Poca demanda obliga a American Airlines a recortar vuelos a Cuba
Tras el anuncio a principios de este año de que los vuelos comerciales volverían a Cuba después de más de medio siglo, las aerolíneas estadounidenses estaban eufóricas. Un ejecutivo de una importante aerolínea dijo que se trataba de “una oportunidad única en la vida”.
Pero esta semana, tras comenzar los vuelos de aerolíneas de EEUU a La Habana, la anticipada oleada de viajes a Cuba está en duda.
Citando una débil demanda, American Airlines recortó casi una cuarta parte de sus planes de vuelos a Cuba a principios del año entrante. Además, el presidente electo Donald Trump está amenazando con revocar las nuevas políticas relajadas con la isla, en lo que algunos consideran un golpe potencialmente catastrófico, dejando el futuro de los viajes en el limbo. Los comentarios de Trump ya han llevado a algunos viajeros a acelerar los planes para visitar Cuba antes de su toma de posesión, o a retrasarlos hasta que sus políticas sean más claras.
“La gente teme que Trump vaya a cerrar la frontera de nuevo, y entonces será imposible ir allí [a Cuba]”, dijo Alexandre Chemla, fundador de Altour, la mayor agencia de viajes independiente de Estados Unidos. “Es una situación de esperar y ver, por Trump y todo lo que dijo”.
La decisión de American Airlines no está relacionada con una posible retirada de Trump de Cuba, dijo el portavoz de la compañía Matt Miller, señalando que American implementó su recorte de los vuelos el fin de semana antes de las elecciones presidenciales.
La incertidumbre representa un giro radical con respecto a marzo, cuando las aerolíneas estadounidenses solicitaron permiso para volar casi 60 viajes diarios a La Habana, el triple de las 20 frecuencias diarias autorizadas por el acuerdo entre Estados Unidos y Cuba. También aplicaron para 10 viajes de ida y vuelta a otros nueve destinos en la isla.
Todo eso ocurrió tras las órdenes ejecutivas del presidente Barack Obama el año pasado que permitían que agentes de viajes y el público pudieran reservar vuelos directos a la nación comunista, siempre y cuando los viajeros califican bajo 12 categorías aceptadas, como actividades educativas o visitas familiares. El embargo comercial de Estados Unidos continúa imponiendo condiciones a los viajes y al comercio.
Ocho aerolíneas, entre ellas American Airlines, comenzaron a volar a La Habana esta semana, y se espera un total de 500 vuelos a esa capital antes de fin de año, según el Departamento de Transporte de Estados Unidos. Los vuelos a otras ciudades cubanas más pequeñas comenzaron a principios de este año. La reducción de los vuelos a Cuba no es probable que perjudique significativamente el negocio de las aerolíneas.
Cuando los transportistas estadounidenses solicitaron permiso a principios de este año para ofrecer vuelos a Cuba, Bob Jordan, director comercial de Southwest Airlines, dijo que “el deseo acumulado de poder viajar a Cuba es tremendo” después de décadas sin servicio comercial.
“Yo no diría que esto es una oportunidad única en la vida, pero está muy cerca de serlo”, dijo en ese momento.
En la solicitud de vuelos de American Airlines, el presidente ejecutivo Doug Parker se jactó de que su aerolínea había volado más vuelos chárter a Cuba durante los últimos 25 años que cualquier otra aerolínea, y dijo que American “está lista desde el primer día para ofrecer el beneficio de un programa completo de frecuencias fiables a Cuba”.
Ahora, su aerolínea es la primera en retroceder, y cortará los vuelos diarios de ida y vuelta entre EEUU y Cuba de 13 a 10 a partir de mediados de febrero, debido a una demanda menor que la esperada, dijo Miller. La compañía también volará aviones más pequeños en dos rutas, dijo.
Otros operadores, entre ellos Delta y Spirit, dijeron que las reservas hasta ahora están en línea con las expectativas. Southwest se negó a comentar. Pero las aerolíneas han mantenido las tarifas bajas para llenar los puestos, dijo Paul Berry, portavoz de Spirit, conocido como un transportista de ultra-descuento.
“Cuando las tarifas son tan bajas como las nuestras, eso significa que hay mucha capacidad”, dijo Berry.
Olga Ramudo, propietaria de Express Travel en Coral Gables, dijo que espera que otras aerolíneas sigan el ejemplo de American y reduzcan el servicio. Hay demasiada capacidad de asiento, dijo, particularmente porque Cuba carece del tipo de hotel y de infraestructura de transporte que los viajeros estadounidenses generalmente esperan.
El lunes, días después de la muerte del ex gobernante cubano Fidel Castro, Trump reiteró en Twitter una promesa de campaña de que “pondrá fin” a las nuevas políticas comerciales de Obama con la isla a menos que esta acepte “un trato mejor”.
Algunos inversionistas especularon que la muerte de Castro podría allanar el camino para mejorar las relaciones con EEUU. El fondo de $37 millones de Herzfeld Caribbean Basin, que tiene acciones en aerolíneas, cruceros, constructoras y otras empresas que podrían beneficiarse si los EEUU levanta las restricciones comerciales con Cuba, aumentó 9.4% el lunes, el mayor aumento en nueve meses.
Pero eso es solo una ilusión si Trump anula las políticas de Obama, dijo Erika Richter, portavoz de la Sociedad Americana de Agentes de Viajes, y añadió que restricciones más severas podrían dañar una gama de intereses comerciales además de a las aerolíneas.
“Estamos tratando de mantener las cosas como son, donde los estadounidenses tienen derecho a viajar a cualquier parte del mundo”, dijo.
Bloomberg’s Michael Sasso contributed to this report.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2016, 1:52 p. m. with the headline "Poca demanda obliga a American Airlines a recortar vuelos a Cuba."