todo del gobierno, pero esto es diferente. De esta manera la comunidad podría obtener sus propios ingresos”, dijo Kaufman, y aclaró que la aprobación a la iniciativa de vender el agua “aún está por verse”.

La idea de obtener ganancias por la venta de agua potable de plantas purificadoras ya ha sido puesta en práctica por el gobierno cubano. Tal es el caso del “Pocito de Micro-9” en Santiago de Cuba donde el litro de agua se vende a 20 centavos en moneda nacional.

 
El Pocito de Micro-9, en santiago de Cuba. Foto de Granma.

H2OpenDoors realizará la expedición a la isla con una licencia de “contacto pueblo a pueblo” y humanitaria.

Puede seguir a Abel Fernández en Twitter @abelfglez

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de octubre de 2016, 2:48 p. m. with the headline "Después de 37 años, los clubes Rotarios exploran regresar a Cuba."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA