Mercado informal cubano compensa la escasez de medicamentos
“No hay dolor de cabeza que se resista con esta aspirina Bayer”, asegura Vicky, una vendedora de medicamentos importados que ofrece vitaminas, calmantes, antigripales y pomadas. El desabastecimiento en las farmacias estatales potencia en Cuba el comercio ilegal de fármacos, muchos de ellos traídos desde el extranjero.
Vicky lleva “en este ruedo” tres años, cuenta a 14ymedio en su casa de La Habana Vieja, que ha reparado y amueblado gracias al negocio de las medicinas. Asegura tener clientes fijos a los que mantiene un suministro estable de “pastillas contra la acidez, complejos multivitamínicos y antigripales”.
Las regulaciones aduaneras en vigor desde el 2014 permiten importar al país hasta 10 kilos de medicamentos sin pagar aranceles. Sólo se exige que vengan en “equipaje separado e independientes de otros artículos” además de conservar “sus envases originales”.
“¿Tú sabes cuántos Alka-Seltzer caben en 10 kilos?”, bromea Vicky sobre la marca comercial de un antiácido efervescente que recupera su popularidad entre los cubanos tras décadas de ausencia. “Hay muchas necesidades y este es un negocio que nunca da pérdidas”, explica.
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2016, 5:45 p. m. with the headline "Mercado informal cubano compensa la escasez de medicamentos."