Alimentos encarecen a pesar de límite de precios
El vendedor ni siquiera necesita anunciar su mercancía. Se limita a pararse en una esquina con varias ristras de cebollas y los compradores se agolpan a su alrededor. Medio año después de instaurarse los límites de precios para más de una veintena de productos agrícolas, el desabastecimiento y los altos costos de los alimentos siguen marcando el día a día de los cubanos.
La medida, aprobada en mayo de este año para los mercados estatales y los que están gestionados por cooperativas, regula el precio de 23 productos para evitar “el enriquecimiento de intermediarios”. Sin embargo, en la práctica esta decisión gubernamental no ha logrado frenar el alza de los precios, que se prevé que alcancen máximos históricos con la llegada de fin de año.
En la intersección de las calles 19 y B, en el Vedado, un mercado se ha ganado el epíteto de “el agro de los ricos”. Algunos también lo llaman “el museo”, porque “se mira y no se toca”, debido a sus elevados precios. El lugar cuenta con una variedad de productos muy por encima de la media que se oferta a lo largo de la isla.
Los precios topados todavía no han llegado a este tipo de mercados donde los productores privados venden su mercancía. Una libra de carne de cerdo sin hueso oscila desde hace meses entre 40 y 50 pesos, el salario de dos días de un ingeniero. “Aquí vendemos la carne en dependencia de cómo llegue a nuestras manos”, explica Yulián Sánchez, administrador del local.
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Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2016, 0:13 p. m. with the headline "Alimentos encarecen a pesar de límite de precios."