Cuba

EEUU y Cuba podrían abrir embajadas antes de la Cumbre de Panamá


Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para América Latina, durante una conferencia de prensa el viernes 27 de febrero en Washington. Las delegaciones de EEUU y Cuba sostuvieron conversaciones de alto rango en la capital estadounidense.
Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para América Latina, durante una conferencia de prensa el viernes 27 de febrero en Washington. Las delegaciones de EEUU y Cuba sostuvieron conversaciones de alto rango en la capital estadounidense. AFP/Getty Images

Estados Unidos y Cuba podrían reabrir sus embajadas antes de la próxima Cumbre de las Américas en Panamá, según declaraciones de la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, luego de concluir la segunda ronda de conversaciones para restaurar relaciones entre ambos países celebrada este viernes en Washington.

“Me parece que sí se podría lograr a tiempo para la Cumbre de las Américas con el tipo de cooperación que hemos visto hoy”, afirmó Jacobson.

Estados Unidos espera obtener una mayor movilidad de sus diplomáticos y acceso libre a su embajada en La Habana y aunque la subsecretaria no dio detalles sobre cuáles de estas condiciones fueron aceptadas por la delegación cubana, aseguró que la nueva embajada funcionaría “significativamente diferente y mejor” que la actual Sección de Intereses.

Aunque Jacobson y su contraparte cubana, la directora para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, destacaron en la rueda de prensa el “progreso” obtenido en esta reunión y dijeron sentirse “optimistas”, Vidal insistió en que para Cuba, su eliminación de la lista de países que patrocinan el terrorismo es “muy importante para restablecer relaciones” aunque no era una “precondición” para abrir las embajadas.

Vidal declaró que para Cuba el tema “es una cuestión de justicia” y que su gobierno cree “firmemente” que el país nunca debió ser incluido en ese listado.

“Desde el punto moral y ético es muy importante, de modo que cuando restauremos las relaciones estemos iniciando una nueva etapa”, subrayó y aclaró que la parte cubana entendía que, primero deberían restablecerse formalmente las relaciones, y luego proceder a la apertura de las sedes diplomáticas.

La subsecretaria de Estado aseguró que su delegación entendía que “la parte cubana lo ve como una prioridad... y para nosotros es importante terminar [la revisión] tan pronto como sea posible según la ley, pero eso y el restablecimiento de relaciones diplomáticas son dos procesos separados”.

El secretario de Estado, John Kerry, dijo este viernes que “nada será hecho, con respecto a esa lista, hasta que la evaluación esté completa” y explicó que el proceso requiere “verificar que, en un plazo de los últimos seis meses, el país en cuestión no ha participado de acciones de apoyo y ayuda a actos de terrorismo internacional”.

El jueves, en una audiencia en el Congreso, varios expertos argumentaron que Cuba constituía una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y que la nueva política de acercamiento del presidente Barack Obama podría fortalecer los servicios de inteligencia cubanos.

De acuerdo con Chris Simmons, con más de 20 años de experiencia como oficial de contrainteligencia del ejército estadounidense y de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, una normalización de relaciones facilitaría la actualización tecnológica de los servicios de inteligencia cubanos y les inyectaría capital a través del dinero que dejen en Cuba los viajeros estadounidenses. También incrementaría las oportunidades para evaluar y reclutar a estadounidenses y otorgaría más espacio para el movimiento de diplomáticos cubanos que, en varias ocasiones, han sido identificados como espías del gobierno cubano.

En la rueda de prensa, Jacobson dijo, además, que Estados Unidos se encontraba trabajando para resolver los problemas bancarios que ha enfrentado la Sección de Intereses de Cuba en Washington por más de un año.

Por su parte, Vidal descartó la extradición de Joanne Chesimard, buscada por el FBI por el asesinato de un policía estatal de Nueva Jersey, a quien Cuba le concedió asilo político. La diplomática explicó que existe un acuerdo de extradición entre EEUU y Cuba, firmado a principios del siglo 20 y que dejó de estar en vigencia a partir de 1959, pero contenía una excepción para los casos considerados políticos.

Las jefas de ambas delegaciones anunciaron la realización de una serie de diálogos bilaterales en las próximas semanas sobre temas como los derechos humanos, las telecomunicaciones, el fraude migratorio y la trata de personas.

“Tenemos muchas cosas que mostrar en esa área” de los derechos humanos, dijo Vidal a la prensa cubana el lunes, pero Jacobson sugirió que el tema se había tocado tangencialmente, con respecto a los Convenios de Viena sobre derechos consulares y diplomáticos.

Una fuente del Departamento de Estado había dicho el miércoles que pese a las “profundas diferencias”, ello no impediría avanzar en la restauración de relaciones diplomáticas aunque sí podría impactar “cómo avanzamos” en las discusiones sobre derechos humanos. “Tenemos esperanza de que actores internacionales que no han podido visitar Cuba en los años recientes vuelvan [a la isla], ya sean relatores especiales de la ONU u otros”, agregó la fuente.

Vidal también anunció a la prensa cubana el lunes que se reuniría durante su visita con empresarios “muy motivados” por las oportunidades de negocio que podrían abrirse si EEUU levanta el embargo y miembros del Congreso, que habían sido “líderes por muchos años de estos esfuerzos para mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de febrero de 2015, 1:32 p. m. with the headline "EEUU y Cuba podrían abrir embajadas antes de la Cumbre de Panamá."

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